Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El nuevo presidente de Gas Natural pondrá en marcha un nuevo plan estratégico con su “estilo personal”

La compañía energética gana 1.360 millones en 2017, un 1% más

Sede corporativa de Gas Natural.
Sede corporativa de Gas Natural. EFE

Francisco Reynés pondrá en marcha una nueva etapa en Gas Natural Fenosa caracterizada por "una transformación razonable basada en el plan de resilencia de la empresa". Dicha etapa trata de completar el plan estratégico que el grupo ya tiene avanzado y en el que Reynés quiere poner su "estilo personal". El nuevo presidente ejecutivo ha lanzado un mensaje de confianza en la compañía ("estaba en excelentes manos y seguirá con un grupo de gente al que trataré de acoplarme") y ha pedido paciencia hasta presentar el citado plan, que quiere hacer coincidir con la junta general de accionistas antes de que acabe el actual semestre.

Con este triple mensaje (confianza, transformación y paciencia), Reynés se ha presentado este miércoles ante los inversores y la prensa. Posteriormente, le ha dado la palabra a Rafael Villaseca, que deja el cargo de consejero delegado tras 13 ejercicios como primer ejecutivo, para que explicara los resultados del año pasado, en el que Gas Natural Fenosa ha obtenido unos beneficios de 1.360 millones de euros, con un aumento del 1%.

Según la empresa, los resultados obtenidos alcanzaron los objetivos previstos con un ebitda de 3.915 millones (descenso del 16,1%) una vez reexpresado por la discontinuidad de los negocios de distribución y comercialización de gas en Italia y Colombia, distribución de electricidad en Moldavia y generación eléctrica en Kenia.

El plan estratégico se adaptará, según las palabras de Reynés, en la evolución del sector a nivel internacional y continuará la disciplina financiera, el programa de eficiencias y la gestión de la cartera de activos, a lo que se añade el mantenimiento del dividendo (el de 2017 fue de un euro por acción) con una rentabilidad para el accionista del 13,1%.

Una de las decisiones trascendentales que se prevén es la posible fusión de la empresa. En ese sentido, la compañía ha sondeado el mercado y había avanzado negociaciones con la portuguesa EDP, lo que engendraría un gigante ibérico. Reynés se ha limitado a expresar que lo que buscará será creación de valor y no quiso entrar en más detalles pidiendo "un poquito de crédito" tanto para esta como otras cuestiones relacionadas con el plan estratégico.

Lo que sí ha confirmado es que se mantendrá el equipo que ha dirigido la empresa en la última etapa para su elaboración y ha aprovechado para alabar la labor realizada por Villaseca. También ha agradecido el respaldo recibido por los principales accionistas del grupo que forman el Consejo de Administración: Criteria (Fundación Caixa), Repsol y GIP. Tampoco fue explícito sobre la posibilidad de revisar el cambio de sede de Barcelona por Madrid decidido por el proceso independentista de Cataluña ("todas las decisiones son susceptibles de ser revisadas", dijo).

Nuevo plan de eficiencias hasta 2020

La compañía ha puesto en marcha un nuevo plan de eficiencias para el periodo 2018-2020 lo que ha supuesto unos costes de captura no recurrentes en 2017 de 110 millones de euros. Sin considerar dicho efecto así como el impacto de Electricaribe (filial colombiana expropiada) la disminución del Ebitda habría sido de 8,8%. Dicha disminución se concentra en el negocio de electricidad en España cuya evolución se vio afectada por factores climatológicos, con contracción de la producción hidráulica para Gas Natural Fenosa del 71,4%.

La actividad de distribución de gas aportó un 41,2% del Ebitda; la distribución de electricidad un 26,4%; la actividad de gas, un 19,6%; y la generación y comercialización de electricidad, el 14,8%. El Ebitda de la actividad internacional representó un 48,5% del total. El 51,5% restante correspondió a las actividades en España.

A lo largo de 2017, la compañía llevó a cabo una revisión estratégica de su cartera de negocios que supuso desinversiones con un precio de venta total de 2.741 millones de euros y unas plusvalías superiores a los 540 millones a materializar entre diciembre de 2017 y el primer trimestre de 2018.

