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Moratinos confirma la cancelación de la venta de los 12 aviones de EADS-CASA a Venezuela

El ministro de Exteriores afirma que España estaba en la "obligación" de apoyar la iniciativa empresarial

La venta de 12 aviones por parte de la empresa aeronáutica española Construcciones Aeronáuticas SA (CASA) a Venezuela ha quedado frustrada meses después de que EE UU negara su permiso para instalar tecnología norteamericana en los aparatos. El vicepresidente de Venezuela, José Vicente Rangel, dijo ayer, tras reunirse en Madrid con el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que la operación finalmente no se llevará a cabo. Moratinos ha confirmado esta mañana la cancelación del contrato y ha afirmado que el Ejecutivo español estaba en la "obligación" de apoyar esta iniciativa empresarial.

El acuerdo para la venta del material militar a Venezuela se había concretado el 21 de febrero de 2005, durante un fugaz viaje a Caracas del entonces ministro de Defensa, José Bono. La operación preveía la venta de aviones de transporte y buques de vigilancia costera que, según resaltó el propio Bono, no contenía "componentes belicosos", y daría empleo a 600 personas en Izar y 300 en EADS-CASA.

Un mes después, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, firmaba durante una visita oficial a Caracas el acuerdo de comercio bilateral que incluía la compra a Navantia y EADS.CASA de nueve buques y doce aviones. España y Venezuela suscribieron dos protocolos de cooperación por los que se encargó a Navantia y a EADS-CASA la construcción de 12 aviones, de los que diez son de transporte C-295 y dos de vigilancia marítima CL-235, y ocho patrulleras, de las que cuatro son para vigilancia de la zona económica exclusiva y otras cuatro guardacostas.

El embajador de Estados Unidos en España, Eduardo Aguirre, comunicó a Bono el pasado 12 de enero la decisión del Gobierno norteamericano de denegar la licencia necesaria para la tecnología estadounidense incluida en los aviones que iban a ser vendidos a Venezuela.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, avanzó entonces que los componentes fabricados en EE UU podrían ser sustituidos por tecnología de otro origen, y dijo que los contratos firmados con Venezuela "se deben cumplir". Por su parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó de "atropello imperialista" la negativa de EE UU a autorizar su tecnología. Fernández de la Vega anunciaba el 19 de enero que había transmitido personalmente al embajador Aguirre la "discrepancia" y "malestar" del Gobierno español por la decisión de EE UU que, según afirmó, no era "justa" ni estaba "justificada".

Pese a que Hugo Chávez advirtió a España de que si se plegaba al veto de EE UU compraría en otro país los equipos militares, el Ministerio de Defensa de Venezuela y EADS-CASA acordaron el pasado 1 de febrero seguir adelante con la operación. Venezuela acordó otorgar una prórroga de 30 días a la empresa aeronáutica española para que buscara en el mercado europeo los componentes tecnológicos que denegaba EE UU, en muchos casos "secretos", con lo que se encarecería notablemente la operación.

La operación "no compensa"

A finales del pasado mes de mayo, el comandante general de la República Bolivariana de Venezuela, almirante Armando Laguna, aseguraba que la venta de los 12 aviones a su país se encontraba "en proceso de evaluación".

El acuerdo seguía adelante en julio pasado, cuando el ministro venezolano de la Defensa, general en jefe Raúl Baduel, anunció que se habían establecido "algunos términos contractuales para la ejecución de 10 aviones C-295 de transporte medio y dos aviones C-235 de vigilancia marítima por un monto de 496.312.788 euros".

Sin embargo, al final, CASA-EADS decidió abandonar la operación, al considerar que "no compensaba" el esfuerzo económico de adaptarse a las exigencias tecnológicas de Estados Unidos, ha afirmado hoy Miguel Ángel Moratinos.