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La subida general de salarios ni está ni se la espera: la negociación entre sindicatos y empresarios no avanza

Desde mediados de enero no hay reuniones formales o informales entre centrales y patronal para pactar incrementos retributivos. Las posiciones están alejadas

Emilio Sánchez Hidalgo
De izquierda a derecha en una imagen de 2021, Gerardo Cuerva (Cepyme); Antonio Garamendi (CEOE); Yolanda Díaz (Ministra de Trabajo); Unai Sordo (CC OO); y Pepe Álvarez (UGT).
De izquierda a derecha en una imagen de 2021, Gerardo Cuerva (Cepyme); Antonio Garamendi (CEOE); Yolanda Díaz (Ministra de Trabajo); Unai Sordo (CC OO); y Pepe Álvarez (UGT).EFE

Sindicatos y patronal hablan habitualmente de unas siglas poco conocidas por el público general, el AENC. Es el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva. Se trata de un documento suscrito por empresarios y sindicatos que sirve como guía para las empresas y comités de España para negociar los incrementos salariales, entre otros aspectos. El empresario no tiene la obligación de respetarlo y los trabajadores pueden requerir aumentos mayores si lo consideran oportuno, pero el AENC sirve como punto de partida sobre el que construir cualquier negociación colectiva. El último que se firmó en España, el cuarto suscrito hasta ahora, data de 2018 y su último año de aplicación fue 2020. Desde entonces los precios se han disparado (crecieron un 3,1% en 2021 y un 8,4% en 2022) y los salarios están estancados (aumentaron un 1,5% en 2021 y un 2,8% en 2022).

¿Por qué no se ha aprobado todavía un nuevo acuerdo? Los sindicatos culpan a la patronal. “La postura de CEOE es contraria a cualquier modelo de negociación. Hemos tenido algún contacto informal, que no ha pasado a ser formal porque la patronal no tiene ninguna intención de discutir o dialogar propuestas. No están dispuestos a debatir, negociar y en su caso acordar”, indica el vicesecretario general de Política Sindical de UGT, Fernando Luján. El último contacto informal al que se refiere tuvo lugar a mediados de enero en la sede de la CEOE. “Lo convocaron pero en ningún caso se trató de negociación, de hecho fueron sin ninguna propuesta, y no solo eso, no estaban en condiciones de contestar a las nuestras “, añade Luján. Mari Cruz Vicente, secretaria confederal de Acción Sindical de CC OO, coincide: “No hay avances porque no hay reuniones. No se ha constituido ni una mesa de negociación. Creo que no hay voluntad de los empresarios de llegar un acuerdo en materia de AENC”. Este periódico se ha puesto en contacto con la CEOE para que aporte su opinión de primera mano, pero ha declinado participar. La asociación empresarial defiende la importancia de llevar estas negociaciones con discreción.

Recientemente, CC OO planteó una nueva idea para desbloquear la negociación: que el índice que regule las clausulas de revisión no solo dependa de la inflación, que también tenga en cuenta la marcha de cada sector. Así, en cada rama de actividad habría un índice distinto, dependiendo de los beneficios que obtengan las compañías. “Estamos planteando fórmulas flexibles. Ya que nos decían que no pueden referenciar con la inflación estamos planteando, con UGT, una referencia que también tenga en cuenta los beneficios empresariales, que conocemos con los datos de la Agencia Tributaria”, añade Vicente. El presidente de la patronal, Antonio Garamendi, acogió de forma positiva la propuesta: “Es un poco en la onda que siempre hemos dicho. Nosotros no estamos diciendo que no se puedan subir los salarios. Tiene todo el sentido que puedan subir más en aquellos sitios o en aquellos espacios en los que vayan las cosas mejor y no puedan subir tanto en aquellos sitios o espacios donde puedan subir menos”, dijo a mediados de enero.

“Para bien o para mal”, continúa la sindicalista de CC OO, “tendremos que tener alguna reunión pronto”. Luján indica que su sindicato va a “pulsar el ánimo” de la patronal, “y si es el mismo que nos venimos encontrando, no tendremos más remedio que dar por zanjada definitivamente la posibilidad de un AENC”. “Esta dimisión de la patronal nos tiene absolutamente perplejos. El AENC lo demandan sectores, empresas y trabajadores, ya que da garantías y estabilidad, unas recomendaciones sobre salarios y condiciones de trabajo que son importantes. Pero la patronal está ausente”, comenta Luján.

