Los transportistas afrontan divididos el paro indefinido por la subida del carburante

La huelga que comienza el próximo lunes está convocada por una plataforma que agrupa a autónomos y camioneros, pero no es respaldada por la patronal de las grandes empresas

Protesta de transportistas el pasado 15 de diciembre en Madrid.
Protesta de transportistas el pasado 15 de diciembre en Madrid.Rodrigo Jimenez (EFE)

Las asociaciones de transportistas afrontan divididas la convocatoria de huelga indefinida desde el próximo lunes, 14 de marzo, que ha convocado la Plataforma para la Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera, que agrupa principalmente a pequeñas empresas, autónomos y asalariados, por la espectacular subida del carburante. La convocatoria, que amenaza con crear problemas de desabastecimiento, no está respaldada por otras asociaciones del sector, representadas en el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC), como la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) y la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), en las que se integran las grandes empresas transportistas.

La Plataforma se ha desmarcado del acuerdo al que llegaron estas organizaciones con el Gobierno el pasado mes de diciembre, del que salió el Real Decreto ley aprobado el pasado 1 de marzo por el Consejo de Ministros, por el que el Ejecutivo se comprometió a una serie de medidas como el derecho a repercutir en sus tarifas el impacto de las subidas del gasóleo habidas en los últimos 12 meses. El decreto, pendiente de convalidación por el Congreso, le sirvió al Gobierno para convencer a las asociaciones firmantes de que desconvocaran los paros previstos para Navidad. Pero la espectacular subida de los carburantes agravada por la invasión de Ucrania por Rusia ha dejado obsoleto en gran parte ese pacto, como denuncia la Plataforma convocante de los nuevos paros.

“El 90% de las empresas de transporte (medianas y pequeñas) nos encontramos en una situación económica de quiebra total, al igual que las condiciones laborales son de total precariedad en todos los sentidos. Consecuencias que pagan de manera directa todos los conductores asalariados a los cuales defenderemos en las demandas exigidas”, señala la Junta Directiva Nacional de la Plataforma en su convocatoria.

“No nos representan y se ríen de nosotros, ese acuerdo no sirve de nada. El problema es llevamos 30 años regalando el transporte a nuestros clientes. Las tarifas son las mismas de hace 30 años, y los cargadores y las grandes cadenas de alimentación se niegan a asumir la subida del gasóleo, nos toman por tontos. El real decreto son palabras bonitas, pero no va a servir de nada porque llevan años ignorándonos”, ha asegurado por su parte Miguel Cánovas, vocal de la Plataforma. La Plataforma ha pedido al Ejecutivo que se siente a negociar directamente con sus representantes medidas como la reducción del impuesto de hidrocarburos para compensar la escalada de precios, una demanda que también comparten las asociaciones de pescadores que han dejado varada su flota por el incremento del precio de los carburantes.

La principal reivindicación de la Plataforma del Transporte es la “prohibición, sin posibilidad de pacto en contra, de la contratación de los servicios de transporte por debajo de los costes de explotación, siendo la referencia del importe del coste, y de manera oficial, el Observatorio de Costes que publica Ministerio de Transportes (con actualización mensual)”. Además, pide que se incluyan sanciones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia en caso de incumplimiento, limitar la intermediación en el contrato de Transporte a un solo contratista (estableciendo responsabilidad directa al cargador principal en caso de impago de los servicios al transportista) y un plazo de pago máximo a 30 días, unido también a un régimen sancionador por su incumplimiento.

Por el contrario, a Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM) señaló este viernes que aunque reclama “una acción inmediata del Gobierno que limite los precios del combustible para el transporte de mercancías por carretera” mientras dure la situación actual provocada por la guerra en Ucrania no secundaba el paro convocado desde el lunes porque entiende que los acuerdos firmados con el Ejecutivo en diciembre son una herramienta eficaz.

“Una vez volvamos a un escenario más normalizado, sin el desmesurado y diario incremento que la guerra de Ucrania está provocando en el precio de los combustibles, gracias a los acuerdos alcanzados el pasado 17 de diciembre y publicados por el BOE del pasado 2 de marzo, los transportistas disponen de la herramienta necesaria para solventar las variaciones normales de los precios de los carburantes, como es la cláusula de revisión obligatoria del precio del transporte en función del coste del combustible”, ha indicado en un comunicado.

Desde CC OO y UGT, con escasa implantación en el sector en donde predominan los pequeños autónomos, se han alineado con las tesis de las grandes patronales y no secundan el paro. CC OO ha recordado que no se trata de una huelga sino un cese de actividad patronal, y que las empresas que decidan parar deberán abonar los salarios y las cotizaciones a sus trabajadores.

Respuesta del Gobierno

Por su parte, la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, ha defendido este viernes que el Ejecutivo ya ha hecho un esfuerzo para reducir el precio de la factura eléctrica con una bajada de impuestos que le cuesta al Estado 12.000 millones de euros anuales, pero no ha aclarado si va a acometer una bajada en la fiscalidad de los combustibles, como reclaman los transportistas.

Respecto a la huelga de transportistas, la portavoz ha señalado que recientemente se aprobó una actualización de su servicio como consecuencia del coste del combustible y que siguen “a la escucha” para adoptar las medidas que sean necesarias, sin ofrecer más detalles.

El precio de los carburantes en España no da tregua, en plena escalada del crudo y los refinados en los mercados internacionales como consecuencia de la Guerra en Ucrania. Esta semana, la gasolina de 95 octanos alcanza ya en los surtidores españoles un precio medio, con impuestos incluidos, de 1,680 euros por litro. Y el gasóleo se le acerca, marcando un importe medio de 1,581 euros por litro, según los datos del último Boletín Petrolero de la Unión Europea, publicado este jueves.

En ambos casos se trata del precio más elevado desde que hay registros, lo que equivale a decir que es el más caro de la historia, puesto que el boletín sigue el mercado español desde el año 2005. Así, la gasolina encadena seis semanas consecutivas, batiendo el anterior máximo histórico, que databa de septiembre de 2012, y el gasóleo ha hecho lo mismo en las cuatro últimas semanas.

Sobre la firma

Ramón Muñoz

Es periodista de la sección de Economía, especializado en Telecomunicaciones y Transporte. Ha desarrollado su carrera en varios medios como Europa Press, El Mundo y ahora EL PAÍS. Es también autor del libro 'España, destino Tercer Mundo'.

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