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ANÁLISIS

La tecnología llega al sector inmobiliario

No integrar este aspecto en los modelos de negocio podría levar a la obsolescencia tanto a empresas como a profesionales

El sector inmobiliario no se ha caracterizado en el pasado por ser un ejemplo de alto nivel de innovación, probablemente porque las decisiones clave para la generación de margen no requerían de este esfuerzo, a diferencia de otros sectores industriales. Sin embargo, la aparición de nuevas tecnologías y modelos de negocio ha cambiado esta tendencia, contribuyendo a la transformación de un sector históricamente conservador. También está motivando la necesidad de nuevos perfiles profesionales en el sector inmobiliario.

La aparición de las llamadas proptech (empresas que aplican tecnología al mercado inmobiliario), especializadas en diferentes elementos del ciclo inmobiliario: valoración, intermediación, inversión minorista..., revelan que la tecnología, con tantísimo impacto en otros sectores, llega al inmobiliario. En nuestra opinión, llega para transformar, como ha sucedido en otros sectores, los canales de distribución y para profesionalizar la toma de decisiones.

Entre los ejemplos de inversión minorista destaca el crowdfunding, que debería permitir canalizar la inversión inmobiliaria de particulares, sin necesidad de tener grandes volúmenes de capital. De esta forma, los clientes se benefician de una gestión más profesional que la realizada por un particular. No obstante, no olvidemos que este modelo puede conllevar un cierto riesgo dependiendo del gestor y que las plataformas existentes tienen un grado de desarrollo incipiente.

Por otro lado, ya empiezan a aparecer modelos de comercialización low cost, basados en una extensión de los servicios de los agregadores, replicando el caso de éxito de Purplebricks en Reino Unido. Este modelo cubre una necesidad concreta de clientes que no requieren de un asesoramiento presencial completo, ofreciéndoles servicios y herramientas online para que sean directamente ellos quienes gestionen y realicen la venta de su vivienda.

Otra de las nuevas herramientas que ofrece la tecnología, y por la que hemos apostado, es Solvia Price Index, un soft­ware de valoración de viviendas basado en el big data inmobiliario. Dichas aplicaciones estiman el precio de mercado de la vivienda basándose en transacciones reales de venta, capaces de "aprender" de las operaciones de comercialización de cada vivienda gracias a la inteligencia artificial.

Aunque estamos en los inicios de esta evolución tecnológica, es relevante su impacto en el nuevo escenario, ya que está actuando como impulsor y generador de nuevas oportunidades de negocio. Por tanto, el no integrar este aspecto en los modelos de negocio podría suponer un riesgo y llevar a la obsolescencia tanto a empresas con modelos consolidados como a profesionales asentados en el pasado y sin visión de futuro.

Arturo Marín es director de análisis estratégico de Solvia.