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La inflación en la eurozona repunta por primera vez en seis meses

El IPC anual de los países de la moneda única subió una décima en abril, hasta el 7%

Manuel V. Gómez
Unas estanterías con productos en un supermercado de Lisboa (Portugal).
Unas estanterías con productos en un supermercado de Lisboa (Portugal).Tereixa Constenla

La inflación también está siendo resiliente. En abril ha vuelto a subir después de seis meses cayendo. No mucho, apenas una décima, hasta el 7%, según Eurostat. Pero es suficiente para recordar que los precios siguen encaramados a un nivel inusualmente alto en el medio siglo de historia de la zona euro. El dato, además, se conoce en la semana que el Banco Central Europeo tiene que decidir si mantiene su ritmo acelerado de subidas de tipos de interés o comienza a frenarlo, como sugieren las actas de la última reunión del Consejo de Gobierno de la autoridad monetaria.

El repunte de la inflación en España, Italia, Países Bajos y Francia ha acabado pesando más en el dato medio que ha divulgado la oficina europea de estadísticas que la rebaja de Alemania y socios más pequeños del club monetario, como los tres países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania), que pese a la caída, siguen teniendo junto a Eslovaquia cifras de inflación por encima del 10%. Son los cuatro países de la zona euro con los precios más descontrolados.

Ya hace medio año que el IPC armonizado de la zona euro marcó su máximo histórico. Lo hizo el pasado octubre. Entonces la cotización del gas natural, desencadenante principal de la crisis energética actual, empezaba a caer después de haber llegado romper sus techos en agosto. Ahora ha bajado mucho. Este martes, por ejemplo, cotiza a 38,5 euros. Ese desplome explica que la energía ya no sea la causa principal de la alta inflación que todavía sufre la zona euro, aunque en abril haya vuelto a terreno positivo (un 2,5% en el último año) después de que en marzo marcara números negativos (-0,9%).

Ahora el testigo lo han tomado los alimentos. Los procesados han subido un 14,7%, un dato muy alto aunque menor que en marzo. Esto explica que los índices de inflación en los que se eliminan los componentes más volátiles, como la energía, el tabaco o los alimentos frescos hayan bajado. El que elimina los tres ha quedado en el aumento anual 5,6%, un décima menos que en marzo.

Que los índices subyacentes de los precios hayan empezado a bajar en abril es la buena noticia de abril ya que hasta marzo subían, y este es uno de los indicadores que con más atención observan las autoridades monetarias para tomar sus decisiones. Por tanto, con los datos que ha divulgado Eurostat los dos bandos que hay en el consejo de Gobierno del BCE, el que apuesta por continuar aumentando tipos con fuerza y el que prefiere aflojar el ritmo encontrarán argumentos para sostener sus posiciones.

Por otra parte, el ligero repunte de abril demuestra algo que vienen apuntando casi todas las previsiones conocidas en los últimos meses: los precios van a bajar lentamente. La Comisión Europea revisará sus previsiones en menos de dos semanas, pero las vigentes ahora pronostican que este año el dato medio será del 5,6%, un número que encierra un atisbo de esperando, pues al ser una media viene a decir que en los próximos meses la inflación debe caer hacia finales de año.

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Sobre la firma

Manuel V. Gómez
Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

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