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Los embalajes ante el reto digital

El salón Hispack reunirá en Fira de Barcelona a 1.400 empresas del sector

Muestras en la pasada edición de Hispack, en la Fira de Barcelona.
Muestras en la pasada edición de Hispack, en la Fira de Barcelona.

El de los envases fue uno de los pocos sectores que se recuperó con relativa rapidez a la crisis económica. Es una industria omnipresente en el día a día: además de que todo está empaquetado, es un sector cada vez más estratégico para el márketing y la creación de marca. Alimentación, bebidas, cosmética, perfumería… a la mínima que ha avanzado la recuperación económica en los distintos sectores se han necesitado bolsas y paquetes de plástico, cartón, vidrio o cualquier otro material, engrosando a una industria que, en España, mueve alrededor de 18.000 millones de euros al año, según las estimaciones que ofrece Fira de Barcelona. Sus instalaciones acogerán, del 8 al 11 de mayo, la feria Hispack, la más importante de esta industria y que se celebra cada tres años. Coincidirá con el salón FoodTech sobre maquinaria y tecnología en la alimentación, y las dos pondrán el acento en los procesos de digitalización y en el reto de la sostenibilidad.

La feria Hispack es el gran encuentro del sector del packaging y el envasado, y la industria española llega con los deberes hechos a esta edición después de tres años sin volver a las instalaciones de Fira de Barcelona. Su principal reto era el de dejar atrás la crisis y posicionarse como una actividad primordial para las empresas. El robusto volumen de negocio que manejan las empresas del sector y el crecimiento de las demás actividades económicas apuntalan al mundo del envase, cuyas empresas ven en el salón Hispack una oportunidad para mostrar la solidez de la industria.

El salón especializado Hispack reunirá a 800 expositores y a 1.400 empresas en el recinto de Gran Vía de Fira de Barcelona, un espacio reservado para los grandes eventos como el Mobile World Congress o Alimentaria. La de este año es la mayor edición de Hispack, con un aumento del 20% del número de expositores, y con el crecimiento del 12% en la superficie ocupada, hasta los 39.000 metros cuadrados. Esta feria coincide por cuarta vez con la de FoodTech, especializada en maquinaria y tecnología para la alimentación. FoodTech reunirá a 270 expositores en 15.700 metros cuadrados de superficie, un 10% más que en 2015, la última edición. Ambas ferias esperan superar la cifra de 38.000 visitantes de 2015, un 10% de ellos internacionales.

La organización defiende la coincidencia de las dos ferias, ya que los dos sectores, el de la alimentación y el del envasado, se necesitan y se impulsan mutuamente: el de la alimentación es el principal consumidor de packaging. La intención de los dos salones es ofrecer al visitante una visión completa del ciclo de vida del producto alimentario, desde el ingrediente hasta los equipos y la tecnología que se usan para todas las fases del proceso, como el envasado, el embalaje, la logística o el punto de venta.

Precisamente la capitalidad del móvil en Barcelona ha animado a las demás ferias a centrarse en el principal reto para dotar de competitividad a las empresas: el de dotar a la maquinaria, gran protagonista de las dos ferias, de elementos digitales, conectividad y automatización. “Es la gran tendencia que marca la evolución del packaging y que está vinculada al ecodiseño, al uso de materiales reciclables y biodegradables, al ahorro de materias primas…” afirma Javier Riera-Marsá, presidente del Comité Organizador de Hispack 2018. Riera-Marsá considera además que la digitalización contribuirá a una mejora en la experiencia de consumo: los envases y embalajes ya interactúan con el producto que contienen mejorando sus propiedades o alargando su vida útil, y en algunos casos proporcionan en tiempo real información sobre el producto.

La digitalización también tiene otra aplicación en el sector del envasado, y es el de buscar la automatización y el control en la logística. Con un sistema digitalizado, la empresa sabe en cada momento de la cadena donde está el paquete. La muestra de esta incidencia de la industria 4.0 en la logística es que en la feria Hispack de este año habrá un 16% más de expositores de esta especialidad.

Además de la digitalización, el principal desafío del sector del envasado es luchar contra todos los residuos que produce. Según los datos aportados por Fira de Barcelona, cada europeo produce 167 kilogramos al año en packaging. “El objetivo es alargar al máximo la vida del material, ya que el packaging será verde o no será”, señala la organización. La sostenibilidad se ha convertido en una prioridad para las empresas del sector, que llegan a Hispack con soluciones para mejorar la seguridad alimentaria, nuevos materiales, apliaciones sostenibles de los mismos, más peso de materiales reciclados y reutilizados en las cadenas de producción…

“Las soluciones del packaging pasan, sin duda, por mejorar la sostenibilidad en el marco del paradigma de la economía circular”, asegura Riera-Marsá. Xavier Pascual, director del salón, va un paso más allá: “Un envase que nos sirva a la vez como recipiente para consumir un caldo, un packaging que nos permita calcular raciones o una lata capaz de cambiar de color para indicar cuándo nuestro refresco está a la temperatura ideal para su consumo son soluciones reales”.

Según Pascual, de ser un sector que se encargaba simplemente de fabricar contenedores se ha pasado a una industria capaz de crear estrategias de comunicación esenciales a la decisión de compra del usuario. Precisamente esta es la gran aplicación del packaging, la del márketing. “Un paquete u otro te hace decidir a comprar un producto u otro, no solo por su apariencia, sino por la experiencia de uso que ofrece”, explica un portavoz de la organización de la feria.

El sector que más conoce esta realidad es el de la alimentación. El salón FoodTech, que acompañará a Hispack, mostrará a 270 empresas de maquinaria cárnica y de alimentación, un ámbito de esta industria que facturó en 2017 769 millones de euros, según AMEC. Uno de los retos de este sector es hacer máquinas que faciliten un trabajo que, en muchos casos, tiene que ser manual, una optimización que las empresas consideran básica. El salón también se propone avanzar en materia de seguridad alimentaria y sostenibilidad.