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El gran fracaso de las pensiones privadas en España: su baja rentabilidad no cubre ni la inflación

Los planes nacionales perdieron un 4% en 2018 y a 20 años su rendimiento no supera en muchos casos la subida del IPC

Dos pensionistas en Madrid
Dos pensionistas en Madrid

La sostenibilidad del Estado de bienestar lleva años poniéndose en duda. Uno de sus pilares, el sistema público de jubilación, está en el ojo del huracán. El envejecimiento de la población y la mayor esperanza de vida animan a los economistas más liberales a recomendar a los ciudadanos ahorrar y destinar parte de ese remanente a los planes de pensiones privados. Más allá del debate ideológico, ¿es una buena idea? Lo que no son cuentas son cuentos, y los datos son cristalinos: la inmensa mayoría de los 9,6 millones de españoles que tienen este producto pierden dinero en los últimos 12 meses.

Los planes de pensiones del sistema individual cerraron 2018, según los datos de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva (Inverco), con unas pérdidas anuales promedio del 4,08%. Para un plazo de tres años, su rendimiento anual se colocó en el 0,3% y subió al 1,81% y 3,33% para periodos de cinco y diez años. En 15 y 20 años, su rentabilidad media anual fue del 2,54% y 2,05%, es decir, que a duras penas cubren la inflación.

Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco, dice que no es posible calificar estos resultados como buenos, malos o regulares; “depende del perfil del inversor y del plan elegido”. Desde su punto de vista, 2018 fue un año marcado por la fuerte volatilidad de los mercados. “En 2017, los rendimientos a un año de los planes fueron en promedio del 2,77%”, recuerda.

La industria está muy concentrada y la oferta entre entidades “no es competitiva”

En su último estudio sobre Rentabilidad de los fondos de pensiones en España. 2003-2018, los profesores del IESE, Pablo Fernández y Juan Fernández Acín, no tienen, sin embargo, reparo en poner en duda la bondad de los datos en su conjunto. “En este periodo, la rentabilidad del Ibex 35 fue un 118% (promedio anual, 5,33%), y la de los bonos del Estado a 15 años, un 95% (promedio anual, 4,55%). Sin embargo, la rentabilidad media de los fondos de pensiones fue del 38,7% (promedio anual, 2,11%)”, recuerdan estos investigadores. “Entre los 385 fondos de pensiones con 15 años de historia, solo seis superaron la rentabilidad del Ibex 35 y 12 la de los bonos del Estado a 15 años. Por su parte, cuatro fondos tuvieron rentabilidad negativa”, explican.

Entre los productos que se salvan de la quema en este periodo están Bestinver Plan Mixto y Naranja S&P 500, que obtuvieron un rendimiento anual del 7,07% y del 7,01%, respectivamente. Para Gustavo Trillo, director comercial de Bestinver, la única manera de obtener una buena rentabilidad es “adecuar la inversión al plazo, que como mínimo ha de ser de cinco años”. Se trata de buscar, según Trillo, compañías baratas en las que invertir y poner el tiempo a tu favor. “Somos descreídos de los perfiles de riesgo tan de moda actualmente; en ocasiones provocan que los inversores orienten su inversión al corto plazo y sean excesivamente conservadores. Efectivamente se ahorran volatilidad pero recogen escasos rendimientos. Es el precio que se paga”, advierte el directivo de Bestinver.

Comparativa internacional

¿Qué ocurre con los planes de pensiones en otros países? Es cierto que en muchas ocasiones, en el ámbito internacional, los planes de pensiones que se comparan no son homogéneos. Sin embargo, los datos vuelven a hablar claro y no dejan muy bien a la industria española. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publica anualmente un informe sobre planes de pensiones en el que compara los rendimientos de estos productos financieros por países. Según sus datos, en 2015, la rentabilidad de los fondos de pensiones españoles fue del 1% frente a una media del 2,8% (calculada sobre 28 países) y del 7,8% de Dinamarca, 7,2% de Holanda o 4,9% de Suecia. En los años siguientes la historia se volvió a repetir. En 2016, los fondos de pensiones españoles ganaron un 2% (media del grupo, 2,1%) y en 2017 (última comparación disponible) se revalorizaron un 1,5% frente al 14,6% de los fondos polacos, el 7,3% de los australianos o el 6,7% de los griegos.

