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TRIBUNALES

El juez decreta la detención preventiva de los detenidos en el juicio de Igor Solana

Los arrestados se enfrentan a una acusación de exaltación del terrorismo por gritar consignas a favor de ETA y tendrán que permanecer detenidos 72 horas

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ha decretado hoy la detención preventiva durante 72 horas de los tres jóvenes arrestados por la Policía este mediodía tras aplaudir y jalear a los terroristas del comando Andalucía Harriet Iragi e Igor Solana Matarranz. Ambos estaban siendo juzgados por el asesinato del concejal del PP de Málaga José María Martín Carpena, perpetrado en julio de 2000.

Los tres detenidos pasarán los próximos tres días en la cárcel madrileña de Soto del Real. En esas 72 horas, el Juzgado practicará nuevas diligencias, a la vista de las cuales tomará la decisión definitiva sobre su permanencia en prisión incondicional o bien decretará su libertad, con fianza o sin ella.

La fiscal Olga Sánchez había pedido al juez que acordase prisión incondicional para los tres detenidos, por los delitos de exaltación y justificación del terrorismo, y humillación a las víctimas, ampliable a desórdenes públicos. Por el delito de exaltación del terrorismo pueden imponerse penas de hasta seis años de prisión.

Además, dos de los tres detenidos tienen antecedentes penales por causas en la Audiencia Nacional. Uno de ellos terminó hace menos de dos años de cumplir una condena de seis años de cárcel por atentado contra la autoridad, y otro fue acusado en una causa finalmente archivada por su pertenencia a un grupo Y de apoyo a ETA.

Incidentes en el juzgado

Los tres jóvenes, que asistían como público al juicio por el asesinato del concejal del PP de Málaga José María Martín Carpena, han sido detenidos esta mañana por la Policía por orden del presidente del tribunal, Siro García, después de dar gritos de apoyo a los dos etarras acusados del crimen, Harriet Iragi y Jon Igor Solana.

En el transcurso del juicio, Solana Matarranz ha levantado la cortinilla que separa al testigo protegido, en este caso un policía, y le ha increpado. Siro García ha ordenado entonces su expulsión de la sala, lo que ha sido contestado por parte del público con vítores y gritos de ánimo al presunto etarra. Ha sido entonces cuando el juez ha ordenado las tres detenciones.

Al terminar la declaración del policía, que ha defendido que la detención y el interrogatorio se hicieron conforme a la legalidad, Solana le ha espetado que era un "torturador", y que hoy estaba más nervioso que el día que le tomó declaración, en que estaba más "seguro" arropado por un compañero.

El presidente del tribunal ha ordenado la expulsión de Solana de la Sala y a continuación, parte del público ha comenzado a gritar "asesinos" a policías y jueces, a lanzar mensajes de apoyo a los etarras, en euskera, y a golpear la cámara acorazada.