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¿Está muerto el MBA? La estrella de las escuelas de negocios se renueva para sobrevivir

El máster central de la formación para directivos se reinventa para poder sobrevivir

El robot Pepper hace de profesor en las aulas de Esade, en Barcelona. Ampliar foto
El robot Pepper hace de profesor en las aulas de Esade, en Barcelona.

Tambores de guerra agitan al producto estrella de las escuelas de negocios, el MBA o Máster en Administración de Empresas. Llegan de Estados Unidos, donde fue creado, y de Reino Unido, como suele ocurrir con casi todas las tendencias de este sector. Allí van creciendo el número de centros de formación de directivos que los retiran de su oferta. Los dan por muertos. Primero fue la prestigiosa London School of Economics; ahora es el King’s College de Londres, la Universidad de Wisconsin-Madison, la Tippie College of Business (Iowa) y la Universidad de Wake Forest, en Carolina del Norte. En su lugar, estas instituciones han lanzado programas de big data, business analytics o inteligencia artificial, las nuevas herramientas que el mercado demanda a los ejecutivos.

En algunas instituciones los programas de administración de empresas llegan a representar hasta el 45% de sus ingresos

Algunas abandonan el MBA a tiempo completo (de uno o dos años de duración y para el que se pide poca experiencia laboral) por falta de alumnos o porque se trata de un programa cuyos costes son muy caros; otras, porque no aportan valor añadido sobre la extensa oferta de sus competidores y prefieren centrarse en los posgrados, donde sí ofrecen este diferencial; y otras, porque pierden dinero con este emblemático producto. Y todas se muestran satisfechas por su decisión de retirarlo del mercado.

La pregunta es clara: ¿Merece la pena arriesgarse a abandonar la carrera durante uno o dos años en el momento en el que somos más brillantes profesionalmente para cursar un Máster de Administración de Empresas que nos permita ascender?, se plantea Luc Theis, director general de Deusto Business School. “El MBA está en crisis porque tiene mucha competencia de productos que se adaptan mejor a las necesidades de los alumnos”, argumenta Theis, cuya organización educativa decidió prescindir de él hace unos cuantos años porque con la crisis económica tuvo problemas para comercializarse y Deusto prefirió centrarse en el más exclusivo Executive MBA, para directivos con mayor experiencia, donde “podemos aportar network”.

IE, eliminado del 'ranking'

Los rankings importan y mucho. Son quizá el primer indicador que utilizan los alumnos de cara a elegir la escuela de negocios donde cursarán su MBA y, por tanto, uno de los argumentos que exhiben estas instituciones en su publicidad para captarlos. IESE, Esade e IE Business School llevan años paseando por los primeros puestos de la clasificación mundial que se toma como referencia en el sector, la que elabora Financial Times (FT).

Pero este año ha habido sorpresas. Y no es que la escuela francesa Insead, que lo encabezó en 2017 por primera vez en su historia, haya sido desbancada por Stanford o que Harvard siga perdiendo posiciones una vez más. En el ranking de los 100 mejores Global MBA de 2018 de FT solo hay dos escuelas de negocios españolas: IESE, en la duodécima posición, y Esade, en la vigésima. Ni ­rastro de IE, que habitualmente se situaba por delante de las otras (en concreto, su última marca, la de 2017, fue el octavo puesto mundial).

Financial Times ha expulsado del listado al centro de formación de directivos madrileño alegando irregularidades en los cuestionarios que responden los alumnos para demostrar su progresión laboral desde que cursaron el MBA a fin de evaluar la calidad del programa de esta institución. Ni los han contestado los estudiantes que debían, ni sus direcciones eran las correctas. “Ha habido anomalías en la recepción de la información”, reza la versión oficial aportada por IE y FT.

Han pasado unos meses desde entonces y el exdecano de la escuela, Santiago Íñiguez de Onzoño, reconoce que no prestaron la suficiente atención al proceso de recabar información para ser ranqueados, como se denomina en el argot de las escuelas. Por eso se ha cambiado el proceso, monitorizándolo para introducir transparencia, y se ha retirado a las personas que se ocupaban de él, explica. El año que viene IE volverá al ranking, y aquí paz y después gloria. Su expulsión en términos de matrículas solo ha afectado a cuatro o cinco, según el hoy presidente de IE University.

El MBA vuelve a estar en entredicho, igual que durante la última crisis económica. Y ello se deja notar en España. “Se ha cuestionado el programa en muchas ocasiones desde sus inicios en los años sesenta”, recuerda el director general de IESE Business School, Franz Heukamp. Y “desde la recesión no resulta tan importante para algunos reclutadores disponer de este título; de hecho, las entidades financieras han dejado de considerar el MBA imprescindible para fichar a sus ejecutivos. Hay un problema de contenidos. Los MBA resultan demasiado generalistas”, sostiene Josep Maria Altarriba, decano de EAE Business School.

Renovarse o morir

“El modelo MBA como lo conocimos está muerto”, sentencia Ignacio de Pinedo, consejero delegado del Instituto Superior para el Desarrollo de Internet (ISDI), “el nuevo MBA es el máster en negocios de Internet. Y no solo los contenidos son diferentes, sino también la metodología. Es un modelo en el que lo importante no es lo que aprendes, sino lo que implementas en la empresa”.

