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El nigeriano fallecido cuando era deportado estaba amordazado, no llevaba esposas y tenía contusiones leves

La familia del hombre achaca el fallecimiento a la actuación de la policía

La autopsia preliminar practicada al joven nigeriano fallecido el pasado sábado en un avión de Iberia cuando era deportado a su país revela que su muerte se debió a "una parada cardiorrespiratoria", según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ-CV). Asimismo, el informe forense, realizado por el Instituto de Medicina Legal de Alicante, señala que el hombre había sido amordazado, aunque no consta que fuese esposado, y presentaba dos contusiones leves en la mano izquierda y en la espalda. Los hermanos de Osamuyia Akpitaye, de 23 años, aseguran que su fallecimiento se produjo como consecuencia de una agresión policial y han presentado esta mañana una denuncia ante un juzgado de Elche.

La causa exacta de la muerte, no obstante, se conocerá cuando finalicen las pruebas urgentes sobre órganos vitales -pulmón y corazón- solicitadas por los forenses alicantinos al Instituto de Toxicología de Barcelona.

Dos hermanos de Osamuyia han dicho hoy que a éste "lo mataron" en el avión los agentes, y basan su acusación, según han indicado, en los testimonios que han recabado de pasajeros que viajaban en el mismo vuelo, uno de los cuales al parecer grabó los hechos con una cámara de vídeo. El hermano mayor, Chester Akpitaye, ha declarado que algunos pasajeros vieron que la policía presuntamente golpeaba y amordazaba a su hermano. En su opinión, la policía "lo ha maltratado, le ha puesto una cinta en la boca para que no gritara dentro del avión". "Han enviado cuatro policías fuertes para pegarle, para maltratarle y para podérselo llevar. Y mira cómo ha acabado", ha añadido Chester, quien ha viajado a Alicante junto a otro hermano para personarse en las diligencias abiertas por el Juzgado de Instrucción número 1 de esta ciudad, cuya titular trata de esclarecer las circunstancias de esta muerte, y presentar una denuncia.

"En ningún caso hubo malos tratos"

Osamuyia Akpitaye murió el sábado pasado cuando viajaba en calidad de deportado en un avión de la compañía Iberia, entre Madrid y Lagos (Nigeria), por lo que el piloto decidió aterrizar en el aeropuerto de El Altet (Elche). Fuentes de Iberia han confirmado que 97 personas viajaban en este avión, entre ellas tres pasajeros -uno de los cuales era Osamuyia- en cumplimiento de una orden judicial de expulsión. Tras el aterrizaje en El Altet, la totalidad del pasaje retomó horas más tarde su viaje a Lagos, a excepción del fallecido y de otros dos nigerianos expedientados.

El Sindicato Profesional de Policía (SPP) mantiene que el joven nigeriano mostró un comportamiento agresivo que obligó a los agentes a amordazarle. El secretario de Comunicación del SPP, Jose Antonio Calleja, ha señalado que "en ningún caso hubo malos tratos" y ha defendido la profesionalidad de los policías que intervinieron.

Calleja ha relatado que a Osamuyia le "encintaron las muñecas y las piernas para evitar que pataleara" después de mostrar una actitud agresiva y morder a un escolta poco antes de subir al avión. Una vez en el aparato, el joven continuó mostrándose "agresivo y rompió las cintas policiales con las que estaba atado", mientras los agentes le intentaban sujetar. Minutos después, observaron que el joven se había tranquilizado, pero, no obstante, decidieron tomarle el pulso. Al comprobar que respiraba con dificultad, se decidió aterrizar en el aeropuerto de Alicante, donde fue examinado en una UVI móvil que no pudo hacer nada por salvarle.

La titular del juzgado ilicitano que investiga los hechos llamará a declarar como testigos a dos ciudadanos nigerianos que viajaban en ese vuelo y a los policías que escoltaban a Osamuyia, según fuentes del TSJ-CV.

Dos nuevas pateras con cuatro bebés arriban a Canarias

Dos pateras con 40 inmigrantes llegaron la pasada madrugada a Lanzarote y Gran Canaria con cuatro bebés de entre 3 y 21 meses, según fuentes de los servicios de emergencias de Canarias. Con estas dos embarcaciones son más de 200 los inmigrantes que han alcanzado en patera las islas Canarias en los últimos dos días. Ayer, una mujer abortó en una embarcación con otros 35 ocupantes que se dirigía a Lanzarote.

Los radares de la Guardia Civil detectaban pasadas las dos de la madrugada una barcaza que navegaba a 5 millas de Guatiza, en el municipio lanzaroteño de Teguise. La patera alcanzó tierra por sus propios medios en el Barranco de Murión, donde la esperaban varias patrullas del instituto armado. El grupo estaba formado por 26 personas, entre ellas cuatro madres con sus bebés, otras dos mujeres y nueve hombres subsaharianos, además de 7 varones magrebíes -uno de ellos menor de edad-. Las madres y sus hijos fueron conducidos al Hospital General de Lanzarote para realizarles un reconocimiento médico.

Poco antes, a las once y media de la noche, una patrulla de la Guardia Civil detectaba otra patera que se aproximaba a la costa sur de Gran Canaria, momento en el que salió a su encuentro y la localizó a media milla de Maspalomas. Sus ocupantes, 14 varones magrebíes, han sido rescatados y llevados al Muelle de Arguineguín.

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