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Reportaje:

Novias que visten en español

El sector de la moda nupcial en España factura 1.489 millones de euros al año y es el segundo exportador mundial tras China

Toda novia que se precie debe llevar el día de su boda, según la tradición, algo nuevo, algo prestado, algo viejo y algo azul. Pero lo más importante es algo blanco: el vestido. Y los trajes de novia españoles son de los preferidos. España es el segundo exportador de moda nupcial en el mundo, sólo por detrás de China. El año pasado se facturaron 1.489 millones de euros en trajes, según confirma un informe del Instituto de Comercio Exterior (Icex), lo que supone cerca del 10% de las exportaciones totales del sector textil y un 0,16% del Producto Interior Bruto (PIB) español.

El sector dedicado a la moda nupcial agrupa a 820 empresas y da trabajo a cerca de 14.000 personas

El mismo documento apunta a que la crisis no ha afectado, todavía, a los fabricantes de vestidos de novia. El coste medio de una boda está entre 13.000 y 28.000 euros y este año, con las vacas flacas, se ha registrado un descenso del gasto tanto en los invitados como en el banquete, pero no en el atuendo de la prometida, que constituye el 11% del presupuesto total y cuesta, como mínimo, 850 euros. Pero la cuenta puede llegar a los 25.000 euros si está firmada por un diseñador.

España es el segundo país del mundo, después de Italia, que más presupuesto dedica a la compra de la vestimenta de la novia con una media de gasto de 1.800 euros, sin incluir complementos imprescindibles como el ramo de flores, el velo o los aderezos para el pelo.

Inma Rangel, valenciana, eligió un vestido palabra de honor en color marfil. El diseño es de Pronovias, la empresa líder del sector, que agrupa a 820 empresas y que da trabajo a cerca de 14.000 personas. "No es como comprarte un vestido en Zara", explica. La elección le costó dos meses, con la asesoría de su madre y de su hermana. ¿Y el novio? "¡Él no puede verlo, da mala suerte", afirma entre risas.

Un sector que cruza fronteras

St. Patrick, que comercializa la marca Pronovias, fue la primera compañía española en exportar sus diseños, mediante la distribución de sus trajes a través de tiendas especializadas. En la actualidad, es la firma más importante del sector en España, con presencia en más de 60 países, una cuota de mercado mundial del 5% y, nacional, del 40%.

Sandra Roger, de Pronovias, explica que una de las causas del éxito es la tradición de elegancia de los diseñadores españoles. "No es posible comparar el trabajo que se hace en España al que se hace en China. China exporta un 33% de prendas de vestir del mundo. Pero en España existe un cuidado especial en el proceso de diseño y la creatividad de los modistos, no se hacen vestidos en serie", explica Roger. La firma catalana, establecida en 1922, es una empresa líder del sector con 150 tiendas en 75 países y una cartera de diseñadores renombrados como Valentino o Elie Saab.

"Uno sabe que los mejores vestidos son españoles". Lo dice María Covarrubias, mexicana de 27 años. Covarrubias viajó expresamente a Madrid -donde se encuentra una cuarta parte de las empresas españolas dedicadas al sector- para comprar un traje de novia, seis meses antes de su enlace. No es un caso aislado. La presencia de la moda nupcial española en el extranjero ha aumentado en los últimos años.

Novíssima, la segunda empresa del sector, cuenta con 48 tiendas en México y una de sus marcas, Charo Pérez, es líder en el mercado de moda nupcial del país azteca y tiene tiendas en EE UU y Portugal.