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La morosidad reduce un 12,1% los beneficios de los bancos

Las entidades más grandes de España cierran el ejercicio con unas ganancias de 16.602,7 millones

Primero fueron los beneficios de los grandes bancos, de las cajas y de las empresas . Ahora la crisis ha llegado ya al conjunto de los bancos que operan en España, que obtuvieron un beneficio neto atribuido conjunto de 16.602,7 millones de euros en 2008. Esta cifra supone un 12,1% menos que en el ejercicio anterior, debido, entre otras cosas, al mayor esfuerzo realizado por estas entidades en la dotación a provisiones para atender a la creciente morosidad.

Según ha explicado hoy en rueda de prensa el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, las entidades incrementaron las dotaciones a provisiones el 138%, hasta 3.223 millones de euros, para hacer frente al aumento de la morosidad, que se situó a cierre del ejercicio pasado en el 2,39%, más del doble que el 1% registrado un año antes. El total de dotaciones y provisiones ascendió así a 15.726 millones de euros, el 95,1% más, mientras que las pérdidas por deterioro de activos sumaron 12.503 millones, el 86% más.

Nuestros bancos han logrado capear el temporal y sobrevivir a la tormenta financiera mientras que muchos de sus rivales no han podido hacerlo

De esta forma, el índice de cobertura de los activos dudosos se situó en el 91%. Para Martín, estas cifras demuestran en cualquier caso que los bancos españoles han sido capaces de obtener "buenos y recurrentes" resultados en medio del colapso financiero. "Nuestros bancos han logrado capear el temporal y sobrevivir a la tormenta financiera mientras que muchos de sus rivales no han podido hacerlo", presumió.

Desaceleración del crédito

Sin embargo, ahora, ha advertido, tendrán que asumir "el reto de prepararse para operar en un nuevo mapa bancario internacional" con un nuevo marco regulatorio, además de afrontar un profundo ajuste del mercado inmobiliario, el aumento de la morosidad y la caída de ingresos por la menor actividad.

De hecho, como reflejo de la situación económica, en 2008 el crédito concedido por la banca española mantuvo su ritmo de desaceleración y creció el 6,5%, hasta alcanzar 1,29 billones de euros, en tanto que los depósitos de los clientes aumentaron el 13,9%, hasta 874.550 millones de euros.