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Los obispos arremeten contra los medios de comunicación que fomentan la "cultura de la muerte"

La Iglesia critica que la prensa presente "casos dramáticos para que el sentimiento de ayudar al enfermo se imponga al recto juicio"

La Conferencia Episcopal ha hecho pública hoy una nota en la que carga con dureza contra la eutanasia, el aborto, los métodos anticonceptivos y los medios de comunicación e instituciones que, a su juicio, promueven dichas prácticas.

Con motivo de la celebración, el próximo 25 de marzo, del día de la Vida, la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida recuerda a los creyentes que "nos encontramos en un momento preocupante de nuestra historia", que atribuye a varios motivos.

En primer lugar critica "los recientes cambios legislativos" promovidos por el Gobierno socialista que "han llevado a que España tenga una de las legislaciones que menos protege la vida humana en el mundo entero". En segundo término arremete contra la "promiscuidad sexual" y "las instituciones que la promueven". Lamenta que desde la administración se lance el mensaje de que "el uso del preservativo o el recurso a la llamada píldora del día después permitirán una práctica segura del sexo". Los obispos recuerdan en este punto el incremento de las enfermedades de transmisión sexual y los abortos.

Acusaciones de manipulación

Pero donde más incide la Iglesia en su último comunicado, titulado Por una cultura de la vida, es en la polémica suscitada por el caso de la enferma Inmaculada Echevarría, que colmó su deseo de morir amparada en la ley y tras comprobar los médicos que su estado era irreversible. La nota de los obispos elude mencionar con nombre y apellidos este caso, pero expresa su "preocupación" por "algunos temas que aparecen recurrentemente en los medios de comunicación que pueden llegar a anestesiar las conciencias", en alusión a la eutanasia.

En este contexto sitúa sus críticas a "diversos grupos de presión y muchos medios de comunicación que promueven la regulación legal del aborto libre y de la eutanasia". Estos medios, que no menciona en ningún caso, "presentan casos dramáticos para que el sentimiento, aparentemente bueno y piadoso de ayudar al enfermo que sufre, se imponga al recto juicio. Es, pues, una manipulación que no por sutil es menos real. Estos últimos días lo hemos vivido con mayor intensidad por el desgraciado caso de todos conocido", en referencia a la muerte asistida de Echevarría.

Después de denunciar estos hechos como "moralmente inaceptables", la Iglesia establece una diferenciación entre "el suicidio asistido "y "la eutanasia", sin dejar claro en qué supuesto incluyen el caso de la enferma de Granada. "La práctica legalmente consentida de la eutanasia consiste en que una persona da muerte a otra. Basta que miremos a países cercanos, como Holanda, para comprender lo que esto supone y a dónde llega la sociedad en esta pendiente resbaladiza", denuncian.

Finalmente, los prelados reiteran su condena de lo que consideran "una verdadera cultura de la muerte, una visión del hombre que deja sin fundamento sus derechos fundamentales y diluye en la conciencia social el valor de la vida y la dignidad de la persona".