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Zapatero y Chirac crearán equipos conjuntos para luchar contra la amenaza islamista

Una cumbre transpirenaica reunirá en el primer trimestre de 2005 a las regiones fronterizas de España y Francia

Al término de la XVII Cumbre hispano-francesa celebrada hoy en Zaragoza, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, y su homólogo francés, Jacques Chirac, han escenificado en una rueda de prensa conjunta el "momento excelente de las relaciones" entre ambos países. Zapatero ha sido el primero en tomar la palabra para anunciar la creación de equipos conjuntos para ampliar la cooperación antiterrorista, que desde hace más de una década ha dado excelentes resultados en la lucha contra ETA, a la nueva amenaza común del terrorismo islamista.

Después de agradecer "con toda solemnidad a Francia, a su Gobierno, a su presidente y a su primer ministro la colaboración extremadamente importante contra el terrorismo de ETA", el jefe del Ejecutivo ha recordado que "los éxitos de los últimos meses -las detenciones, el pasado 3 de octubre, en el suroeste francés, de Mikel Antza y Soledad Anboto, presuntos dirigentes máximos de ETA- son fruto del esfuerzo y solidaridad de Francia". Esa cooperación bilateral, ha anunciado, se "intensificará" en las próximas fechas con la creación de equipos conjuntos especializados en "terrorismo internacional, crimen organizado y narcotráfico".

Construcción europea

Otro de los asuntos que ambos mandatarios han abordado en su primera cumbre desde que el PSOE llegó al poder ha sido la construcción europea, donde, según Zapatero, tienen "una visión compartida del 90%". "Somos dos países empeñados en la ratificación de la Constitución Europea. Somos dos países que vamos a convocar referéndums", ha destacado el presidente español. "Francia y España queremos una Europa fuerte, unida, constitucional; una Europa de la seguridad y la libertad, de la estabilidad económica y de la solidaridad", ha proclamado Zapatero. Además, a diferencia de su antecesor en el cargo, José María Aznar, el presidente socialista ha juzgado imprescindible para "un orden internacional en equilibrio una Europa fuerte con visión ambiciosa" y cuyos integrantes "defiendan el multilateralismo" frente al unilateralismo que practica Estados Unidos.

El presidente francés, por su parte, ha admitido que subsisten discrepancias sobre el reparto de los fondos europeos en las perspectivas financieras de la UE para el periodo 2007-2013, aunque considera "legítimo" el planteamiento de España, porque dejar de recibir estos recursos de forma repentina tendría "consecuencias económicas y políticas traumáticas". En este sentido, ha recalcado que Francia, Alemania y España negocian con voluntad de llegar a un acuerdo, y ha concluido: "tenemos un año para resolverlo y lo resolveremos".

Una cumbre transpirenaica para 2005

En el ámbito de las comunicaciones, uno de los temas prioritarios, sobre todo para España, Chirac y Zapatero han hablado de las conexiones entre ambos lados del Pirineo, "un espacio de oportunidad y unión, no de separación", según el español. En dicho ámbito, Zapatero ha incidido en la importancia de mejorar los transportes por ferrocarril, carretera y marítimos. Para dar respuesta a esta necesidad, ambos Gobiernos celebrarán una cumbre en la que también participarán las comunidades autónomas del Pirineo y las regiones francesas limítrofes. "Asistiremos los primeros ministros y los representantes de esas comunidades y se celebrará en el primer trimestre de 2005", ha anunciado Zapatero.

Apoyo a la política hacia Cuba

Chirac ha apoyado el giro en política exterior emprendido por el Gobierno socialista en sus relaciones con Cuba, cuyo régimen ha liberado recientemente a varios disidentes encarcelados. "Constato que [la nueva política] ha tenido efectos positivos, en particular para la liberación de personalidades que estaban encarceladas", ha dicho. En respuesta, Zapatero ha subrayado que no desea que "los resultados evidentes y positivos" que ha habido con esas liberaciones sean mérito de nadie en concreto, sino que es "de todos los demócratas".

Saludos, fotos y apretones de mano

Los protagonistas de la cumbre han querido mostrar al público de Zaragoza la buena sintonía que preside sus actuales relaciones bilaterales. Así, Zapatero y Chirac han aprovechado su visita al Ayuntamiento de Zaragoza para romper el protocolo y acercarse al público, al que han dedicado más de quince minutos de saludos. A pesar del frío, los dos mandatarios, acompañados del primer ministro francés, Jean Pierre Raffarin, se han prodigado entre la ciudadanía que aguardaba tras las vallas de seguridad en la plaza del Pilar, repartiendo apretones de manos, atendiendo algunas peticiones e incluso posando para fotos espontáneas.

Sin perder la sonrisa, Chirac delante y Zapatero detrás han saludado a todos los que lo reclamaban y el presidente francés se ha mostrado especialmente atento con ciudadanos de su país que habían acudido a la emblemática plaza zaragozana. Aunque una carpa ubicada en el medio de la plaza ha puesto fin a este paseillo, Chirac ha seguido saludando al público que se encontraba en el otro extremo hasta encontrarse con el alcalde, el socialista Juan Alberto Belloch, quien esperaba a los dos mandatarios a las puertas de la Casa Consistorial.

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