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Reportaje:

Una placa franquista oculta en Moncloa

Gallardón denuncia la presencia de un vestigio de la dictadura en el palacio presidencial.- Fuentes gubernamentales precisan que existió, pero que fue tapado por otra placa hace tres años

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, no cree que exista ningún rastro del franquismo en dependencias municipales, pero sí recuerda, en cambio, los que aún se conservan en varios ministerios e incluso en La Moncloa. Desde el palacio presidencial, puntualizan que sí quedaba una placa en recuerdo del Caudillo, pero su rastro se borró hace tres años. No fue retirada, sino que se tapó con un nuevo letrero. Esta anécdota no puede ocultar, sin embargo, la existencia de un buen número de calles con nombres franquistas o de personas ilustres afines al régimen en la capital, a las que hay que ir buscando nuevo nombre, ya que el proyecto de ley de la Memoria Histórica prevé la retirada de los símbolos relacionados con esta época negra de todos los lugares públicos, incluidas las iglesias. La Asociación por la Memoria Histórica habla de 50 vías, el Foro de la Memoria las cifra en 165, IU las contó hace dos años y le salían 160 y el Grupo Municipal Socialista las eleva a 360 en un estudio de 2006. Sean las que sean, tienen los días contados.

Ayer se reunió por primera vez en el Congreso la ponencia parlamentaria encargada de tramitar la futura ley. Sobre el asunto ha hablado esta mañana Alberto Ruiz-Gallardón, para referirse a las dependencias municipales, donde no cree que exista ningún símbolo franquista. "Salvo error" y sin haber realizado ningún inventario. Sí recuerda, en cambio, los que aún se conservan en sedes y oficinas dependientes de Defensa, Interior, Hacienda e, incluso, en La Moncloa. Tras la reunión semanal de su Gobierno, el alcalde ha querido dejar claro que no mantiene ningún criterio diferente respecto al de su partido en relación con esta norma, aunque ha subrayado que "la cumplirá" cuando esté vigente. Ha opinado además que ésta es una ley que los socialistas "han hecho para ellos mismos" porque "todos" los símbolos o placas donde está el nombre de Franco en Madrid están en dependencias de la Administración General del Estado, "que gestiona el PSOE", "al menos", ha precisado, "hasta el próximo mes de marzo".

Si bien admite que puede estar "equivocado", ha asegurado que ni él ni sus colaboradores han sido capaces de recordar "un sólo" resto del franquismo en dependencias del Ayuntamiento, aunque más tarde ha admitido que hay calles, como Arriba España, que sí pueden verse afectadas por la Ley. Recuerda que había un escudo preconstitucional en una medianera en el paseo del Prado donde ahora hay una cubierta vegetal, que sí dependía del Ayuntamiento, y ha mencionado el Arco del Triunfo, "que depende de la Complutense". No se ha referido, en cambio, a la estatua ecuestre de Franco que fue guardada en un almacén del Ministerio de Fomento tras ser retirada en marzo de 2005 del lugar que ocupaba frente a la entrada del Ministerio de Medio Ambiente. Por el contrario, ha mencionado las placas y otros símbolos franquistas en las que se recuerda a Franco que todavía existen en el Palacio de la Moncloa -no ha precisado en qué dependencia del palacio se encuentra, pero sí que se trata de "una placa"-, en la sede del Ministerio de Hacienda de la calle de Alcalá, en la del Ejército del Aire, y en el centro de formación de la Policía Nacional en Canillejas.

"El callejero de la vergüenza"

Esta web ha estado buscando todo el día la supuesta placa de Moncloa. Al final de la tarde, fuentes gubernamentales han indicado que, efectivamente, una placa franquista había sobrevivido a todos los gobiernos democráticos y se encontraba en la mismísima vivienda particular del presidente, en concreto en la sala donde recibe a las visitas. Había, porque hace tres años, al poco de la llegada al poder de José Luis Rodríguez Zapatero, se cambió por otra en la que el texto original se ha modificado, informa Luis Aizpeolea. En la antigua, se hacía referencia a que el edificio fue destruido durante la Guerra Civil y el Caudillo lo reconstruyó en los años 40. En la nueva, que está colocada encima de la vieja, sólo se hace mención a la fecha en la que se restauró el palacio. "Ruiz-Gallardón confunde la España de Aznar con la de Zapatero", subrayan con ironía fuentes de Moncloa sobre este patinazo de la memoria del alcalde.

