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Una mina mata a dos soldados españoles y hiere a otros seis en Afganistán

Los fallecidos son Germán Pérez Burgos, de Badajoz, y Stanley Mera Vera, natural de Ecuador con nacionalidad española

Los soldados Germán Pérez Burgos, de Badajoz, y Stanley Mera Vera, natural de Guayaquil (Ecuador) con nacionalidad española, han fallecido hoy al explotar una mina al paso del vehículo blindado -dotado con inhibidor de frecuencia- en el que regresaban de una operación de la misión internacional de paz en Afganistán. Otro seis soldados españoles han resultado heridos, tres de ellos de gravedad.

El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, ha precisado que la explosión, reivindicada por los talibanes afganos, tuvo lugar a las 08.55 (hora española) en la carretera 517 cercana a Farah, en la provincia de Herat, cuando la rueda trasera derecha del vehículo BMR (Blindado Medio sobre Ruedas) que encabezaba una patrulla española de cinco vehículos pisó un "ingenio explosivo". En la explosión falleció también el intérprete afgano Roohulah Mosavi y resultaron heridos graves los legionarios Rubén López García, Julio Alonso Sanjuán y Oscar Bertomeo Fernández. Otros tres militares, el español Carlos Sotos García y los colombianos Carlos Arbelaez Hernao y David Ospina Montaño, sufrieron heridas de pronóstico "menos grave".

Todos ellos pertenecían a la I Bandera Paracaidista, con base en Paracuellos del Jarama (Madrid).

Un cable de 70 metros

Alonso comparecía a mediodía ante los medios de comunicación tras reunirse con el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Félix Sanz Roldán, quien le transmitió el informe "preliminar" de los hechos, que indica que el artefacto había sido colocado "para ser activado por presión".

En un comunicado, el Ministerio de Defensa ha informado esta tarde de que ha sido hallado un cable de unos 70 metros que "se extendía desde un muro levantado junto a una cabaña hasta el punto donde se produjo la explosión", por lo que se investiga si la mina fue activada a distancia o si el cabe llevaba tiempo enterrado y el artefacto estalló al paso del vehículo militar. "El cable tiene la apariencia de llevar tiempo enterrado" y no se han encontrado "huellas recientes ni en la cabaña ni en sus inmediaciones", dice la nota.

El titular de Defensa ha explicado que la patrulla española participaba, junto al Ejército y la policía afganas, en una misión de control de la carretera 517, considerada "estratégica para el normal desenvolvimiento de la vida en Afganistán y que no puede estar controlada por la insurgencia". En el momento de la explosión, la misión era de "naturaleza táctica", pues la patrulla estaba empezando a regresar a la base de Herat tras dar el relevo a una compañía italiana. Alonso ha recalcado que los militares españoles no estaban "ejecutando ninguna operación fuera de los planes operativos" de la misión ISAF de Naciones Unidas, y ha resaltado que este tipo de misiones se realizan "con mucha frecuencia".

Cumplimiento de los protocolos de seguridad

En cuanto a la seguridad del BMR, ha asegurado que estos vehículos se encuentran "entre los mejores para este tipo de tareas" de los que poseen las fuerzas internacionales desplegadas en Afganistán. Y ha añadido que el blindaje de los BMR ha sido reforzado y que han sido dotados de inhibidores de frecuencia y mejores sistemas de transmisión. Alonso ha negado que se hubiera producido algún enfrentamiento antes de la explosión y ha recalcado que las tropas españolas cumplen "absolutamente" con todos los protocolos de seguridad.

El titular de Defensa ha trasladado sus condolencias a las familias de las víctimas, a las que ha brindado su "admiración" y su "recuerdo" al afirmar que "sirven a España" y trabajan "en un país duro y difícil, con toda profesionalidad y dedicación". "Vamos a estar con ellos y sus familias para todo lo que puedan necesitar", ha manifestado Alonso. Un avión de las Fuerzas Aéreas Españolas ha partido esta tarde de la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) rumbo a Manás (Kirguizistán), ya que el aparato no puede llegar a Afganistán, para repatriar los cadáveres de Germán Pérez Burgos y Stanley Mera, que serán trasladados desde Herat hasta Manás en un hércules. Está previsto que los restos mortales de los dos soldados lleguen mañana a última hora a España.

El ministro ha asegurado que España mantiene su compromiso con la misión de la ONU en Afganistán, en la que participa desde 2002 y que cuenta con 690 efectivos, y ha insistido en que su objetivo es "evitar que el terrorismo controle el país" y abordar su reconstrucción.

Alonso ha insistido en que es una misión "plenamente avalada" por la ONU, para llevar la estabilidad "a un país muy inseguro" y con una presencia "muy notable" de terrorismo talibán y de "señores de la guerra vinculados al narcotráfico". El ministro de Defensa, que comparecerá mañana en el Congreso, ha hecho hincapié en que la participación española en la misión de la ISAF, avalada por el Parlamento, "tiene pleno sentido político y operativo" desde el punto de vista de la seguridad.

85 soldados muertos en Afganistán desde 2002

Los talibanes han asumido la autoría del ataque a través de su portavoz, Zabiullah Mujahid, que ha elevado los fallecido a cinco: "Nuestros muyahidines hicieron estallar dos vehículos de soldados de la OTAN esta mañana en (el distrito de) Shewan en Farah, mataron a cinco e hirieron a otros siete", aseguraba Mujahid.

Con las dos muertes de hoy se eleva a 137 el número de militares españoles muertos en misiones de paz. La misión en Afganistán es la que más víctimas mortales ha ocasionado, con 85 soldados fallecidos, 62 de ellos en el accidente del Yak-42.