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PHILIPPE ITHURBIDE / DIRECTOR DE ANÁLISIS DE AMUNDI

Ithurbide (Amundi) “España es uno de nuestros países favoritos para invertir”

Philippe Ithurbide (Pau, Francia, 1958) tiene un pasado ligado a la enseñanza y se nota en el énfasis didáctico que muestra en sus respuestas. Desde 2010 trabaja en Amundi, la mayor gestora de fondos europea por activos (1,4 billones de euros), como responsable global de análisis y estrategia.

Pregunta. ¿Cómo ve la economía mundial? ¿Hay motivos para preocuparse?

Respuesta. Las dinámicas de crecimiento son peores en Europa que en EE UU y los países emergentes. Sin embargo, no prevemos una recesión en ningún área y creemos que la economía europea, en algún momento del segundo semestre, puede acelerarse. En el tramo final de 2018 las Bolsas se hundieron porque temían más subidas de tipos de interés, sobre todo en EE UU. Ahora los principales bancos centrales, con la Reserva Federal a la cabeza, ya han dicho que suavizarán sus políticas monetarias. El contexto para los mercados financieros no es perfecto, pero tampoco es tan malo como se podía pensar hace unos meses. Eso no significa que no haya que invertir con cautela porque la subida desde enero ha sido muy fuerte. Creo que el momento del ciclo, con unos tipos de interés que van a seguir bajos, beneficia especialmente a los mercados emergentes.

“El momento de ciclo económico actual favorece a los países emergentes”

P. Los niveles de volatilidad, sin embargo, han aumentado. ¿Cómo afecta eso a las estrategias de inversión?

R. Con la excepción del sector inmobiliario, el resto de activos se han movido de forma pendular en los últimos años. Grandes subidas en 2017, fuertes pérdidas en 2018 y, en lo que va de 2019, un fuerte rebote. Esta alta correlación me lleva a pensar que es difícil beneficiarse de la diversificación, hay que buscar una mayor concentración y ser muy selectivos. Más que zonas del mercado creo que es mejor diferenciar por países. En primer lugar, hay que primar aquellos países que tienen capacidad para impulsar su crecimiento en el caso de que lo necesiten. Por ejemplo, China tiene esas herramientas, mientras que el margen de maniobra de Tailandia es menor. El segundo factor a tener en cuenta es el nivel de apalancamiento, la capacidad para reducir deuda en el caso de un cambio de ciclo. También es importante el factor de sostenibilidad en la generación de beneficios empresariales y en el pago de dividendos.

P. ¿Cuál sería el mayor riesgo que ve ahora en el mercado?

R. La lista de riesgos es numerosa. Tenemos el Brexit, la amenaza populista con vistas a las próximas elecciones europeas… Sin embargo, para Europa la principal amenaza es el impacto de las tarifas arancelarias en EE UU para la importación de coches. El sector automovilístico explica en gran medida la debilidad de la economía alemana en los últimos trimestres. España está al margen de este factor de riesgo y por eso es uno de nuestros países favoritos en Europa para invertir, más que Italia. España, como le decía antes, tiene margen para aplicar medidas que estimulen su crecimiento en el caso de desaceleración. Además de los problemas a corto plazo, también hay incertidumbres importantes de largo plazo como el déficit de liquidez y la posible pérdida de credibilidad de los bancos centrales si mantienen los tipos tan bajos durante mucho tiempo.

P. En este momento, ¿qué clases de activos cree que tienen mayor recorrido?

R. La respuesta a esa pregunta depende del país del que hablemos. En los emergentes nos gustan tanto las acciones como los bonos, aunque pensamos que el mayor potencial, para quien esté dispuesto a asumir el riesgo del tipo de cambio, está en la deuda pública denominada en moneda local. En Europa, por ejemplo, nos gusta sobre todo el crédito empresarial, cuya rentabilidad es superior a la de los bonos estatales.

P. ¿Descartan la deuda pública?

R. Cuando los tipos, la inflación y el crecimiento son bajos, se está empujando a los inversores a buscar una rentabilidad extra. Y ahora, ese plus de rendimiento lo encontramos en la deuda pública de los países de la periferia europea.

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