El Ministerio de Trabajo publicará este viernes la estadística sobre alzas salariales recogidas en convenios a lo largo de enero. Es previsible que el dato que se difunda sobre el primer mes de 2023 sea bastante superior al 2,78% anual del año pasado, ya que este guarismo es un acumulado de todo el curso y en los primeros meses marcaba en torno a un 2%. Esto indica que en los últimos meses de 2022 los salarios crecieron por encima de esa media anual. “En muchos convenios provinciales y sectoriales se están firmando incrementos del 8%, en línea con la inflación, y clausulas de revisión salarial. Esto sucede en los sectores con mayor representación sindical, que también son los que parten de retribuciones mayores. En actividades con menos fuerza sindical se aprueban subidas mínimas”, explica Luján. De cualquier forma, los aumentos medios están lejos del IPC del año pasado, lo que implica un golpe sustancial al poder adquisitivo de los trabajadores.

camarero terraza
Un camarero prepara las mesas de una terraza en el centro de Madrid, a finales de enero.Eduardo Oyana (EFE)

El primer AENC en su actual configuración se firmó en 2010, cuando aún gobernaba el socialista José Luis Rodríguez Zapatero. El segundo aplicó de 2012 a 2014, el tercero de 2015 a 2017 y el cuarto de 2018 a 2020, así que el país se encuentra en su periodo más largo sin consenso en este apartado en los últimos años.

Cabe destacar que estos acuerdos interpelan a empresarios y sindicatos, pero no al Gobierno. A diferencia de en otras negociaciones, como la del salario mínimo (SMI), el Ejecutivo no participa. Precisamente el reciente incremento de la menor retribución posible hasta 1.080 euros brutos mensuales ha enfadado a la patronal, que ni siquiera participó en la última reunión convocada por el Ministerio de Trabajo, de la que salió el acuerdo del Ejecutivo con UGT y CC OO. “Se que los empresarios van a intentar justificar una posible ausencia en el AENC en que el salario mínimo ha condicionado muchas tablas salariales. Sabemos que con el incremento muchos convenios han quedado por debajo del SMI. Pero esto pasa porque partimos de convenios muy bajos”, añade Vicente. El último AENC instaba a que ninguna categoría profesional quedase por debajo de 14.000 euros (el salario mínimo hasta la última subida), circunstancia que no se ha cumplido en muchos convenios colectivos.

“Tendremos que incrementar la campaña Salario o conflicto en los sectores y empresas donde el convenio esté paralizado si las patronales se niegan a subidas que mitiguen la pérdida de poder de compra. Haremos confluir los sectores con más fuerza sindical con los de menos La patronal se está convirtiendo en una catalizadora del conflicto porque allí donde ha habido movilizaciones las subidas salariales están siendo importantes y garantizadas “, dice Luján. Insiste en que las reuniones con la patronal también deben tratar otros temas más allá de los incrementos salariales: “Tenemos que hablar de productividad, de desarrollo de la contratación, de prevención de riesgos laborales, de algoritmos, de teletrabajo... Hay aspectos importantísimos de la reforma laboral que deberíamos desarrollar”.

Pacto de rentas

Otro concepto del que cada vez hablan menos sindicatos y patronal y que sí permanece en el discurso del Gobierno es el pacto de rentas. “Nadie más que yo desea que haya un pacto de rentas. Desde el Gobierno hemos hecho todo lo posible para que se produjera, aportando alivio a las familias a través de medidas de protección social como la subida del salario mínimo o la revalorización de las pensiones”, dijo la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asunto Económicos, Nadia Calviño, este lunes. A este respecto, tanto centrales como empresarios apuntan al Gobierno como responsable de que ese tan nombrado acuerdo no salga adelante. Las dos partes señalan que un pacto de rentas no se limita a una subida de salarios, sino que incluye otros conceptos clave. Entre ellos, los sindicatos han mencionado la fiscalidad, la distribución de la riqueza o el acceso a la vivienda.

“Si al final sobre un montón de cosas que se tenían que haber puesto sobre la mesa, se han tomado decisiones unilaterales, vas dejando atrás la posibilidad de un pacto de rentas”, comentó este miércoles Garamendi desde Angola, donde participa en la misión empresarial que ha acompañado a los Reyes de España en su visita al país africano. En una línea parecida, la secretaria confederal de Acción Sindical de CC OO denuncia que el Gobierno “no ha sabido o no ha querido organizar un pacto de rentas”. “Se han tomado medidas positivas, pero lo ha hecho de forma unilateral, vaciando de contenido ese posible pacto”. Cree que las alusiones empresariales al pacto de rentas son una forma de instar a “la moderación salarial, cuando las empresas han tenido más beneficios que nunca”. Un estudio de su sindicato indica que el tercer trimestre de 2022 los márgenes de beneficios empresariales representaron el 10,4% sobre las ventas para el conjunto de la economía española, el nivel más alto desde 2014. “Si no hay un AENC en momentos de bonanza económica, no lo habrá tampoco en los momentos de crisis”, finaliza Vicente.

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Sobre la firma

Emilio Sánchez Hidalgo
Redactor de Economía. Empezó su trayectoria en EL PAÍS en 2016 en Verne y se incorporó a Sociedad con el estallido del coronavirus, en 2020. Ha cubierto la erupción en La Palma y ha participado en la investigación de la pederastia en la Iglesia. Antes trabajó en la Cadena SER, en el diario AS y en medios locales de su ciudad, Alcalá de Henares.

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