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Urmeneta podrá usar el toro de Kukuxumusu sin copiar los dibujos vendidos

La Audiencia de Pamplona reconoce al dibujante la propiedad de los personajes, pero no podrá reproducirlos igual que las 8.000 ilustraciones traspasadas

Mikel Urmeneta, exdirector artístico de la empresa Kukuxumusu.
Mikel Urmeneta, exdirector artístico de la empresa Kukuxumusu.

Tras más de tres años de juicios, denuncias y declaraciones más o menos subidas de tono, la guerra entre el propietario de la firma de diseño de dibujos Kukuxumusu, Ricardo Bermejo, y el creador de la marca, Mikel Urmeneta,ha dado un paso más, aunque es posible que no acabe con la polémica.

La Audiencia Provincial de Pamplona ha revocado el fallo del juzgado de lo mercantil de 10 de marzo de 2017, estimando parcialmente el recurso de apelación que en su día formularon los dibujantes de Katuki Saguyaki, firma capitaneada por Mikel Urmeneta, informa Europa Press.

El juzgado, apoyándose en unos contratos por los que los dibujantes cedían a Kukuxumusu los derechos de explotación de una serie de dibujos, había prohibido a los dibujantes reproducir los dibujos de la firma “cualquiera que sea la escena, situación o peripecia en que esos dibujos puedan aparecer representados”. En la práctica, la consecuencia era que, por ejemplo, Urmeneta no podía dibujar su toro azul llamado Mister Testis en ninguna escena o situación.

La Audiencia Provincial de Navarra parte de la base de que el objeto de la cesión por Urmeneta a Kukuxumusu fueron dibujos, pero no los personajes que en ellos aparecen reflejados, y afirma que, en tales circunstancias “es indudable que el autor puede seguir representando [esos personajes] en sus obras, siempre que no estemos ante una reproducción puramente mimética o idéntica de aquello que aparece en el dibujo”. Para la Audiencia, la prohibición de reproducir los dibujos en cualquier escena o situación sería exagerada

8.000 dibujos vendidos

Los autores, concluye la sentencia, siguen ostentando no solo el derecho moral de integridad sobre los dibujos, sino el derecho de transformación sobre los propios personajes. El problema es la aplicación práctica de la sentencia, ya que Urmeneta, cuando era socio de Kukuxumusu, vendió 8.000 dibujos de sus personajes, en todo tipo de actitudes. Por lo tanto, el dibujante podría representar al toro pero siempre que no coincida con las posiciones o escenas que ya vendió a Kukuxumusu.

Urmeneta no oculto su satisfacción por el fallo de la Audiencia Provincial, que a buen seguro será muy analizado como uno de los casos más representativos del derecho de propiedad intelectual. En comentarios a este diario, el dibujante apuntó que a partir de ahora podrá volver a recuperar el toro azul, "aunque en posiciones diferentes de los que vendí a Kukuxumusu. Sé qué dibujos he vendido y ahora puedo evolucionar el personaje de forma diferente de lo que hice en el pasado. De todas formas, cualquier dibujo que hiciera ahora sobre el toro no sería igual, aunque es evidente que se parecerá al personaje tan conocido". Este dibujante tiene pensado volver a promocionar el toro azul en los nuevos proyectos empresariales que tiene entre manos, con escenas originales "porque es un personaje conocido por el público desde hace 25 años".

Fuentes de Kukuxumusu recuerdan que los dibujos del Katuki Saguyaki "objeto del procedimiento eran reproducciones y transformaciones infractoras de los derechos de Kukuxumusu y de ahí se sigue que, si vuelven a actuar del mismo modo, volverán a infringir nuestros derechos y lógicamente serán condenados a cesar en la infracción, retirar los productos infractores e indemnizar a Kukuxumusu".

También añaden que, sin perjuicio de un análisis más detallado, "la sentencia no resulta perjudicial a los intereses de Kukuxumusu, pues confirma la prohibición a Mikel Urmeneta y su equipo de reproducir, distribuir, comunicar al público y transformar los dibujos del Universo Kukuxumusu".

Sigue la promoción comercial de Kukuxumusu

En las causas judiciales anteriores, en las que ha sido condenado Urmeneta en algunas ocasiones, el tema de debate ha sido quién podía comercializar los dibujos vendidos, que es el actual negocio de la marca. Las empresas de promoción comercial o merchandising, ahora pagan a Kukuxumusu por usar los dibujos en paraguas, tazas, toallas o ceniceros. Univers Paloseco, la empresa que distribuía y comercializaba los dibujos de Kukuxumusu fue a concurso de acreedores, cerró las tiendas y despidió a la plantilla.  Esta firma no pudo hacer frente a una deuda que, según esta compañía, era originaria de Mikel Urmeneta y sus socios y que Hacienda la derivó a Univers Paloseco.

Katuki Saguyaki ha realizado un comunicado en el que agradece "a toda la gente y a todas las asociaciones de artistas, ilustradores y creativos su apoyo incondicional durante este injusto y surrealista período".

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