España tiene 321.000 pisos turísticos, el 1,3% de todas las viviendas

El INE presenta su primer estudio sobre vivienda vacacional: en algunos municipios estos inmuebles llegan a suponer una de cada cinco viviendas

Dos personas con maletas entran en un edificio del centro de Madrid, el pasado febrero.
Dos personas con maletas entran en un edificio del centro de Madrid, el pasado febrero.Luis Sevillano

Ya hay una cifra oficial para cuantificar el fenómeno de los pisos turísticos en España. En el conjunto del país hay 321.000 apartamentos vacacionales, lo que representa un 1,3% sobre el total del parque de vivienda. Esa es la estimación que hizo el Instituto Nacional de Estadística (INE) en un estudio experimental que llevó a cabo el pasado agosto y cuyos primeros resultados han sido presentados este jueves. No obstante, los datos muestran una enorme diferencia por territorios: tres comunidades autónomas (Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana) acumulan casi tres quintos de los apartamentos turísticos. Son evidentemente tres territorios con costa, ya que el litoral concentra el 76,8% de este tipo de inmuebles, frente a un 23,2% que se ubican en zonas de interior.

La nueva estadística sirve también para medir dos de los problemas que habitualmente se achacan a este tipo de alojamientos: la competencia a establecimientos turísticos tradicionales y la presión que ejercen sobre el mercado de la vivienda al restar inmuebles para uso residencial. Desde el punto de vista del sector turístico, el INE estima que con una media de 5,1 plazas por alojamiento, los pisos turísticos ofertaban en España el pasado agosto 1,6 millones de plazas. La cifra está notablemente por encima de las estimaciones de plazas hoteleras que hacía el instituto estadístico en el mismo mes: 1,2 millones. No obstante, en ambos casos hay que tener en cuenta las circunstancias especiales de 2020, un año en que la pandemia ha mermado el turismo y ha provocado que muchos hoteles cierren sus puertas y otros tantos apartamentos turísticos se retiren del mercado.

¿Y qué pasa respecto al conjunto de vivienda? A priori, el porcentaje sobre el parque que representan los pisos turísticos es bajo, un 1,3% (España cuenta con unas 25 millones de viviendas, de las cuales 18 millones son primeras residencias, según el último censo del INE, del año 2011). Sin embargo, el estudio muestra que esta presión varía mucho por provincias, municipios e incluso, dentro de las grandes ciudades, por distritos.

En número absolutos, Andalucía (67.392 pisos turísticos), Cataluña (63.199) y Comunidad Valenciana (54.638) son las tres autonomías con más inmuebles de este tipo. Juntas suman el 57,7% del total que hay en España. Les siguen Canarias y Baleares, con 37.791 y 29.237 pisos, respectivamente. Sin embargo, son las dos comunidades insulares las que tienen un mayor porcentaje de viviendas vacacionales sobre el parque total. En el archipiélago mediterráneo están el 5% del total y en el atlántico el 3,6%. En tercera posición se sitúa la Comunidad Valenciana con un 1,7%. También por encima de la media española se sitúan Cataluña (1,6%), Andalucía (1,5%) y Cantabria (1,4%).

Alicante y Málaga, las provincias con más vivienda vacacional

Por provincias, Alicante y Málaga lideran la estadística con 35.716 y 34.567 pisos turísticos respectivamente, por delante de Baleares. Esta es sin embargo (con el ya mencionado 5%) la provincia con el porcentaje más alto de pisos sobre el parque residencial, por delante de Girona (4,5%) y Málaga (3,9%). En el lado opuesto se sitúan Palencia (145 viviendas vacacionales), Soria (320) y Álava (332), aunque los menores porcentajes respecto al total de viviendas corresponden a Badajoz (0,1%), Palencia (0,13%) y Jaén (0,15%).

Por municipios, los tres más poblados de España son también los tres con más pisos destinados al arrendamiento de corta estancia, aunque el orden se invierte en los dos primeros y Barcelona se alza como la localidad con más apartamentos turísticos: 17.280. Le siguen Madrid (16.894) y Valencia (6.899). Casi tantos como la capital valenciana tiene la turística Marbella (6.266), mientras que el quinto lugar lo ocupa su capital provincial, Málaga, con 5.899 inmuebles.

Desde el punto de vista del porcentaje que representa sobre el total de viviendas, son localidades de tamaño en general más modesto y de zonas muy turísticas las que copan las primeras plazas. En el podio aparecen La Oliva (Fuerteventura), Pollença (Mallorca) y Begur (Girona). En las tres sucede que más de una de cada cinco viviendas se destinan a turistas, ya que sus porcentajes respectivos son del 23,1%, 22,3% y 21%. Ya por debajo del 20%, pero con más de una de cada diez viviendas destinadas al mercado turístico aparecen otros 18 municipios de costa, todos ellos en las provincias de Baleares, Cádiz, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, Alicante, Girona y Málaga.

En cuanto a las urbes con más de medio millón de habitantes, los pisos vacacionales suponen un 1,1% del total de vivienda que hay en Madrid, un 2,13% en Barcelona, un 1,64% en Valencia y en Sevilla, un 0,22% en Zaragoza y un 2,32% en Málaga. Sin embargo, el estudio por distritos en las dos mayores metrópolis deja claro que allí la cuestión va por barrios. En el centro de Madrid, por ejemplo, los 7.571 apartamentos turísticos detectados por el INE suponen un 8,7% del total de viviendas que hay. Mientras, en los distritos del sur de la capital ese porcentaje baja al 0,5%. En Barcelona, es Ciutat Vella con 4.086 pisos la que tiene una mayor parte del parque de vivienda enfocada al turismo (el 7,3%), pero es en Eixample donde más pisos se destinan a ese fin (5.875, un 4,1% del total).

El estudio del INE, en fase experimental, ha tenido en cuenta las principales plataformas que se dedican a los alquileres de corta estancia y ha cotejado datos con las licencias para este tipo de actividades que conceden las Administraciones públicas. Sin embargo, por ser la primera edición, no es posible valorar uno de los fenómenos que el sector inmobiliario ha advertido como consecuencia de la pandemia: el trasvase de pisos vacacionales al alquiler residencial tradicional ante el cierre del turismo. Futuras ediciones sí permitirán estudiar si, una vez se supere la crisis y se recupere el sector turístico, aumentan el número de pisos turísticos, que frecuentemente han sido acusados de favorecer el encarecimiento de la vivienda.

Sobre la firma

José Luis Aranda

Es redactor de la sección de Economía de EL PAÍS, diario donde entró a trabajar en 2008. Escribe habitualmente sobre temas de vivienda y referentes al sector inmobiliario. Es licenciado en Historia por la Universitat de València y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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