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El Gobierno revisará "en uno o dos días" el minitrasvase

Aragón da luz verde a un recurso por lo contencioso-administrativo contra el decreto que fija si hay sequía o no por "subjetividad".- La Generalitat mantiene el nivel de alerta en "excepcionalidad II" pero reconoce que el minitrasvase dependerá de la climatología hídrica

El portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, ha recordado que el trasvase del Ebro a Barcelona responde a unas "razones de urgencia" por la sequía que si desaparecen, algo que el diputado del PSOE ha considerado que sabrán en "uno o dos días", llevará al Gobierno a derogar el decreto ley aprobado a su efecto. Precisamente ayer, la Generalitat de Cataluña ha decidido mantener las medidas de excepcionalidad en su nivel II contra la sequía. El Gobierno catalán continúa así con el nivel de alerta por sequía que permitió la aprobación del decreto ley con el que se iniciaron las obras del trasvase -"conducción" en boca del Ejecutivo socialista- de agua del delta del Ebro a Barcelona. Sin embargo, los nuevos datos de la Agencia Catalana del Agua (ACA) muestran como la capacidad de los embalses en el sistema Ter-Llobregat, el que afecta a la ciudad condal, se ha duplicado en un mes del 21,8% al 44%.

La Generalitat ha asumido que el Decreto Ley será derogado pero no renunciará a la construcción de la tubería que será necesaria en un futuro para transportar el agua de la desaladora de Cunit. El conseller de Medio Ambiente y Vivienda de la Generalitat, Francesc Baltasar, afirmó ayer que la prolongación del minitrasvase del Ebro a Barcelona se decidirá en función de la "climatología hídrica", y no ha descartado "ninguna posibilidad". Baltasar ha defendido que el objetivo de la Generalitat es que "no se produzca ningún corte en el suministro de agua".

El presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, manifestó ayer que Barcelona ya no está en situación de emergencia, por lo que el Decreto Ley que permite el abastecimiento de agua del Ebro "no tiene vigor", y consideró que, aunque "no cayese una gota de agua más hasta dentro de nueve meses", la ciudad "tendría agua suficiente". "En este momento -ha seguido Iglesias- nadie puede defender que en Catalunya haya una situación de sequía porque el problema dentro de tres días va a ser el desbordamiento de ríos".

Precisamente ayer, el Consejo de Gobierno aragonés ha dado luz verde a la presentación de un recurso ante los tribunales de lo contencioso-administrativo contra el decreto de la Generalitat que permite el trasvase de agua a Cataluña. Como ya adelantase Iglesias hace unos días, su Consejo de Gobierno recurirrá el decreto por entender que "subjetiviza" lo que es o no es sequía en un claro "abuso de poder". Según el Consejo de Gobierno el vicepresidente aragonés, José Angel Biel, el decreto de la Generalitat que se recurre fija de forma subjetiva los porcentajes de agua que deben de tener los embalses catalanes para considerar si Cataluña vive una situación excepcional por la sequía.

Este es por tanto el segundo recurso que presenta el Gobierno aragonés para frenar el trasvase de agua a Barcelona. El pasado 15 de mayo ya se anunció el recurso ante el Tribunal Constitucional del decreto ley aprobado por el Gobierno y que daba luz verde a las obras del trasvase.

Barcelona, al 44% de su capacidad

Las abundantes lluvias de los últimos días en toda España han elevado el nivel del agua embalsada en toda la península y de forma destacada en Cataluña, donde se ha incrementado más de un 6%. Los embalses catalanes están al 42,82% de su capacidad, lo que suma 297,34 hectómetros cúbicos tras las lluvias de la última semana.

La reserva total ha aumentado 1,1 puntos hasta el 58,3% del total de los pantanos, según los datos hechos públicos ayer por el Ministerio de Medio Ambiente. Hay 31.868 hectómetros cúbicos embalsados. Hace un año, el nivel era del 65,4%; la media de los últimos cinco es del 67,2%, y la de la última década es del 68,6%.

En Cataluña, donde el nivel se ha incrementado un 6,1%, los pantanos se encuentran 16,5 puntos por debajo del nivel de hace un año (52,6%). En el área barcelonesa, el sistema Ter-Llobregat está ya al 44,04% de su capacidad, según datos de la ACA, lo que está provocando tensiones políticas en el Gobierno de Generalitat. Los socialistas consideran que debe mantenerse la situación de emergencia tras año y media de sequía, y las medidas que eso conlleva (particularmente, el minitrasvase desde el Ebro), pero sus socios de ICV creen que, si sigue lloviendo, habría que paralizar la construcción de la tubería, y ERC aboga por no hacer nada.

Sin embargo, la situación más preocupante es la de las cuencas del Segura y el Jucar; en esta última el nivel ha aumentado cinco décimas hasta el 25,2%, mientras que en la primera es del 20,5%. Por debajo del 50% de su capacidad están también los embalses de la cuenca mediterránea andaluza (30,5 %), que han visto como su nivel descendía esta semana; los de la cuenca atlántica andaluza (42,3%) y los del Guadalquivir (45,6%).