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Sánchez prevé subir el salario mínimo por encima de 1.000 euros al final de la legislatura

El presidente del Gobierno se compromete a negociar el aumento del SMI con los sindicatos y los empresarios

La ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, con los secretarios generales de CC OO, Unai Sordo (izquierda), y de UGT, Pepe Álvarez. En vídeo, declaraciones de Unai Sordo.

En el pacto que negocian PSOE y Unidas Podemos para conformar el nuevo Gobierno también se incluye la evolución del salario mínimo, ahora fijado en 900 euros al mes para los trabajadores que tienen 14 pagas anuales. Ambos partidos coinciden en acercarse al estándar que marca la carta social europea, el 60% del salario medio. Los agentes sociales exigen voz y voto. Pedro Sánchez lo asume: “Vamos a esperar a lo que nos digan los agentes sociales a este respecto”, aunque esto no implica dar a nadie capacidad de veto, aclara una fuente socialista. El 60% del salario medio varía entre 1.000 y 1.200 euros, según quién lo calcule y la estadística que se tome. Ahí se centrará el tira y afloja de la negociación.

Los sindicatos y los empresarios tienen posturas muy distintas sobre el salario mínimo. Es difícil que se pongan de acuerdo en cuánto debe subir e, incluso, en si debe hacerlo o no. Sin embargo, ambas partes sí coinciden en algo: las decisiones sobre los sueldos más bajos deben pasar por una negociación previa del Gobierno con ellos. “Se equivocarían con gravedad si se decidiera la subida por la vía política”, ha declarado Unai Sordo, secretario general de CC OO, en referencia a la negociación sobre el pacto de Gobierno de PSOE y Unidas Podemos en la que este asunto está sobre la mesa. “Hay que hacerlo en el diálogo social”, remachó Pepe Álvarez, secretario general de UGT.

En estos argumentos coinciden los máximos responsables de la CEOE, Antonio Garamendi, y Cepyme, Gerardo Cuerva. “Ya el propio Gobierno admitió que se equivocó el año pasado”, explica este último sobre el incremento de 900 euros al mes (o 12.600 euros al año) pactado entonces tan solo entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Conforme se acerca el fin de año y se avanza en las negociaciones entre el PSOE y Unidas Podemos, aparecen más informaciones sobre los planes del posible próximo Gobierno para el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Sobre la mesa está la demanda de la formación de Pablo Iglesias de elevar el suelo legal de los salarios hasta los 1.200 euros.

Este viernes ha sido el propio presidente del Gobierno quien ha apuntado desde Bruselas: “El acuerdo y lo que hemos manifestado es llegar al 60% del salario medio al final de la legislatura”. No ha puesto cifras concretas. A continuación, admitió que le gustaría que ese objetivo fuera fruto del diálogo social: "Que fueran los sindicatos y empresarios los que manifestaran a través de un acuerdo cuál es su voluntad de elevar el salario mínimo para el próximo año. Y vamos a esperar a lo que nos digan los agentes sociales a este respecto".

Pero más allá de estas palabras, lo cierto es que falta muy poco para acabar el año, y que “hace semanas”, según expone Pepe Álvarez, en conversación telefónica con este periódico, que UGT y CC OO enviaron una carta a la ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, para pedirle que abriera la negociación sobre el SMI con los agentes sociales y todavía no tienen fecha. En cambio, sí que se habla de esto en la mesa política: “Obviamente”, zanjan fuentes conocedoras de esta negociación.

“Compartimos que haya un itinerario”, señala Sordo, quien ve legítimo que los partidos señalen una senda para la legislatura. Sin embargo, reclama que la concreción se haga en una negociación con ellos. Más suspicaz se muestra Álvarez: “Al diálogo social no se llega con una decisión tomada”. Esto es lo que sucedió el año pasado, cuando Sánchez e Iglesias pactaron subir un 22,3% el SMI hasta los 900 euros. “Es una mala práctica”, advirtió.

“Orillar el diálogo social no conduce a una buena política”, apunta Gerardo Cuerva. Garamendi, por su parte, muestra su indignación y pide “prudencia”.

Además del papel que sindicatos y empresarios tienen en la conformación de los salarios, Sordo apunta a otro punto por el que ellos deben estar en la negociación: “Primero debemos ponernos de acuerdo en los datos”. “El 60% del SMI no es 1.200 euros, es poco más de 1.000”, continúa, concretamente 1.003 euros en 14 pagas partiendo de los datos de la EPA de 2018. UGT, en cambio, lo eleva más: “1.153 euros, aunque es verdad que en la carta europea hay confusión sobre si hay que tomar el dato bruto o neto”, apunta el secretario general de UGT.

Pero una cosa sería el objetivo de legislatura, como señala Sánchez, y otra cómo se empieza a llegar a él. Y ahí un paso importante es cuánto va a subir el SMI en 2020. La agencia Efe apuntaba que PSOE y Podemos estudian “con buena predisposición” subirlo a 1.000 euros este año. Varias fuentes del Ministerio de Trabajo, en cambio, apuntan que no son partidarios de un aumento de 900 euros a 1.000 euros para 2020, después de que este año subiera el salario mínimo un 22,3%.

Fuentes oficiales añaden, además, que “sería muy difícil que un Gobierno en funciones pueda subir el salario mínimo hasta 1.000 euros”. Esta lógica dejaría ya para el nuevo Ejecutivo ese incremento, lo que podría llevarlo hasta entrado 2020. Eso no quiere decir que no subiera algo ya en enero, puesto que lo que ven difícil en Trabajo es justificar un aumento tan significativo para un Gobierno en funciones.

Nada decidido aún

No obstante, desde este departamento se señala que no hay nada decidido para el año que viene. Reconocen que recibieron una carta de los sindicatos y también que todavía no hay una fecha para verse con los agentes sociales. “Pero todo puede ir muy rápido”, matizan.

El aumento del salario mínimo ha sido una bandera tanto del PSOE como de Unidas Podemos en los últimos años. Los socialistas han esgrimido una y otra vez la subida hasta los 900 euros este año. Y, además, han rechazado que haya tenido impacto en el empleo, pese a las advertencias que lanzaron en su momento organismos como el Banco de España.

La formación morada, por su parte, recuerda que fueron ellos quienes arrancaron esa demanda en octubre del año pasado, cuando Iglesias y Sánchez negociaron las líneas básicas de los Presupuestos de 2019, que finalmente no salieron adelante.

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