Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

España se juega perder el voto en la decisiva cita del BCE

La ruptura entre PP y PSOE por el caso Gürtel deja en el aire la sucesión de Linde

Luis María Linde.
Luis María Linde. EFE

La moción de censura de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy amenaza con dar al traste con un nombramiento consensuado al frente del Banco de España. Los trámites de la moción tardarán al menos una semana. Y la decisión de elegir gobernador debería cerrarse antes de que pasen dos. Es decir, los plazos no corren muy holgados.

Cabe la posibilidad de que se demore la elección, según diversas fuentes consultadas. El supervisor podría funcionar sin gobernador. Solo con el subgobernador y con dos miembros de la comisión ejecutiva tendría el quórum suficiente para tomar las decisiones internas. Sin embargo, solo el gobernador puede tener voto en los consejos del Banco Central Europeo. En ese supuesto, España se quedaría sin voto en la decisiva reunión de política monetaria del próximo 14 de junio, la cita en la que se espera que el BCE decida qué hace con el programa de compras de deuda, que en principio termina en septiembre y por el que España ha recibido 241.601 millones de euros.

Es decir, por obra y gracia de estas inyecciones, el BCE tiene ahora mismo en sus manos el 20% de la deuda pública española. Si se suspenden estas compras de bonos, lo normal es que el eurobanco ofrezca a cambio otro caramelo para que no cundan los nervios en los mercados, máxime cuando Italia presiona, se está dibujando una cierta ralentización en la actividad y la inflación subyacente no acaba de repuntar con fuerza. También podría empezar a debatirse la secuencia de subida de los tipos de interés o durante cuánto tiempo se va a mantener lo comprado reinvirtiendo el dinero cada vez que venzan los bonos.

En definitiva, se trata de la cita más importante de los últimos años. Sin embargo, España corre el riesgo de quedarse fuera de esa discusión en medio de una coyuntura política marcada por la sentencia del caso Gürtel.

La tradición consiste en que el Gobierno y el principal partido de la oposición pacten los puestos de gobernador y subgobernador. Con la excusa de que no se había aprobado su ley para elegir los cargos en los supervisores, Ciudadanos se descolgó de este nombramiento. Así que PP y PSOE acordaron nombrar estos puestos y estaban negociando candidatos. Sin embargo, la moción de censura deja ahora todo en el aire.

El actual gobernador Luis Linde abandona el cargo el 8 de junio. Y este viernes pidió que la situación política no tenga consecuencias en el nombramiento de su reemplazo. “No es una institución más” y tiene un asiento “importantísimo” en el BCE, señaló en un desayuno organizado por el diario digital El Independiente. Linde también recordó que su mandato no se puede prolongar, según las leyes del organismo.

En estos momentos, el Ministerio de Economía insiste en que durante las dos próximas semanas seguirá con el procedimiento para designar gobernador, informando en una comparecencia al Congreso. No hay variación respecto al plan inicial, explica Economía. El Gobierno podría determinar estos puestos a solas, arriesgándose a las críticas de toda la oposición. Mientras tanto, en el PSOE todavía se desconoce qué posición definitiva tomará en este asunto. Le vendría bien retrasarlo, pero la reunión del BCE aprieta.