El sector ha hecho hincapié en el gancho fiscal, incompatible con una visión a largo plazo

Finizens, gestor de patrimonios especialista en inversión pasiva, señala en su último estudio sobre planes de pensiones de octubre de 2018 que, en cuanto a rentabilidad media, España está en la peor posición (2,70%), por detrás de Francia (5,02%), Italia (3,02%), Alemania (4,04%) y Holanda (5,29%), teniendo una rentabilidad histórica “significativamente más baja”. Giorgio Semenzato, consejero delegado de esa entidad, cree que “la pobre rentabilidad” de los planes de pensiones en España se debe “a las altas comisiones que éstos aplican”. Y da más motivos: “Se trata de un mercado concentrado en pocas gestoras, prácticamente un oligopolio, con un nivel de competencia muy bajo. Todo ello da lugar a importantes ineficiencias y a una oferta no competitiva”.

Los planes de pensiones tienen básicamente dos comisiones explícitas (además de las posibles de suscripción o reembolso): la de depósito, que desde hace un año está establecida por la legislación en el 0,20%, y la de gestión, que, en promedio, se sitúa en el 1,25%. La normativa actual establece que la comisión de gestión la determina el tipo de producto. Si es de renta fija, el máximo es del 0,85%; si es de renta mixta, del 1,30%, y si es de renta variable, del 1,50%.

Según los datos de Finizens, hay un 32,86% de los planes de pensiones que todavía cobran la comisión máxima. “El resultado es que el promedio de comisiones en España (1,18%) es ligeramente más bajo comparado con Francia (1,27%) e Italia (1,29%), aunque sigue siendo elevado si la medimos con Alemania (0,75%) y Holanda (0,39%)”. Además, Semenzato recuerda que no solo hay que tener en cuenta estas comisiones explícitas, sino también las que ingresan las gestoras de planes de pensiones de gestión activa, al comprar y vender valores. “Creemos que estos gastos lastran las rentabilidades y de ahí que defendamos la gestión pasiva [básicamente se dedica a replicar índices], más diversificada, mejor protegida contra el riesgo, más eficiente y más barata”.

Estilos de gestión

Los profesores Pablo Fernández y Juan Fernández Acín abundan en esta idea al señalar que “sería interesante” que los fondos proporcionaran el dato de la rentabilidad que habrían obtenido si no hubieran movido la cartera: “Así sí sabríamos exactamente qué valor aportó (más bien, restó en la mayoría de los casos) la gestión activa”.

España está en el furgón de cola de la OCDE en cuanto a la ganancia de estos productos

Según los últimos datos de Inverco, los planes de pensiones privados en España gestionan más de 72.200 millones de euros en el sistema individual, cantidad que llega a los 107.000 millones si se añaden los planes de empleo y los del sistema asociado. CaixaBank, BBVA, Santander, Bankia y Mapfre acaparan el 66,2% de este patrimonio. Gustavo Trillo insiste en la idea de que estamos ante un sector “muy bancarizado”. “Las rentabilidades más altas casi siempre se encuentran fuera de los fondos de mayor patrimonio y mayor número de suscriptores”, subraya. Por su parte, Semenzato cree que en España “los planes se han impuesto a sus suscriptores, lo que explica que el 66% de éstos solo haya hecho una aportación en su vida. Además, se ha hecho hincapié en el argumento de venta fiscal, que no tiene sentido a largo plazo”. Los expertos de IESE insisten en que, “en varios casos”, los inversores en fondos de pensiones perdieron la desgravación fiscal que les regaló el Estado para inducirlos a invertir en dichos fondos en menos de cinco años (consecuencia de las comisiones e ineficiencias en inversión y gestión).

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