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Un grupo proetarra ataca la Embajada de España en Caracas

El ministerio de Asuntos Exteriores resta importancia al "acto de vandalismo", el segundo en menos de un mes

La Embajada de España en Caracas fue atacada ayer por un grupo de desconocidos, que lanzaron una granada de gases lacrimógenos contra los vigilantes y embadurnaron, por segunda vez en este año, la fachada con pintadas a favor de la organización terrorista ETA. Los desconocidos, cuyo número no pudo ser precisado por los servicios de seguridad (la granada de gases les cegó), dejó en la puerta de la legación unos muñecos con las efigies del Rey de España, del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; del director de la cadena venezolana Globovisión, Federico Ravell, y del periodista venezolano Leopoldo Castillo, indicaron las fuentes.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha restado importancia a este "acto de vandalismo", y destaca que no se han producido heridos en el ataque. Los vigilantes de seguridad de la Embajada resultaron afectados por los gases lacrimógenos y tuvieron que retirarse sin poder intervenir. La granada, de tipo militar, era de gases lacrimógenos, según las fuentes, que no pudieron precisar el número de personas que participó en el ataque. El trabajo pudo continuar posteriormente en la legación diplomática.

Fuentes de la Dirección General de Comunicación Exterior han explicado a Efe que, aunque la seguridad de la embajada corresponde en parte al Gobierno venezolano, este tipo de situaciones son imprevisibles e incontrolables.

El Gobierno de Venezuela ha condenado, según un comunicado de la cancillería que recoge la estatal Agencia Bolivariana de Noticias (ABN). El Ejecutivo y el pueblo venezolano "repudian este acto delictivo perpetrado por grupúsculos minoritarios que actúan a contrasentido del ideario bolivariano", señala la nota.

Asimismo, el Gobierno de Caracas "expresa su solidaridad" con la legación diplomática y anuncia que "ha activado los mecanismos que conducirán al pronto esclarecimiento de los hechos y al consecuente castigo de los responsables de este oprobioso y cobarde acto".

La acción perpetrada ayer es similar a otra ocurrida hace un mes, cuando un grupo se manifestó ante la sede diplomática española en Caracas con consignas contra las autoridades españolas y entregó un documento en el que expresaba su apoyo a la ilegalizada Batasuna y mostraba su solidaridad "con los pueblos que luchan". En aquella ocasión, el pasado 24 de enero, un centenar de manifestantes lanzaron petardos, quemaron en la calle dos muñecos con la efigie del Rey de España y del ex presidente del Gobierno José María Aznar, al tiempo que realizaron pintadas a favor de ETA, del pueblo palestino y de los mapuches chilenos en el muro exterior de la Embajada española.

El escrito que entregaron entonces estaba firmado por la Coordinadora venezolana Simón Bolívar, así como por otras cinco plataformas de "movimientos territoriales urbanos" latinoamericanos.