Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un negocio de grandes saltos

Carles Comas y sus tres socios decidieron abandonar una empresa multinacional para crear su propio proyecto

Centro de ocio y deporte de 7Fun en Madrid.
Centro de ocio y deporte de 7Fun en Madrid.

La palabra emprendedor evoca habitualmente juventud e inexperiencia. No es el caso de Carles Comas, consejero delegado de 7Fun, y sus tres socios que, tras 20 años trabajando en la empresa de fabricación de rocódromos Top 30 y una carrera laboral que les había llevado a la dirección de la misma, abandonaron sus puestos para poner en marcha un nuevo proyecto empresarial. Sucedió en 2011 cuando la firma, una empresa familiar, fue vendida a un grupo francés que cambió por completo el estilo de gestión, algo que no les gustó.

En 2016 reunieron medio millón de euros recurriendo a familiares y amigos para fundar una firma dedicada al ocio. “Veíamos que cada vez había más demanda y decidimos apostar por ese sector”. Abrieron un centro en Alcalá de Henares (Madrid) con rocódromos y camas elásticas enfocado al ocio familiar y a la celebración de cumpleaños infantiles.

En diciembre de ese año decidieron dar un salto invirtiendo en una tecnología utilizada en Australia para hacer más intensa la experiencia de sus clientes adolescentes. “Fue una apuesta arriesgada porque el coste de una sesión es de 35 euros”, explica Comas. Y bingo. El primer mes solo tuvieron 150 visitas pero ahora mismo entre 2.500 y 3.000 personas acuden a sus centros para sumergirse en la realidad virtual y disfrutar de la sensación de volar como un pájaro. Han abierto centros en Madrid, Lisboa y Tarrasa con los que han introducido la tecnología Zero Latency en la Península Ibérica, que permite jugar a un videojuego también a través de realidad virtual. En 2018 facturaron más de cuatro millones y obtuvieron un ebitda de unos 400.000 euros, aunque estas cifras no son definitivas, ya que aún están cerrando las cuentas del año.

Su facturación e ingresos no han parado de crecer: en 2016 fueron 1,7 millones de euros y obtuvieron un ebitda de 100.000 euros. Un año después escalaron a los 2,7 millones con un ebitda de 500.000 euros. Se han ganado la confianza de Sepides (filial de la Sociedad Española de Participaciones Industriales) que les ha concedido un préstamo participativo de dos millones de euros. “La experiencia acumulada nos ha permitido conseguir en muy poco tiempo el crecimiento que en Top 30 nos llevó casi 20 años”, se felicita Comas.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información