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COLUMNA

Un decálogo digital para un nuevo Corte Inglés

Dimas Gimeno proyecta las directrices de los grandes almacenes para adaptarse

a la era de Internet y pugnar con los competidores ‘online’.

El presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, el pasado jueves.
El presidente de El Corte Inglés, Dimas Gimeno, el pasado jueves. EFE

Resulta difícil imaginar a Ramón Areces o Isidoro Álvarez, anteriores presidentes de El Corte Inglés, hablar en público. Más todavía si en el auditorio había periodistas. Y mucho más concebir una imagen de ellos desgranando las líneas directrices de la compañía, aunque solo fuera en términos genéricos. Por no decir imposible. Si a alguna empresa se le atribuye (merecidamente) opacidad es El Corte Inglés.

Pero los tiempos cambian y la nueva era digital está deshaciendo muchos mitos. Incluso en El Corte Inglés. Una muestra de ello es la actividad que, de un tiempo a esta parte, está protagonizando su actual presidente, Dimas Gimeno, que sustituyó a Álvarez en 2014 tras el fallecimiento de este. Contra todo pronóstico ha desatado una enorme actividad pública, quizá como reacción tras haber sido despojado de sus poderes ejecutivos en una maniobra de sus primas (las hermanas Cristina y Marta Álvarez Guil, hijas adoptivas de Isidoro Álvarez), con las que mantiene una pelea con tintes cruentos por el mando desde que asumió la presidencia. Y para el 19 de abril interviene en el World Retail Congress en Madrid.

El caso es que Gimeno actúa con decisión y se muestra más resolutivo, con una desenvoltura que antes ni se le presumía, como si quisiera decir “aquí estoy yo”. En los últimos meses se ha prodigado en distintos foros con repercusión mediática, como las jornadas de Sitges, que organiza el Círculo de Economía de Barcelona; la Cámara de Comercio de España, o el escogido Foro de Davos, donde ha logrado entrar en el selecto grupo de conferenciantes. La postrera intervención fue el jueves ante los asistentes que acudieron al desayuno organizado por la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE), que preside Isidro Fainé, donde se puso el cartel de completo.

Desde que fue despojado de sus poderes ejecutivos se muestra más decidido y resolutivo

Gimeno, al que se le vio suelto sobre todo en el turno de preguntas, ya había adelantado en alguna intervención parte de su prédica, centrada en combatir a los gigantes online como Amazon o Alibaba y la necesidad de implantar reglas de juego homogéneas para todos, sobre todo a nivel fiscal. El jueves avanzó más en su propuesta de una alianza para crear una plataforma de comercio electrónico de los grandes almacenes tradicionales europeos.

El plan forma parte de la nueva estrategia que ha trazado para, sin perder su sello tradicional, adaptarse a la transformación del comercio (“es todo tan rápido, tan universal, tan global, tan fulminante, incluso tan violento, que puede expulsar de la vía a quienes se quedan rezagados”). “Nos encontramos ante un conjunto de retos que ponen a prueba nuestra capacidad operativa e incluso imaginativa”, enfatizó.

A ello responde el decálogo elaborado por la empresa para afrontar esta etapa: “1/ aumentar el número de referencias de venta online para igualarlo a las tiendas físicas; 2/ tener en Internet el mismo escaparate de las marcas igual que en los centros; 3/ aprovechar al máximo nuestras potentes bases de datos; 4/ trasladar al nuevo cliente multicanal la experiencia de compra que ya tiene de las tiendas; 5/ aprovechar el crecimiento que ya se observa en los consumidores las 24 horas del día; 6/ promover y participar en posibles alianzas entre distribuidores convencionales y tecnológicos que no tienen que limitarse al ámbito nacional; 7/ plantear una gran labor de promoción público-privada para el turismo de compras; 8/ establecer unas reglas de juego homogéneas para competir en igualdad de condiciones creando un marco normativo europeo que implante cuando menos la igualdad fiscal; 9/ poner en valor la responsabilidad social corporativa en las empresas, y 10/ garantizar no solo la calidad, sino la trazabilidad y la seguridad”. Es decir, un proyecto en el que “el comercio electrónico ha pasado a ser la prioridad” sin perder el ADN. Algo así como “reinventar El Corte Inglés de siempre”, pero en el ordenador.

En los últimos meses se ha prodigado en distintos foros con mucha repercusión

En ese decálogo no parece haber discrepancias, de momento, con sus primas, que, apoyadas en la vieja guardia de su tío (los consejeros Carlos Martínez Echavarría y Florencio Lasaga (quien además preside la Fundación Ramón Areces, principal accionista del grupo), se han hecho fuertes y cuentan también con la confianza de los dos consejeros delegados: Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa. Sí parece contar con el apoyo del jeque de Qatar, Hamad bin Jassim al-Thani, cuya entrada en el grupo inició su tío (posee el 12,5% del capital), que respaldó la ejecución de una auditoría sobre el departamento de Seguridad. Queda la incógnita de la salida a Bolsa.

 

El preferido por el pequeño comercio

M. Á. N.

Seguramente sin pretenderlo, Dimas Gimeno se ha convertido en una referencia para el sector de comercio. Tras haberse dado un tiempo para tomar tierra como presidente de El Corte Inglés, se ha movilizado hasta tal punto que los pequeños y medianos comerciantes le han propuesto para representarlo en las negociaciones con el Gobierno en los diversos frentes que se abren. A eso ayuda su labor asociativa, como presidente de la Comisión de Comercio de la Cámara de España.