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CRISIS EN LA COMUNIDAD DE MADRID

El PP da una semana al PSOE para "desbloquear" la crisis o aceptar la convocatoria de elecciones

Los populares rechazan llegar a un acuerdo con socialistas e IU para que la Cámara fuerce la expulsión de los disidentes por la vía judicial

El Partido Popular ha lanzado hoy un ultimátum para desbloquear la situación en la Asamblea de Madrid: o los diputados disidentes del PSOE renuncian a sus actas (con lo que el PSOE gobernaría la Comunidad), o ellos proponen a Esperanza Aguirre como presidenta regional. La tercera opción en liza es que los socialistas acepten la propuesta popular de convocar elecciones.

Si los parlamentarios rebeldes renuncian, sus actas pasarán a otros socialistas, de forma que previsiblemente el PSOE alcanzaría el Gobierno regional con el apoyo de Izquierda Unida. En caso contrario, todo dependerá del sentido del voto de los disidentes: si apoyan a Simancas éste será presidente, pero si se abstienen o votan en contra su candidatura será rechazada; lo mismo ocurrirá con Aguirre; si ambos (amen de Fausto Fernández, de IU) son rechazados, será necesario volver a convocar elecciones.

El secretario general del grupo popular de la Asamblea de Madrid, Francisco Granados, ha sido muy claro: "Si la semana que viene la situación no se ha desbloqueado, el PP hará valer sus 55 diputados". Y ha añadido que la propuesta de Esperanza Aguirre de renunciar a ser presidenta regional con el apoyo de los disidentes (lo que provocaría la convocatoria de elecciones) "no es sine die", porque "los madrileños no pueden permitir que se prolongue esta situación".

Expulsar por vía judicial

El PSOE quería que tanto Izquierda Unida como el Partido Popular le apoyen en su lucha por expulsar a Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez de la Asamblea regional tras "el engaño" del pasado miércoles. Así, el candidato socialista al Gobierno regional ha pedido esta mañana a los dos partidos un pacto para que sean los servicios jurídicos de la Cámara lo que reclamen por vía judicial la renuncia de los diputados díscolos. Granados ha explicado que su partido "rechaza frontalmente" esta posibilidad.

De hecho, el portavoz del PSOE, Jesús Caldera, ha ido más allá al señalar que el PP se estará poniendo "de parte" de los corruptos" si no exige su renuncia a Tamayo y Saez, medida que a su juicio es necesaria "para reponer la dignidad democrática". "¿Cómo se puede alguien oponer a que los tránsfugas y corruptos devuelvan el acta a los ciudadanos? Esto significa ponerse de parte de ellos", ha dejado claro Caldera. El dirigente socialista ha abogado por "intentar por todos los medios conseguir que estos ciudadanos devuelvan el acta al pueblo de Madrid" antes de convocar elecciones.

En este sentido, Simancas ha mostrado su sorpresa por los "argumentos peregrinos" que, a su juicio, ha usado el PP para no exigir las renuncias de los diputados. El líder socialista ha ido de hecho más allá: "El hecho de que el PP se niegue a solicitar la renuncia a Tamayo y Sáez, junto a que los principales beneficiarios de esta situación han sido ellos, nos hace plantearnos interrogantes". La conclusión de Simancas también ha sido clara: "Debemos conjurarnos para que la democracia y la decencia se sitúen por encima de la corrupción y para que los cheques no puedan más que los votos", ha manifestado el líder socialista.

El grupo, sin los rebeldes

Simancas ha lanzado su proposición después de dejar claro que no va a agotar el plazo máximo de cinco días desde la sesión constitutiva de la Asamblea madrileña para formar el grupo parlamentario socialista. Izquierda Unida (9 diputados) y Partido Popular (55 diputados) ya han constituido sus grupos.

Así, el grupo socialista contará con 45 diputados, todos los electos excepto los número 13 y 46, los correspondientes a Eduardo Tamayo y Teresa Sáez respectivamente. Estos dos parlamentarios fueron los que se ausentaron en la reunión inaugural de la Asamblea, lo que dio la presidencia del órgano al Partido Popular pese a que Izquierda Unida y PSOE sumaban juntos un escaño más.

"Nos han engañado y nos avergüenza"

Rafael Simancas ha acusado esta mañana al PP de aprovecharse "de forma torticera" de la deserción de Tamayo y Saez, y ha asegurado al respecto de ésta: "Nos han engañado y eso nos avergüenza". El político socialista ha declarado a Antena 3 que la Federación Socialista Madrileña no está en crisis, y ha insistido en que los ciudadanos decidieron el 25-M con sus votos que ningún partido obtuviera en Madrid la mayoría absoluta y que, por tanto, los partidos de izquierda tuviera que pactar para gobernar; esa voluntad, en su opinión, ha sido traicionada.

Por su parte, el secretario de acción electoral del PSOE, José Blanco, ha asegurado a Radio Nacional de España que el único beneficiado de este "robo" ha sido el Partido Popular. En concreto, ha acusado a Esperanza Aguirre de querer gobernar "a toda costa" y ha señalado que por eso tiene "tanta prisa" en realizar una segunda vuelta electoral.

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