La OCDE avisa que el impuesto mínimo del 15% para las multinacionales avanza con “un ligero retraso”

El organismo cree que el tributo se implantará en 2024, un año después de lo inicialmente previsto

El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, el pasado marzo.
El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, el pasado marzo.ERIC PIERMONT (AFP)

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos advierte que la entrada en vigor del nuevo marco fiscal internacional, incluyendo la aplicación de un impuesto de sociedades mínimo del 15% para evitar la elusión fiscal de las multinacionales, presenta “un ligero retraso” y todo apunta a que tendrá lugar en 2024, en vez de en 2023 como se había previsto. Así lo señala el secretario general del organismo, Mathias Cormann, en un informe dirigido a los ministros de Finanzas del G-20 antes de la reunión que estos mantendrán en Indonesia el próximo fin de semana.

“Se trata de negociaciones complejas y muy técnicas en relación con algunos conceptos nuevos que reforman fundamentalmente los acuerdos fiscales internacionales, para hacerlos más justos y funcionar mejor en una economía mundial cada vez más digitalizada y globalizada”, sostiene el dirigente australiano de la OCDE, quien defiende que la organización se tomará todo el tiempo que sea necesario “para establecer las reglas correctamente”. En este sentido, Cormann indica que el trabajo técnico de la parte que introduce una tasa impositiva corporativa mínima global del 15% “está en gran parte completo”. El Marco de Implementación se publicará a finales de este año para facilitar la implantación de la reforma y la coordinación entre las administraciones tributarias y los contribuyentes.

El secretario general del organismo destaca que todo el G-7, la Unión Europea, varios países del G-20 y muchos otros ya han programado cambios en sus legislaciones nacionales. Pero reconoce que “parece que la mayoría están planeando una entrada en vigor en 2024, lo que representa un ligero retraso”. Al respecto, Cormann cree que el probable retraso de los planes brindará tiempo para afinar en la implementación de la medida y limitar los riesgos de doble imposición, así como facilitar una buena coordinación entre las administraciones tributarias.

Por otro lado, el secretario general de la OCDE destaca que se han realizado buenos progresos hacia la implementación del Pilar Uno del nuevo acuerdo fiscal, que busca asignar los ingresos obtenidos por multinacionales a las jurisdicciones donde se consuman los bienes o servicios vendidos. Según cálculos de la OCDE, el Pilar Dos, con su impuesto mínimo del 15%, generará anualmente 150.000 millones de dólares (más de 147.000 millones de euros) en ingresos fiscales en todo el mundo. El Pilar Uno reubicará 125.000 millones de dólares (unos 122.720 millones de euros) de beneficios procedentes de las 100 mayores multinacionales del mundo.

Este julio se ha cumplido precisamente un año desde que la OCDE, el club que agrupa a 38 países desarrollados, anunciase un gran acuerdo global para establecer una tasa “de al menos el 15%” con la que gravar los beneficios de las grandes multinacionales. En octubre del año pasado, el organismo anunciaba que 136 países se habían adherido ya al acuerdo, tras salvar las reticencias de Estonia, Irlanda y Hungría, aunque posteriormente Polonia también se opuso al proyecto en Europa. El objetivo al armonizar el impuesto es hacer que las multinacionales lo paguen allí donde operan, y no donde trasladan artificialmente los beneficios, que suelen ser territorios con fiscalidad más laxa.

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