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Los taxistas amenazan con colapsar las entradas y salidas de Madrid

En protesta por la aprobación de la ley Ómnibus, el colectivo toma el centro de de la capital, donde unos 200 manifestantes interceptan a los taxis que cruzan Atocha y les impiden continuar.- Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento preparan un dispositivo para "garantizar la seguridad y el tráfico"

Miles de taxistas han salido a la calle para protestar contra el artículo 21 de la ley Ómnibus, que a primera hora de la tarde ha sido aprobada por el Congreso de los Diputados. Según denuncian, esta norma liberaliza el sector y permite que "cualquiera pueda coger un vehículo y llevar a gente", por lo que estudian convocar una huelga y con "parar el país". Tras protagonizar varias concentraciones de madrugada en las calles de Madrid y llegar a bloquear los accesos a Barajas a primera hora, el colectivo se ha reunido a pie sobre las 11.00 en la céntrica estación de Atocha para marchar por el Paseo del Prado hasta quedar concentrados en la plaza de Neptuno, desde donde han seguido el resultado de la votación. Sobre las 16.00, la protesta en esa zona se ha disuelto con la amenaza de sacar sus coches a las vías de entrada y salida de la ciudad para colapsarla a partir de las 20.00. Y de hacerlo durante 11 días. Unos 200 taxistas continúan a estas horas en Atocha, parando a todo taxi que pasa cargado.

El Gobierno habla de "cierta confusión"

La Ley Omnibús, que modifica 47 leyes estatales de sectores como el de la energía, el transporte, las comunicaciones, la agricultura o la sanidad y pretende liberalizar los servicios, afectará finalmente al sector del taxi, tras no apoyar el PSOE y abstenerse el PNV y el BNG el texto aprobado en el Senado en el que se recogía que no estuviera incluido en la norma. Para los taxistas, creará un sistema paralelo "como el que hay en África y Sudamérica" y dificultará un servicio "de calidad como el europeo". Sin embargo, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha afirmado tras la votación que varias patronales del taxi están de acuerdo con esta ley. A su juicio, no es cierto que los taxistas estén bastante descontentos y que lo que ha habido es un malentendido en su contenido.

El propio ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha asegurado que existe "cierta confusión", pues el artículo 21 de la cuestionada norma "no entra a modificar el régimen actual de concesión de las licencias de taxis". Corbacho ha subrayado que la ley, en su proyecto inicial, sí contemplaba "algún elemento que tenía que ver con temas interprovinciales, pero nunca en el tema urbano". Malentendido o no, un centro de Madrid congestionado sufre las consecuencias. Con sus presiones, los manifestantes, que eran unos 3.000 al inicio de la marcha según la Policía y 30.000 según los convocantes, tratan de impedir la publicación de la norma en el BOE, de ahí que los días de eventuales movilizaciones -11- coincidan con el plazo legal que tiene el Gobierno para realizar el trámite.

Sin embargo, no se trata de ninguna convocatoria oficial por parte de las agrupaciones de taxistas, sino de una consigna que iba de boca en boca en la plaza de Neptuno. Entre los concentrados en esta plaza, que se habían reducido a unos 200 a última hora según cálculos de este periódico, no había dirigentes sindicales. El plan, de llevarse a cabo finalmente, pasa por si a partir de las 18.00 a sus respectivas emisoras, situadas en distintos puntos de la capital, para convocar a los taxistas a que salgan a la calle con sus taxis y bloqueen las distintas nacionales que parten de la capital. Y no será sólo este jueves, día en el que se concentran un sin fin de cenas de empresa, salidas de compras y citas familiares, sino durante 11 días, incluida la operación salida de Navidad.

Ante esta amenaza, la Delegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Madrid preparan un dispositivo conjunto para "garantizar la seguridad y el tráfico rodado" en la ciudad. Además, la Policía Municipal está tomando matrículas y licencias de todos los que entorpezcan el tráfico y de los piqueteros con el fin de imponerles una grave sanción.

Ni un taxi en Barajas

El ambiente se ha caldeado mucho cuando la noticia de que se ha aprobado la ley era conocida por los taxistas pocos, minutos después de las 15.00. Los que seguían concentrados en la intersección de la carrera de San Jerónimo y el paseo del Prado han cortado los dos sentidos de la vía, se han enfrentado a los agentes de la policía municipal encargados de controlar el tráfico y han golpeado los vehículos de compañeros que estaban trabajando. Pero lo peor se está produciendo tras disolverse el grueso de la protesta, a eso de las 17.00. Quedan a estas horas 200 personas apostadas en la Glorieta de Carlos V y alrededores, vigilados por 30 antidisturbios a la espera de refuerzos, agentes de movilidad y Policía Municipal. Los concentrados paran a todos los taxis que pasan, les quitan la obligatoria tarjeta de identificación y les zarandean y patean el coche. También les retuercen los limpiaparabrisas y les abren los maleteros. Está cortado por un muro de taxis el giro desde Infanta Isabel a Atocha, por lo que no se puede llegar a la estación en coche.

Con el objetivo de presionar al Gobierno, los taxistas habían convocado esta jornada de protesta en toda España coincidiendo con la votación en el Congreso de la norma. Además del acto central de la manifestación en Madrid, José Luis Funes, de la asociación gremial del taxi, ha informado de que el paro está siendo secundado en muchas autonomías y que en Valencia, Asturias, Andalucía y Castilla y León no hay servicio. Tampoco han funcionado las empresas de radio-taxi y ha sido muy difícil encontrar un coche libre ni en las grandes estaciones de trenes de Madrid ni en las paradas, donde se han apostado grupos de taxistas para informar a sus compañeros de la huelga. Según ha podido comprobar este periódico, desde las 11.00 no había servicio en todo el aeropuerto madrileño, donde los viajeros, muchos de ellos ejecutivos con mala cara ya que no habían sido advertidos, han optado entre el metro o el autobús. Tampoco se podía pedir un vehículo en Radio Teléfono Taxi desde las 9.30 o en el de la asociación gremial desde las 11.00. Madrid-Barajas continúa esta tarde sin el servicio de taxis en los puntos de llegada de sus cuatro terminales, sin que de momento se haya registrado incidente alguno.

El apoyo de Gallardón

Los manifestantes han recibido el apoyo del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que ha respaldado la retirada del artículo en cuestión ya que, en su opinión, "no tiene justificación", según informa Daniel Verdú. No obstante, también ha instado a los participantes en la jornada de protesta a respetar los espacios y tiempos marcados para sus manifestaciones intentando no perjudicar mucho al ciudadano.

Por su parte, presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha limitado a decir que el taxi en Madrid es un "gran servicio público" sin entrar a valorar la Ley Omnibus.

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