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Xiaomi se estrena en Bolsa con un valor de 45.000 millones de euros

El fabricante de móviles chino consuma la mayor salida al parqué de Hong Kong de los últimos años, pero recauda mucho menos de lo previsto

El consejero delegado de Xiaomi, Lei Jun, da comienzo a la sesión bursátil en Hong Kong este lunes.
El consejero delegado de Xiaomi, Lei Jun, da comienzo a la sesión bursátil en Hong Kong este lunes. EFE

El fabricante de teléfonos móviles chino Xiaomi se estrenó este lunes en el parqué de Hong Kong con un sabor agridulce. La compañía, fundada hace apenas ocho años, consumó la mayor salida a Bolsa de una tecnológica de los últimos dos años y recaudará alrededor de 4.000 millones de euros gracias a la operación. Pero el entusiasmo que despertó inicialmente su Oferta Pública de Valores (OPV) se ha desvanecido en las últimas semanas debido a las crecientes tensiones comerciales entre China y Estados Unidos y las dudas entre los inversores sobre las posibilidades de crecimiento de la empresa. Ambas circunstancias se han reflejado en su valoración, de unos 45.000 millones de euros, muy por debajo de las expectativas iniciales del grupo.

Xiaomi fijó sus títulos a un precio de 17 dólares de Hong Kong (1,84 euros), ya en el límite más bajo de su oferta. En las primas horas de cotización cedió terreno, hasta los 16,3 dólares (1,77 euros), una caída de más del 3%. Con estas cifras, el cuarto fabricante de teléfonos móviles del mundo, -con una trayectoria meteórica basada en ofrecer productos de calidad a un precio muy competitivo-, se queda lejos de los 5.200 millones de euros que esperaba recaudar, una previsión ya recortada desde una estimación inicial de 8.500 millones.

Según Lei Jun, su fundador y consejero delegado, Xiaomi es una empresa que “puede hacer hardware, comercio electrónico e Internet”. Los altos directivos han tratado de centrarse especialmente en el último punto con el objetivo de situar a la compañía, en términos de valoración bursátil, a un nivel similar al de Baidu, Tencent o Alibaba. Sus cuentas, sin embargo, demuestran aún que son una empresa muy dependiente de la venta de teléfonos móviles, un segmento del que apenas obtienen márgenes por su política de precios ajustados. En 2017, casi dos terceras partes de los ingresos llegaron por esta vía. El resto se repartió entre la venta de otros dispositivos inteligentes de su amplio ecosistema (cámaras, altavoces, pulseras, purificadores de aire,...) y los servicios de Internet, aunque estos últimos representan una parte aún muy minoritaria de la facturación.

En 2017, Xiaomi ingresó unos 14.700 millones de euros, un 68% más que el año anterior, pero obtuvo pérdidas de unos 5.600 millones. Sin contar una dotación extraordinaria, la empresa habría ganado 700 millones de euros. De lo recaudado en esta salida a Bolsa, Xiaomi asegura que dedicará un 30% a financiar actividades relacionadas con la investigación y el desarrollo (I+D) de nuevos productos, otro 30% al desarrollo de la Inteligencia Artificial y el Internet de las cosas, otro 30% a su expansión internacional y el 10% restante a fines corporativos.

La salida a Bolsa del grupo llega además en un mal momento en los mercados de valores asiáticos. Preocupados por una futura ralentización de China y por los efectos de la guerra comercial con Estados Unidos, las principales plazas del país se han dejado prácticamente un 20% en lo que va de año. La caída en Hong Kong es algo menor, de alrededor del 7%. Pero Xiaomi, con unos precios tan ajustados, es especialmente vulnerable a la entrada en vigor de aranceles porque varios de sus proveedores son estadounidenses, empezando por sus procesadores, que se los compra a Qualcomm. Cualquier incremento del coste de sus componentes sería todo un reto para la empresa. “Aunque las condiciones macroeconómicas están lejos de ser las ideales, creemos que una buena compañía puede aún afrontar este desafío y diferenciarse del resto”, aseguró Lei Jun tras el estreno bursátil.

La venta de acciones de Xiaomi y su evolución a corto plazo puede ser decisiva para que otras tecnológicas chinas con un fuerte crecimiento hagan el mismo paso o se esperen a que la tormenta amaine. Entre ellas está Meituan-Dianping –una compañía de servicios que abarca desde la entrega de comida a domicilio a la venta de entradas de cine-, Tongcheng-Elong –agencia de viajes online- o Tencent Music, la filial de contenidos musicales del gigante de las redes sociales en China.

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