El grupo que ahora preside Francisco Reynés cerró el pasado 1 de febrero la venta de su negocio de distribución de gas en Italia. Tras la aprobación de las autoridades de competencia en Italia, Gas Natural Fenosa completó la venta de las sociedades de distribución de gas en Italia a 2i Rete Gas. La venta de la sociedad de comercialización de gas en Italia espera completarse durante el primer trimestre de 2018.

Asimismo, y en el mes de noviembre, alcanzó un acuerdo vinculante con Brookfield Infraestructure para la venta de su participación del 59,1% en Gas Natural SA ESP, empresa colombiana dedicada a la distribución y comercialización minorista de gas, por 468 millones de euros. En diciembre se completó la primera fase de la operación correspondiente a la venta de un 17,2% por 134 millones de euros.

Por otra parte, Gas Natural Fenosa firmó en el mes de agosto un acuerdo para vender una participación minoritaria del 20% en la sociedad titular de los activos de distribución de gas natural en España (ahora Nedgia) a un consorcio de inversores en infraestructuras a largo plazo formado por Allianz Capital Partners (ACP) y Canada Pension Plan Investment Board (CPPIB). Con esta alianza la compañía continúa desarrollando su estrategia a largo plazo en el negocio de distribución de gas para incrementar la penetración del gas en España.

La eléctrica realizó inversiones que alcanzaron 1.782 millones de euros en 2017. Las inversiones materiales e intangibles de 2017 alcanzaron los 1.782 millones de euros, con una disminución del 29,2%, debido principalmente a que en 2016 se registró la contratación de dos nuevos buques metaneros en régimen de arrendamiento financiero y la adquisición de nuevos puntos de suministro de GLP.

El principal foco inversor del grupo en 2017 se centró en la actividad de distribución de electricidad, con un 33,8% del total consolidado de las inversiones materiales e intangibles. La distribución de electricidad en Latinoamérica representó el 19,7% del total consolidado. Por su parte la distribución de gas representó un 32,8% del total, con una disminución respecto a 2016 debido principalmente a España por la inversión en 2016 en la adquisición de nuevos puntos de suministro de GLP.

La inversión en la actividad de electricidad representó un 19,4% del total consolidado, y en el caso de España aumentó un 69,5% gracias a la inversión en los nuevos proyectos eólicos en Canarias. En electricidad internacional, la inversión aumentó un 100% debido principalmente al desarrollo de proyectos fotovoltaicos en Brasil y eólicos en Australia. Por ámbito geográfico, las inversiones en el exterior representaron el 54% del total mientras que en España bajaron su contribución al 46%.

Desciende el coste de la deuda

El coste de la deuda ha descendido en un año del 4,3% al 3,5%, un significativo descenso de 80 puntos básicos. A 31 de diciembre, la deuda financiera neta alcanzó los 15.154 millones de euros y situó el ratio de endeudamiento en el 45,3%, frente al 44,8% de 2016, y el de Deuda Neta/Ebitda en 3,9 veces. Esta ratio se situaría en 3,2 veces considerando los flujos por la venta de los negocios en Italia y Colombia, así como la venta del 20% del negocio de distribución de gas en España.

La compañía se estrenó en 2017 en el mercado de 'bonos verdes' con una emisión por 800 millones de euros y vencimiento en mayo de 2025. En concreto, la operación se fijó con un cupón anual del 0,875% y el precio de emisión de los nuevos bonos ha sido de un 99,77% de su valor nominal. La emisión, lanzada dentro del programa Euro Medium Term Notes (EMTN), fue sobre-suscrita en casi dos veces y recibió órdenes de unos 130 inversores institucionales de 19 países.

Además, Gas Natural Fenosa realizó también, en este enero de 2018, una emisión de bonos simples por 850 millones de euros y cerró con una demanda de 915,5 millones de euros una oferta de recompra de bonos, con vencimientos entre 2019 y 2023. Ambas operaciones permiten seguir aumentando la vida media y rebajando el coste financiero futuro. El 89,4% de la deuda financiera neta tiene igual o posterior vencimiento al año 2020 y la vida media de la deuda se sitúa en 5,8 años.

Más información