Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
La política de extranjería

"Que me devuelvan a los inmigrantes, pero que me den también pantanos"

El presidente de Senegal se muestra dispuesto a cooperar con España pero pide ayudas al desarrollo

El presidente senegalés, Abdoulaye Wade, se muestra de acuerdo en que España repatríe a los inmigrantes irregulares que arriban a Canarias, pero pide que también se establezcan ayudas para el desarrollo de la agricultura. "Que me los devuelvan, pero que me den también pantanos", afirma en una entrevista publicada hoy en el diario francés Le Journal du Dimanche. Senegal es uno de los cinco países donde el Gobierno español ha iniciado hoy su despliegue diplomático ante la llegada masiva de indocumentados.

En la entrevista Wade asegura que está "contra la emigración de los africanos; son valores y riqueza que perdemos. Para evitar las salidas, hay que crear empleos suficientes para que la gente no tenga la tentación y para eso tenemos esencialmente la agricultura". Para llevar adelante ese plan asegura que necesita ayuda financiera para la construcción de pantanos que permitan poner tierras en regadío. El coste, calcula, es de entre 62.000 y 92.000 euros.

"Pero más que dinero, preferiría obtener material de segunda mano de la Unión Europea: palas excavadoras, todo lo que los ejércitos abandonan", asegura. Wade está convencido de que con una red de pantanos en su país "detendría la desertificación y cortaría la inmigración".

Despliegue diplomático

Precisamente hoy ha llegado a la capital del país, Dakar, el embajador en misión especial, Miguel Ángel Fernández Mazarambroz, primer paso en el envío de diplomáticos a otros cuatro países subsaharianos (Gambia, Cabo Verde, Guinea-Bissau y Guinea-Conakry) por un espacio de tiempo que variará entre un máximo de tres y seis meses.

En un segundo estadio se abrirán oficinas en Liberia, Sierra Leona, Ghana, Costa de Marfil y, eventualmente, Nigeria o Camerún. El objetivo de todos ellos es "recabar información y mantener un nivel de interlocución" con los países a los que lleguen, con el fin de ir viendo si estos últimos "se pueden ir corresponsabilizando en el asunto de la inmigración" a cambio de una mayor atención española a la cooperación al desarrollo, subrayó el embajador en misión especial, explica Fernández Mazarambroz.