El portavoz municipal del PSOE en Madrid, David Lucas, ha respondido calificado de "impresentable" al alcalde que, "con mucha desvergüenza", denuncia símbolos franquistas en otras instituciones cuando en Madrid "hay más de 160 calles que tienen nombres y símbolos franquistas y él no ha hecho absolutamente nada por cambiarlos". Una vez resulto el misterio de la falsa placa de palacio, siguen quedado las calles. Y muchas. El Foro por la Memoria, que tiene en marcha una campaña bajo el lema Limpia tus calles de fascismo, ha pedido a sus asociados y a quienes visiten su página web que fotografíen y denuncien todos aquellos símbolos que recuerden al régimen del general Franco. Con este trabajo, el Foro quiere promover la retirada de toda la simbología franquista y que los elementos que tengan especial interés se expongan en un museo para que todos los españoles que lo deseen puedan estudiarlos y contemplarlos.

Entre las calles de Madrid incluidas en el listado figuran Agustín de Foxá, Alberto Alcocer, Caídos de la División Azul, Capitán Blanco Argibay, Capitán Haya, Comandante Zorita, Doctor Gómez Ulla, General Millán Astray, General Yagüe, Hermanos García Noblejas, Joaquín Bau, Mártires de Paracuellos, Ministro Ibáñez Martín, Primero de Octubre y Ramiro de Maeztu. De las avenidas más destacadas están la del Arco de la Victoria, Cerro de los Angeles, General Fanjul y la Paz. Entre las plazas más reseñables se encuentran la de Arriba España y la de Fernández Ladreda (plaza Elíptica). Por su parte, la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha pedido que se cambie la nomenclatura de 50 calles relacionadas con la época franquista, que denomina "el callejero de la vergüenza", así como los símbolos de las fachadas, esculturas o signos exteriores de este negro periodo. Además de las calles y avenidas antes mencionadas, citan Generales Aranda, Asensio Cabanillas, Dávila, García Escames, García de la Herranz, Moscardón, Orgaz, Saliquet, Varela; las calles Almirante Francisco Moreno, Batalla de Belchite, Héroes de Alcázar, Teniente Coronel Noreña; y el paseo Muñoz Grandes y el Pasaje General Mola.

Respecto a las lápidas y placas de simbología franquista que lucen algunas parroquias, están las iglesias madrileñas Francisco el Grande, Concepción de Nuestra Señora, San Miguel Arcángel, la iglesia municipal de Colmenar de Arroyo, que rinde homenaje al líder fascista José Antonio Primo de Rivera, o la estatua recordatorio a los caídos por el bando nacional, ubicada en el patio de la casa parroquial de Velilla de San Antonio. También hay leyendas exaltatorias del régimen franquista de algunas lápidas del cementerio de la Almudena. Igualmente, la ARMH tilda de "fascistas" los monumentos dedicados a la victoria del general Franco en la Guerra Civil, como el Arco del Triunfo de Moncloa, la cruz de Lozoyuela, los monolitos dedicados a Primo de Rivera de Aranjuez y a Franco en el Museo del Aire de Cuatro Vientos; así como las placas con el yugo y las flecas, símbolos del régimen dictatorial, situadas en la entrada de muchos edificios construidos por el Ministerio de la Vivienda en la época franquista. Por no hablar del Valle de los Caídos, que piden que se transforme en "un museo explicativo de la Guerra Civil".

Por su parte, IU elaboró hace dos años un listado en el que aparecían 160 calles madrileñas alusivas a la dictadura. Y el PSM, que apunta también a 160 calles, recuerda que hay incluso colegios públicos con nombres de la Guerra civil, como General Mola, situado en el distrito de Salamanca, José Calvo Sotelo, en Retiro y Regimiento Inmemorial del Rey, en Moratalaz. Con un discurso más duro que el de Gallardón, la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, ha opinado que es una "norma impuesta", lo que supone un "síntoma de totalitarismo como pocos se han visto jamás". Para Aguirre, resulta "absolutamente intolerable" que el presidente Rodríguez Zapatero "o la mayoría parlamentaria que le apoya decidan imponernos la Memoria", algo que considera "individual y particular" y que cada persona puede tener "como le parezca oportuno". En su opinión, lo mejor es restablecer la concordia y el espíritu de la Transición. En la misma línea se ha pronunciado el alcalde de Boadilla, Arturo González Panero, quien mantendrá la Avenida del Generalísimo y de la calle de José Antonio hasta que la ley "obligue a efectuar el cambio". Una ley que, para este alcalde, es "un despropósito".