Pepe el del Popular llega a España "muy tranquilo" tras una fuga de 18 años

José Pérez Díaz, acusado de urdir un fraude por valor de 36 millones de euros, insiste en su inocencia y asegura que él no se llevó el dinero

José Pérez Díaz, conocido como Pepe el del Popular, ha aterrizado esta mañana en el aeropuerto de Barajas en un vuelo procedente de México, donde ha permanecido escondido bajo otra identidad durante 18 años. Pepe, acusado de urdir un fraude por valor de 36 millones de euros mientras trabajaba en una sucursal del Banco Popular en Santander, ha declarado nada más llegar que es "inocente" y que espera "aclarar" su situación "lo antes posible".

"No me llevé el dinero, eso está claro. Sólo quiero ser un ciudadano español normal", dijo instantes antes de abrazarse a una tía que le estaba esperando. "Estoy muy tranquilo", añadió. Pepe no dijo mucho más; se fue a toda prisa a un hotel de Madrid, donde permanecerá un par de días "arreglando papeles". Pepe ha asegurado que tiene "muchas ganas" de ir a Asturias, donde vive su padre de más de 90 años y al que no ha visto desde su fuga.

Más información

Pepe el del Popular fue detenido el 23 de marzo en la Ciudad de México tras acudir a la embajada de EE UU a pedir un visado. Los funcionarios de la embajada comprobaron que sus huellas coincidían con las de un fugitivo español. En ese momento fue detenido y trasladado a la cárcel Ignacio Allende, en el puerto de Veracruz.

Pepe fue liberado el pasado día 10, después de que un juez de Santander declarase prescritos los delitos de apropiación indebida y falsedad documental que se le imputan. Pero nada más poner un pie en la calle fue retenido por las autoridades migratorias mexicanas, que en una semana han decretado su expulsión del país.

La última vez que se había visto a Pepe en España fue el 5 de marzo de 1991, en el velatorio por la muerte de un cajero de la sucursal. Ambos habían reducido dos años antes a un atracador que intentó asaltar la oficina con una escopeta recortada. Después desapareció y, aunque la policía sospechaba que podía estar escondido en el país norteamericano, no fue detenido hasta que cometió un error.

Pérez, de 57 años y natural de Pola de Allande (Asturias) cometió supuestamente el fraude valiéndose de su cargo como encargado de la sucursal número 1 del Banco Popular en Santander. Para ello, seleccionó a unos 300 clientes de los más de 2.000 que tenía en su oficina, y les ofreció remuneraciones superiores al 12%.

Ese dinero lo ingreso, al parecer, en cuentes corrientes, libretas o depósitos, pero nunca lo pasó a la contabilidad oficial del banco. Una inspección rutinaria de la entidad descubrió el desfalco y Pepe, al verse atrapado, decidió huir y convertirse así en uno de los fugados más buscados.

En Tepoztlán, un pueblo del estado de Morelos, Pepe inició una relación amorosa con Judith Ortega, propietaria de un restaurante y presidenta local del PRI (Partido Revolucionario Institucional), formación que estuvo en el poder en México durante 70 años. Vivían en un chalé y él trabajaba como representante de una firma de construcción. Ambos tienen un hijo de 10 años llamado Roberto, el mismo nombre que Pepe utilizó en su nueva identidad.

Con gabardina y sombrero, el asturiano Juan Carlos Fernández, abogado de Pepe, dijo que su defendido no se ha llevado dinero y la muestra está en que durante todos estos años "ha trabajado en muchos trabajos y ha llevado una vida austera".

Tomás Pereira, asesor jurídico del Banco Popular, anunció a este periódico que han presentado un recurso de apelación contra la decisión del juez. Pereira entiende que se trató de una estafa con múltiples perjudicados y que por tanto el caso no puede ser archivado así como así. La Audiencia Provincial decidirá si se reabre el caso.

Ha laterrizado esta mañana al aeropuerto de Madrid-Barajas procedente de MéxicoVNEWS

Lo más visto en...

Top 50