Para evitar que la demanda se agote, las escuelas de negocios españolas están intentando dar un giro total a su máster estrella. “En este sector tan dinámico necesitamos estar atentos a los cambios de paradigma. Más aún con un programa como el MBA, que goza de mucho prestigio”, declara la directora general de Esade Business School, Eugenia Bieto. Porque no hay que olvidar que para muchos centros de formación de directivos es el maná. En IESE, por ejemplo, 700 alumnos al año cursan el MBA full time, que ha crecido un 25% en los dos últimos años, y si contabilizamos el resto de formatos MBA, se acercan a 1.500 estudiantes, de manera que estos másteres suponen el 45% de la facturación de la escuela, según explica Franz Heukamp.

Renovarse es el paradigma. IE Business School decidió dar una vuelta de tuerca a su MBA a tiempo completo para situarlo en la vanguardia, porque, en opinión del presidente de IE University, Santiago Íñiguez de Onzoño, “no es que el programa MBA esté maduro, es que algunas escuelas de negocios están maduras”. La organización ha apostado por incorporar a su Máster de Administración de Empresas contenidos de big data y business analytics, de manera que los alumnos que lo cursan respondan a las demandas de las empresas y disfruten de una doble titulación, tan solicitada en la actualidad. “El MBA está muy vivo. Lo que hace falta es complementarlo con tecnología, con especialización, con nuevos formatos y una mayor presencia de mujeres en las aulas”, opina Íñiguez. IE tiene más de 700 alumnos en su programa estrella.

Personalización

Lo mismo ha hecho la Barcelona School of Management, dependiente de la Universidad Pompeu Fabra. “Ahora se pide que la formación sea transversal. Saber de humanidades, creatividad, big data y tecnología, conocimientos que van más allá del puro negocio. Y las escuelas hemos de dar estas herramientas”, indica Daniel Serra, decano del centro. La institución se decidió por personalizar sus MBA, introduciendo cada vez más asignaturas optativas para que este máster siga siendo la estrella de la educación ejecutiva adaptándose a cada alumno. Los estudiantes se plantean un proyecto individual que es el eje vertebrador de su aprendizaje, que es dirigido por un mentor académico.

Por su parte, Esade tiene previsto dar un vuelco a su MBA a tiempo completo el próximo curso, porque, en opinión de Eugenia Bieto, es un programa que no va a desaparecer, pero sí necesita repensarse. Con cerca de 375 estudiantes cada año, la idea de la entidad es que este máster esté muy pegado a la empresa y a la innovación. “Queremos formar a directivos transformadores, que sean los agentes del cambio”, explica. Y para ello han cambiado la metodología e incorporado creatividad, big data, robótica y todas las herramientas que facilitan la toma de decisiones actualmente. “Buscamos dar respuesta a lo que demandan las empresas: gente que sea capaz de liderar los cambios”, agrega Bieto.

Contenidos de 'big data'. 'business analytics', inteligencia artificial o creatividad modernizan los posgrados más cotizados de los campus

Porque las principales escuelas de negocios españolas tienen claro que la demanda de MBA sigue siendo muy potente y deben darle respuesta. Los responsables de IE e IESE creen que los mejores centros de formación de directivos del mundo seguirán gozando de un creciente número de alumnos, en detrimento del resto de instituciones. “Los MBA quedarán para unas cuantas escuelas de renombre mundial y con presencia en los pimeros puestos de los principales rankings del sector”, coincide Theis.

Sin embargo, este momento no ha llegado todavía a España, donde los candidatos a cursar este máster siguen siendo muy cuantiosos. Tanto es así que la oferta, lejos de disminuir, crece. El CEU acaba de independizar a su escuela de negocios de la universidad porque la formación a profesionales debe impartirse por profesionales, según Álvaro Rico, director general de CEU Institute for Advanced Management Business School. Pero en este tránsito que ha supuesto una revisión completa del currículo, el MBA full time no se ha caído del catálogo, que se ha incrementado notablemente (de 8 a 52 programas). “Hay que formar a gestores y decisores con una visión de 360 grados de la empresa. Por eso el MBA tiene que seguir existiendo y lo que hay que hacer para que sobreviva es enriquecerlo con formación especializada en industrialización 4.0, robótica, inteligencia artificial…, como es nuestro caso”, argumenta.

Especialización

Esa es precisamente la idea de la recién creada CMI Business School. Su presidente y fundador, Rafael García, lo tiene claro. Su centro de formación de directivos va a ser el primero que se dedique ex profeso a la responsabilidad social corporativa y va a ofrecer un único programa: un MBA responsable que se puede hacer bajo tres modalidades: full time, a tiempo parcial y combinando clases y lecciones online. Vamos, lo que suelen hacer las escuelas de dirección. “El MBA está desapareciendo en muchas escuelas como tal, pero en otras se está adaptando a los nuevos tiempos. Acortando la duración del máster, porque la gente tiene menos tiempo y quiere dedicar menos dinero, y especializándolo, como estamos haciendo nosotros, porque las materias de toda la vida ya no son suficientes para los ejecutivos del siglo XXI”.