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Un seísmo de magnitud 6,2 en el Atlántico se deja sentir en Andalucía

El terremoto, que ha ocurrido esta madrugada y ha tenido nueve réplicas, también se ha podido notar en Extremadura y Madrid

Un terremoto de magnitud 6,2 originado en el Océano Atlántico se ha sentido la pasada madrugada en la costa occidental de Andalucía -principalmente Huelva- y, en menor medida, en las provincias de Badajoz, Cáceres, Cádiz, Sevilla, Córdoba, Ciudad Real, Madrid, Salamanca y Valladolid, según han informado fuentes del Instituto Geográfico Nacional.

El seísmo, con epicentro en el mar a 58 kilómetros de profundidad y a 113 kilómetros al sur del Cabo de San Vicente, en la costa de Portugal, se registró a las 2.27, hora española peninsular, según las mismas fuentes. A lo largo de la noche se han registrado nueve réplicas.

A las 2.38 de la madrugada comenzó el seísmo, que despertó a los vecinos de las localidades más cercanas al mar, como Punta Umbría, Isla Cristina y Ayamonte. Casi 500 llamadas ha registrado el servicio de emergencias 112 durante la noche.

En Isla Cristina, el concejal de seguridad, Raul Cardoso, ha declarado que se colapsó la centralita de la policía. "Recibimos 70 llamadas en 15 minutos", detalla. Decenas de personas decidieron desplazarse a una barriada alejada de la costa que se llama Pozo del Camino. "Me asomé al balcón y vi mucha gente en bata y zapatillas. Creo que tenían miedo a un maremoto", cuenta Ángel Sousa, de 42 años y vecino de Pozo del Camino.

En el espigón de Punta Umbría, donde se produce la entrada y salida de los barcos al mar, más de 20 embarcaciones de bajura se apelotonaron a las 6.00 y los pescadores vieron que el fuerte oleaje les impedía salir a faenar. "El barco se me puso de pie, hubiera cogido unos 200 kilos de pulpo, o sea, que he perdido más de 600 euros en un rato", protesta Indalecio Martínez, marinero de 33 años.

A primera hora de la mañana los vecinos se arremolinaban en los bares, despreocupando el café y las tostadas, y contaban cómo lo habían vivido: "la cama se movía como en la película El Exorcista", contaba uno en la calle Rascón. "Yo me asusté muchísimo", contesta otra vecina.

"Aunque la magnitud ha sido considerable, la intensidad, que es cómo se percibe, no ha sido muy fuerte", según Emergencias 112 Andalucía, "aunque en los edificios altos de Punta Umbría se ha sentido más que a ras del suelo", matizan.

Dolores Coronel, de 60 años y residente en Punta Umbría, confiesa que se asustó mucho: "Me despertó un ruido enorme. Primero creí que eran mis gatos, me levanté y miré debajo de la cama, pero me di cuenta que ellos no podían ser". En la calle Ancha, en el centro de la localidad, Emilia Domínguez de 59 años, dice que sintió "como si se cayera un mueble". "Mi hijo se puso a llorar y lo pasé a la cama".

En Portugal, en la localidad de Villareal do Santo Antonio, todos los entrevistados habían notado el seísmo. "Estaba viendo una película con un amigo. Los cristales empezaron a temblar y se escuché como un zumbido unos diez segundos", asegura el portugués Pedro Bapista.

Desde la Guardia Civil explican que "todo está bajo control" al no haberse producido daños físicos.

Recomendaciones

Desde el servicio de Emergencias 112 recomiendan que durante el seísmo lo más adecuado es permanecer en el lugar donde uno se encuentra, tanto si se está dentro de un edificio o en la calle, ya que al entrar y salir de los edificios pueden ocurrir accidentes.

Dentro de un edificio es necesario buscar estructuras fuertes donde cobijarse, como por ejemplo una mesa o una cama, bajo el dintel de una puerta, junto a un pilar, una pared maestra o en un rincón. Tras la sacudida, si se decide salir de los edificios, 112 recomienda hacerlo de forma ordenada y paulatina utilizando las escaleras y no usar el ascensor para la evacuación.

En el caso de encontrarse en el exterior, se aconseja alejarse de cables eléctricos, cornisas, cristales y demás elementos que puedan sufrir roturas o desprendimientos a causa del movimiento. En caso de que el terremoto sorprenda a los ciudadanos en mitad de un viaje en el interior de un vehículo, es necesario pararlo de inmediato donde permita el tráfico y permanecer dentro del mismo hasta que finalice el temblor.

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