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ENTIERRO

Vigo despide a la joven asesinada Deborah Fernández

La autopsia confirma que la mujer, desaparecida hace diez días en Vigo, fue asesinada

Deborah Fernández-Cervera, de 22 años, que desapareció hace diez días en la playa viguesa de Samil, y cuyo cadáver fue localizado anteayer oculto y desnudo entre unos matorrales junto a la carretera C-550, que une las localidades pontevedresas de Baiona y A Guarda, ha sido enterrada en el cementerio vigués de Pereiró.

Minutos antes de las 13.00 horas, su cadáver ha recibido sepultura en un entierro en el que se han congregado unas 50 personas entre las que figuran familiares, amigos y autoridades.

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Entre los asistentes al sepelio se encontraba la conselleira de Asuntos Sociais, Corina Porro, amiga personal de la familia; la diputada socialista Dolores Villarino; el alcalde de Vigo, Lois Pérez Castrillo; y varios concejales de la corporación viguesa; así como numerosas personalidades del mundo de la empresa, ya que la familia de la fallecida era muy conocida en la ciudad.

A su llegada al lugar del sepelio, Pérez Castrillo ha calificado de "crimen execrable" la muerte de Deborah y ha expresado su deseo de que "los culpables de esta monstruosidad lo paguen muy caro, porque este crimen no puede quedar sin castigo". El regidor vigués ha manifestado el cariño de la ciudad a la familia y ha subrayado: "Todos lloramos hoy su muerte". Previamente al entierro, tuvo lugar una misa que se desarrolló en la más estricta intimidad por expreso deseo de la familia.

Una brutal paliza

Según han informado fuentes de la investigación, la autopsia de Déborah confirmó ayer que la joven viguesa, desaparecida el pasado 30 de abril, fue asesinada tras recibir una brutal paliza. El cuerpo de Deborah, de 22 años, se encontraba en avanzado estado de descomposición y con la cara desfigurada, por lo que en un primer momento no se pudo conocer la identidad del cadáver, que llevaba varios días abandonado en una cuneta.

Una vecina del municipio pontevedrés de O Rosal fue la que dio la voz de alarma al encontrar un cuerpo desnudo y semitapado con unas ramas, junto a la carretera C-550, entre Baiona y A Guarda. Inmediatamente se desplazaron al lugar los agentes de la Guardia Civil, hasta que el juez de instrucción de Tui ordenó el levantamiento del cuerpo y su traslado al Anatómico Forense del Hospital Provincial de Pontevedra.

Tras realizarse la autopsia y cotejar las huellas dactilares y las pruebas dentales de la joven, el delegado del Gobierno, Arsenio Fernández de Mesa, dio a conocer los primeros resultados de los análisis en los que se confirmaba la identidad de la fallecida.

En declaraciones a los medios de comunicación, Fernández de Mesa mostró su pesar por lo sucedido y aseguró que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado han intensificado la búsqueda de los homicidas sobre los que, aseveró, "caerá todo el peso de la Ley".

El delegado del Gobierno aseguró que se emplearán "todos los medios" para localizar a los responsables de estos hechos, al tiempo que transmitió a los familiares de Déborah su "pésame y solidaridad".

Fuentes de la investigación indicaron que por el momento se desconoce el móvil del asesinato, así como la forma en que se produjo, y apuntaron que centran los rastreos en el entorno de social de la víctima.

La familia de la joven denunció su desaparición después de que Deborah saliera a footing por la playa de Samil junto a una prima suya, que la dejó cerca de su domicilio, al que nunca regresó.

Había recibido amenazas

Durante los 10 días de ausencia de la joven, la familia, en colaboración con la policía, no cesó de buscarla e hizo llamamientos a través de los medios de comunicación y por Internet, para pedir la colaboración ciudadana.

Los padres de la víctima, José Carlos Fernández-Cervera y Rosa Neira, descartaron desde el principio que su hija pudiera haber desaparecido por voluntad propia, sin embargo, a medida que pasaban los días sin tener noticia alguna, y sobre todo, al conocer que ésta había sido víctima de una amenaza, comenzaron a reconsiderar esta posibilidad.

"Supimos por sus amigos que la niña había recibido una amenaza hacia finales de febrero", aunque no quisieron especificar, en su momento, la naturaleza del problema en que se vio involucrada para no entorpecer la investigación. "Creemos que estaba tensa porque, al parecer, durmió tres o cuatro noches con las luces encendidas, y eso quiere decir que tenía miedo a algo", dijo su padre el jueves.

Por otra parte y tras confirmarse este suceso, los vecinos de Vigo expresaron su consternación por lo sucedido y recordaron su preocupación por la falta de vigilancia existente en la zona donde la joven fue vista con vida por última vez.

Los padres y la hermana (en el centro) de Deborah Fernández Cervera, detrás del coche fúnebre.
Los padres y la hermana (en el centro) de Deborah Fernández Cervera, detrás del coche fúnebre.EFE
Imagen de uno de los carteles en los que se denunciaba la desaparición de Deborah Fernández.
Imagen de uno de los carteles en los que se denunciaba la desaparición de Deborah Fernández.EFE

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