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En la boca del tiburón

Un submarinista australiano se salva milagrosamente del ataque de un tiburón de tres metros cuando tenía la cabeza dentro de sus fauces

Un ataque de película con final feliz. El submarinista australiano Eric Nerus, de 41 años, ha estado a punto de ser devorado por un gran tiburón blanco de tres metros. El episodio se ha producido hoy cerca de Eden, en la costa suroeste de Australia.

Nerus luchó con el tiburón para librarse de sus fauces que le sujetaban la cabeza. Al final consiguió escapar y regresar al bote con la nariz rota y algunos mordiscos en el pecho. En el momento del ataque se encontraba con su hijo de 25 años.

La víctima del ataque ha declarado que no vio al tiburón porque las aguas estaban “muy sucias” y la visibilidad era “limitada”.

Australia sufrió el año pasado decenas de ataques de tiburones, una especie protegida en este país. La costa australiana es la más peligrosa para los bañistas, después de la de Florida en EE UU. Desde 1990 hasta 2005 se han dado 341 ataques; en Australia, 74.

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