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El beneficio del bienestar

Una ‘start-up’ española asesora a grandes corporaciones para utilizar la inteligencia colectiva de sus trabajadores

De izquierda a derecha, Raffaella Toticchi, Mira Bangel, Marina Roa y Oksana Udovyk. 
De izquierda a derecha, Raffaella Toticchi, Mira Bangel, Marina Roa y Oksana Udovyk. 

El 25% de los trabajadores europeos, según Randstad, no está motivado ni implicado en el desarrollo ni en el producto de su trabajo, y esta insatisfacción empobrece tanto al empleado como a la empresa. Ese fue el punto de partida de Sense Tribe Consulting. “La empresa tradicional está concebida como una relación padre-hijo. Nosotros proponemos que sea una relación de confianza de adulto a adulto y facilitamos un marco basado en la sociocracia 3.0 [un sistema de toma de decisiones que permite a un colectivo auto-organizarse] y la comunicación no violenta para lograr una colaboración que hace más feliz al colectivo y más rentable la empresa”, explica la germano-iraní Mira Bangel. Es la impulsora de un equipo multidisciplinar, con sede en Madrid, liderado por cinco mujeres de diversas nacionalidades y un grupo de nueve colaboradores más en el extranjero con los que interactúan por videoconferencia. “La idea surgió de la necesidad de crear un proyecto de transformación social y mejorar el mundo, pero que a la vez fuera rentable. Juntar el cielo y la tierra”, sonríe Raffaella Toticchi, encargada de comunicación.

Cuentan entre sus clientes con compañías como BBVA, ING, Telefónica, Coca-Cola, Volvo o Nokia. El año pasado facturaron 200.000 euros y consiguieron unos beneficios de 15.000. “Intentamos rescatar la sabiduría no aprovechada [del colectivo] y crear una forma de organizarnos más humana, más efectiva y con un impacto positivo”.

El proceso que llevan a cabo empieza en coordinación con el equipo de recursos humanos de la empresa donde van a trabajar. Buscan las preguntas, no las respuestas, que les llevan a encontrar las necesidades de sus clientes. “Cada empresa es única. Desarrollamos hasta 74 dinámicas diferentes. Previamente intentamos experimentar internamente lo que queremos vender” añade Marina Roa, responsable de Creatividad. Luego, usando el diseño colectivo dibujan lo que llaman los “dominios” de la empresa que, más allá de los departamentos clásicos, son nuevas áreas de influencia, actividad y toma de decisiones. Entonces se asignan roles, se nombran responsables de proyectos y se establecen propuestas muy acotadas en el tiempo que culminan con un proceso de evaluación.

Este es un modelo general de actuación, pero Sense Tribe, explican, maneja distintos procedimientos y metodologías en función de la empresa. Con este sistema, aseguran que pueden ayudar a superar conflictos, corregir proyectos, trabajar en la motivación de los empleados, ayudar a reducir costes, reducir riesgos y hasta mejorar la gestión de los turnos de vacaciones. La firma también ha desarrollado campañas de comunicación, organiza eventos y diseña formación basándose en este proceso de “pensamiento lateral”, no solo en empresas sino también en consorcios, universidades e instituciones, como la Comisión Europea.

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