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Sanidad desvincula el cierre de la clínica de abortos en Madrid de los casos de Barcelona

Güemes dice desconocer si ejercía "las mismas prácticas" y subraya que la clausura se debió a una inspección rutinaria.- El centro médico ya fue investigado por la Guardia Civil en 2006

El consejero madrileño de Sanidad, Juan José Güemes, ha explicado hoy que el cierre cautelar de la clínica CB Medical Gimenedex, que realizaba abortos, se debió a una inspección "rutinaria" de la Consejería que no está relacionada con la investigación a centros de la misma empresa en Barcelona. La Comunidad de Madrid decretó ayer el cierre autelar de la clínica, situada en el número 41 de la calle de Zurbano (en el distrito de Chamberí), por "grave riesgo" para la salud de sus pacientes. Según Güemes, esta actuación pone de manifiesto que los servicios de inspección sanitaria "funcionan".

Güemes ha señalado que esta decisión de la Comunidad "no tiene nada que ver" con la investigación que se realiza en las clínicas de abortos de Barcelona pues, según ha dicho, lo que allí ocurría se conoció a través de un programa de televisión de cámara oculta, mientras que las irregularidades de la clínica de Zurbano se han desvelado en una inspección de Sanidad. Ha insistido en que todos los centros sanitarios autorizados de la Comunidad de Madrid se someten al plan de inspecciones regional para garantizar que cumplen la normativa "sea cual sea la patología que traten o la actividad que realicen".

En el caso concreto del Instituto CB Médical de Madrid, el consejero ha confirmado que se han "detectado irregularidades suficientes" para proceder al cierre cautelar de actividad y se ha puesto el asunto "en manos de la autoridad competente". Güemes ha asegurado que no se puede afirmar que la "mala praxis" con que se realizaban las interrupciones de embarazo en las clínicas del grupo en Barcelona se repetían en la de Madrid, por lo que ha insistido en que se debe "dejar trabajar" a los inspectores de la Comunidad para que averigüen estos extremos. La Comunidad de Madrid se plantea, además, denunciar el caso ante los tribunales de Justicia, si bien esta decisión aún no se ha materializado.

Aunque Sanidad niegue que exista relación entre los cierres de la capital y la Ciudad Condal, lo cierto es que la clínica cerrada en Madrid pertenece a la red de centros de Carlos Morín, detenido por abortos ilegales en la ciudad condal. La Guardia Civil ya estuvo investigando el año pasado la actividad del centro médico, aunque finalmente se archivó la causa, según han informado fuentes policiales. No obstante, la investigación podría retomarse tras el cierre cautelar. Ginemedex ha abierto hoy para continuar con su actividad en otros campos (operaciones de cirugía mayor y estéticas) y durante toda la mañana ha entrado y ha salido gente con total normalidad. Sin embargo, las puertas automáticas de la clínica están cerradas y la propia secretaria era la encargada de dejar entrar al interior a trabajadores y pacientes.

Los encargados de Ginemedex no han querido realizar ninguna declaración, aunque han confirmado que todos los empleados habían acudido a su trabajo y que confían en solucionar "cuanto antes" el problema creado a raíz de la clausura de la parte destinada a la interrupción voluntaria del embarazo. El Gobierno madrileño ordenó ayer esta medida, junto con el precinto del archivo de las historias clínicas, tras una inspección de oficio realizada el pasado 5 de diciembre. Los inspectores detectaron "graves irregularidades" en la parte de la clínica destinada a la interrupción del embarazo de bajo riesgo por entender que conllevaban "graves riesgos para la salud de los pacientes", razón por la cual se procedió a su cierre. Entre otras deficiencias, se detectó que en todos los documentos sobre interrupciones voluntarias del embarazo aparecía la firma de un ginecólogo, que responde a las iniciales R.T., que, sin embargo, negó ante los inspectores ser el responsable de dichas intervenciones.

Asimismo, se ha comprobado que un médico psiquiatra que trabaja en la clínica, identificado como M.A.I.D., carece de la titulación necesaria para ejercer dicha labor, ya que cuenta con un master en Psiquiatría pero no posee la licenciatura en esta materia. Además de la sanción administrativa de cierre cautelar de estas instalaciones, la Comunidad de Madrid se plantea acudir al juzgado de guardia para interponer una denuncia. El domingo, las fachada de la clínica, que lleva funcionando un año y medio, amaneció con pintadas de "asesinos" y "abortistas". Las asociaciones antiabortistas han aplaudido hoy el cierre.