Opinión
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Esperando a 2021

Lo primero en recuperarse será el consumo interno y luego la movilidad internacional y el turismo

El reloj de la Puerta del Sol minutos antes de empezar 2021.
El reloj de la Puerta del Sol minutos antes de empezar 2021.Jesús Hellín / Europa Press

El nuevo año empieza con la economía estancada por las restricciones de movilidad asociadas a la pandemia, en España y en el resto de países europeos. En diciembre, eliminando el efecto estacional, se crearon apenas 7.000 empleos. La ventaja es que se ha conseguido reducir la curva de contagios sin un confinamiento extremo y sin provocar una destrucción masiva de empleo, como en abril. El problema es que se frena la recuperación que comenzó en el mes de junio.

El 2020 terminó con 350.000 empleos menos que en 2019, 750.000 trabajadores en ERTE y 350.000 autónomos en cese de actividad y cobrando una prestación del Estado. Tantos meses con ventas muy inferiores a las de años anteriores han descapitalizado cientos de miles de empresas y autónomos que no han cerrado gracias a los ERTE y los créditos del ICO, pero que están en una situación financiera de extrema vulnerabilidad. Comercio, hostelería y logística explican el 100% de la destrucción de empleo y más de la mitad de los ERTE. Serán necesarias más medidas para ayudar a reestructurar esas deudas y evitar el cierre de las empresas y la destrucción de su empleo.

La llegada de la primavera y las vacunas permitirán eliminar gradualmente las restricciones de movilidad. Como ha sucedido en Asia, lo primero en recuperarse será el consumo interno y luego la movilidad internacional y el turismo. Lanzarote está desarrollando un piloto de certificación de test digital con blockchain con el apoyo del Gobierno. Debería ser un modelo estándar de la Comisión Europea para garantizar los vuelos seguros y evitar confinamientos al regresar los turistas a su país.

El comercio mundial mantiene su recuperación y está ya en niveles prepandemia. Sin duda una excelente noticia para la industria exportadora española. No obstante, los nuevos confinamientos europeos, sobre todo en Reino Unido, tendrán un impacto negativo en el primer trimestre.

La mayor vulnerabilidad de la economía española sigue siendo su elevado endeudamiento externo: público y privado. Pero a diferencia de 2012 durante el rescate ahora hay un banco central que actúa decididamente como prestador de última instancia manteniendo a ralla las primas de riesgo. La política fiscal será la más expansiva este año en décadas. Eso, como enseñan los manuales de economía, aumentará la inversión y el empleo y es la mayor garantía de la recuperación.

Los ministerios, comunidades y ayuntamientos deberían acelerar los planes de inversión de sus presupuestos para luego activar los fondos europeos. El decreto aprobado por el Gobierno para agilizar las licitaciones de fondos europeos ayudará y mucho a que la recuperación del empleo sea más rápida e intensa de lo previsto. La clave es que esas inversiones aumenten la productividad a medio plazo y además de crear empleo aumenten los salarios. La salida de la crisis anterior fue con modelo low cost que es la causa de la desigualdad. Hay que evolucionar del “yo te lo hago más barato” al “te lo hago mejor y a buen precio”. Ánimo.