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La francesa SNCF quiere competir con Renfe en la alta velocidad en España

La empresa negocia una alianza con las españolas ILSA y Acciona para entrar en el sector tras la liberalización de diciembre de 2020

Trabajos de mantenimiento en las vías cerca de la Gare de l'Est de París, el 21 de febrero.
Trabajos de mantenimiento en las vías cerca de la Gare de l'Est de París, el 21 de febrero. AFP

El operador de los ferrocarriles franceses SNCF lleva acariciando la idea de entrar en el mercado español desde que se conoció que en diciembre de 2020 se abrirá la competencia a las líneas de tren de alta velocidad (TAV). Pero los planes están mucho más avanzados de lo que se creía. Según el diario francés Les Echos, las negociaciones llevan meses en marcha. La empresa estatal gala no es la única interesada en alcanzar un acuerdo para operar en España. Ilsa, filial de Acciona, y Air Nostrum, que también quiere competir con Renfe, se dejan querer.

La SNCF va tan en serio que, según el periódico francés, incluso estaría considerando lanzar una oferta por su cuenta en el caso de que sus aliados españoles opten por la competencia alemana de la Deutsche Bahn o la italiana NTV, también interesadas en un pedazo del pastel que supone el mercado español.

Según Les Echos, la Sociedad Nacional de Ferrocarriles (SNCF), aconsejada por el banco Rothschild, lleva "varios meses" en conversaciones con Acciona y su filial. Ambas empresas españolas estarían convencidas, según el diario, de que Renfe es "vulnerable, especialmente en el mercado de las líneas de alta velocidad", pero necesitan del savoir faire de un especialista ferroviario. Y ahí entraría la SNCF, que basa su oferta en el éxito de la explotación de trenes de alta velocidad de bajo coste con su línea Ouigo, que de 7,6 millones de clientes en 2017 pasó a 12 millones el año pasado y cuenta con llegar a los 25 millones en 2020.

Un experto citado bajo anonimato en Les Echos apunta otra ventaja de la empresa estatal francesa: "Es la única que puede aportar al cesto de la oferta una decena de trenes de alta velocidad hasta 2021. Para ello, solo tendría que ralentizar el ritmo de reducción de su flota", afirma. Ahora, acota el diario, la SNCF cuenta con 350 trenes de alta velocidad, de ellos 250 de dos plantas.

Una portavoz de la SNCF confirmó ayer a la agencia Efe que el operador francés busca poner en circulación sus propios trenes de alta velocidad en líneas nacionales, aunque insistió en que el proyecto sigue "en fase de negociaciones".

Según Les Echos, directivos tanto de la operadora francesa como de la alemana Deutsche Bahn y de NTV, la empresa privada que en Italia ya compite con la compañía estatal Trenitalia, "cogen de manera regular el avión para reunirse con los accionistas de Ilsa en España, para convencerles de que son el socio ideal".

Acciona, en conversaciones

Ante la incertidumbre de las negociaciones y la fuerte competencia, el diario francés afirma que, en caso de que Ilsa se decantara por otro socio, la SNCF podría "lanzar una oferta de bajo costo en solitario". Ante la inminencia de la apertura del mercado, agrega el rotativo, la situación debería aclararse en los próximos meses.

Consultadas por este periódico, fuentes de Acciona se remiten a las palabras que pronunció su presidente, José Manuel Entrecanales, en la presentación de los resultados el pasado 1 de marzo. Según el ejecutivo español, Acciona está en conversación con tres grupos europeos para explotar el negocio de alta velocidad, pero entonces no dio ningún nombre. Entrecanales dijo que su empresa tendría al menos el 50% de la nueva sociedad que se constituyera para ello. En el sector señalaban a la firma francesa, así como a la alemana Deutsche Bahn y las italianas Trenitalia e Italo.

Acciona utilizará para este negocio a la empresa Ilsa, cuya mayoría adquirió a los propietarios de Air Nostrum. Entrecanales también destacó que las inversiones necesarias podrían llegar a los 500 millones de euros y que no se harían antes de 2020. Esa cifra se enmarca en material rodante y el alquiler de trenes. De esta forma, el nuevo operador contaría al inicio con unos 20 de trenes. Ilsa tiene desde septiembre autorización de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para empezar a operar la línea Madrid-Montpellier. No obstante, no ha podido comenzar a prestar servicio por las dificultades para alquilar trenes AVE a Renfe.

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