Rusia obliga a sus acreedores extranjeros a aceptar rublos en un banco que está sancionado

Moscú niega que suspenda pagos y transfiere una deuda de 233 millones de euros a una cuenta bloqueada por la UE

Sede del Banco Central de Rusia en Moscú.
Sede del Banco Central de Rusia en Moscú.Reuters

O lo toman o lo dejan. El Ministerio de Finanzas ruso ha abonado por primera vez una deuda en rublos en vez de pagar con las divisas pactadas originalmente y los ha transferido a una institución financiera sometida a sanciones por la ofensiva sobre Ucrania. Si sus acreedores quieren recuperar el dinero, tendrán que abrirse una cuenta allí y renunciar además a cualquier futuro litigio. “Las obligaciones del Gobierno de la Federación de Rusia han sido cumplidas por el Ministerio de Finanzas en su totalidad”, ha anunciado el organismo en un comunicado. En concreto, Moscú ha transferido 12.510 millones de rublos, unos 223 millones de euros, al Depósito Nacional de Liquidación de Rusia, una entidad mediadora que fue sancionada por la Unión Europea a principios de junio, por lo que no podrá operar con estas sumas con bancos europeos. En concreto, Moscú considera pagados sendos tramos de bonos que vencen en 2027 y 2047.

El pago supone que se ha establecido un tipo de cambio de un euro por 56 rublos. El baremo oficial tiene truco: las restricciones al movimiento de capitales impuestas por las autoridades, las sanciones y el hundimiento de las importaciones, con el consiguiente desplome de la demanda de divisas extranjeras, han hecho que conseguir euros y dólares en Rusia sea un dolor de cabeza. Por ejemplo, está prohibido sacar del banco los euros que hayan entrado a partir del 9 de marzo.

Es la primera vez que entra en funcionamiento el mecanismo aprobado por el presidente Vladímir Putin este 22 de junio para cambiar a rublos el pago de la deuda. El documento da por zanjada cualquier disputa “si se abona en rublos un monto equivalente al valor de las obligaciones en moneda extranjera”.

“Esto no es una suspensión de pagos”, ha afirmado el ministro de Economía, Antón Siluanov. Según recoge la agencia de noticias Interfax, el alto cargo ha responsabilizado de esta medida “de fuerza mayor” a Occidente y las restricciones impuestas a la banca rusa como castigo por el ataque iniciado el pasado 24 de febrero. “Nuestras contrapartes extranjeras se niegan a pagar en monedas foráneas, lo cual es un evento de fuerza mayor para nosotros. Por esta razón, estamos cambiando a los pagos en rublos”, agregó el ministro.

Rusia niega que suspenda pagos

Siluanov denunció que Rusia no ha podido recurrir a los 630.000 millones de dólares que tenía en divisas y otros fondos en el extranjero antes de la ofensiva porque han sido congelados. “La creación de estas barreras artificiales para el pago de la deuda externa rusa era necesaria para colgarnos la etiqueta de default (suspensión de pagos). Puede decir lo que sea e intentar poner esa etiqueta, pero quien entienda sabe que esto no es un default”, añadió.

El ministro afirmó que el objetivo es “proteger” a los acreedores. Allí se establecen tres grupos diferentes; dos de ellos que tienen en común que operan con depositarios rusos, y un tercero son tenedores de deuda que no pueden cobrar debido a las enormes restricciones que han golpeado a la banca rusa. Estos últimos tendrán que abrirse una cuenta especial “y presentar, junto con el paquete de documentos, una renuncia por escrito de todos los posibles reclamos futuros”. Estas cuentas especiales solo podrán ser abiertas en el Depósito Nacional de Liquidación de Rusia, donde se vinculará el valor nominal de los eurobonos a la cotización del rublo en la Bolsa rusa a la hora de liquidar cuentas.

Esa institución financiera fue sancionada por Bruselas el pasado 3 de junio junto 17 entidades y 65 individuos más por la agresión contra Ucrania, entre ellos varios militares que supuestamente participaron en la masacre de Bucha. “Añadimos hoy a esta lista a aquellos responsables de permitir esta injustificada guerra y los crímenes cometidos en Bucha y Mariúpol”, subrayó entonces Josep Borrell, Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, en un comunicado difundido por la Comisión Europea.

Rechazo de algunos países de la UE

El Depósito Nacional de Liquidación había sido nombrado el 2 de junio como el sustituto de Citibank a la hora de mediar en el pago de los eurobonos. La entidad estadounidense había recibido una licencia especial para ejercer esta labor en los primeros meses de conflicto, pero el margen dado por Washington al Kremlin para evitar el default expiraba a finales de mayo. Sin embargo, el organismo ruso fue sancionado un día después, y con ello dejó de operar en euros.

No obstante, sus problemas ya se remontaban a marzo, a los pocos días de comenzar los bombardeos en Ucrania. Todas las operaciones del depósito con extranjeros fueron paralizadas en las plataformas europeas Euroclear y Clearstream, que dejaron de aceptar el rublo como moneda de liquidación, y su membresía de la Asociación Europea de Depositarios de Valores fue suspendida.

“La vieja confianza en la infraestructura financiera occidental ya no existe”, ha afirmado Siluanov, quien ha repetido un mantra del Kremlin de estos meses: la desconfianza del resto del mundo ante el dólar y el euro hará que dejen de ser monedas de referencia. La pasada semana, el presidente ruso afirmó en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo pronosticó que ambas divisas se hundirán pronto.

El mecanismo para el pago de los eurobonos es similar al que decretó Putin para que Europa por el gas. La filial bancaria de Gazprom, Gazprombank, abre cuentas a las gasistas extranjeras para que estas depositen allí euros o dólares, y la entidad los cambia por rublos antes de transferir el dinero a su matriz. Sin embargo, países como Polonia, Bulgaria y Finlandia han rechazado acatar esta medida porque consideran que les dejaría en un limbo legal ante futuros litigios.

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