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OPINIÓN

Desaceleración bursátil con riesgo controlado

El crecimiento de la zona euro y de Estados Unidos ha tomado nuevo impulso en 2017 y, salvo excepciones, no se espera una corrección significativa en 2018. También ha mejorado la tasa de desempleo, que en Estados Unidos ha alcanzado el nivel del 4,2%, lo que se considera pleno empleo. La Bolsa lleva subiendo 20 meses consecutivos sin una sola caída superior al 10% y no ha habido ninguna caída de más del 5% desde el Brexit. Los precios de las acciones se sitúan en unos múltiplos de referencia estables de 18 veces el beneficio en la Bolsa americana, 15,1 en la Bolsa europea y 13,1 en Bolsas emergentes.

En el ámbito macroeconómico, las perspectivas son continuistas y la base para la tendencia positiva de las Bolsas parece estable, pero debemos tener en cuenta los factores que además de las expectativas de crecimiento y demanda influyen en las Bolsas: los beneficios empresariales, la política monetaria y las expectativas de los tipos de interés, y los posibles riesgos geopolíticos.

En Estados Unidos los datos de empleo y su posible incidencia en subidas salariales sostienen unas expectativas de inflación para 2018 en torno al 2,8%, lo que ha avivado las expectativas de subida de los tipos de interés. El mercado espera una subida de 0,25 puntos en 2017 y dos subidas de 0,25 en 2018. La política monetaria, liderada principalmente por la Reserva Federal (Fed), plantea la incógnita de la próxima renovación de la presidenta, Janet Yellen, cuyo mandato vence en febrero de 2018. Janet Yellen ha acertado en sus decisiones con subida de intereses gradual, cese progresivo de la expansión cuantitativa y anuncio del inicio de la retirada de liquidez, reduciendo el balance de la Reserva Federal estado­unidense. Su salida afectaría a los mercados si el candidato elegido rompiera con las actuales expectativas de política monetaria. La opción más rompedora podría ser John Taylor, un conocido profesor de economía de Stanford, cuyo modelo teórico llevaría a un tipo de interés de equilibrio cerca del 3,75%, significativamente más elevado que el actual. Aunque la subida no fuera inmediata, el mercado podría interpretarlo como una señal de endurecimiento de la política monetaria.

La Bolsa de EE UU lleva subiendo 20 meses consecutivos sin una sola caída superior al 10%

La política monetaria del BCE, retardada respecto a la Reserva Federal, nos sitúa en un escenario de reducción de la expansión cuantitativa, frente a la reducción del balance de la Fed. La única duda es si la disminución del importe mensual será más o menos intensa y si el periodo de extensión de las compras será más o menos largo. El mercado no considera muy probable que haya subidas de los tipos de interés de los préstamos del BCE a las entidades financieras hasta 2019.

En Estados Unidos, hay dos hechos fundamentales que condicionan las expectativas de los inversores: la reforma fiscal y la repatriación de activos. La reducción impositiva tendría un efecto muy positivo sobre los beneficios empresariales, sobre todo de las pymes, pero queda por ver si el presidente Donald Trump puede llevar a cabo su programa y si Estados Unidos puede permitirse reducir impuestos con el gran déficit público que mantiene.

La apreciación del euro frente al dólar del 9% en el último año puede preocupar a los inversores, ya que la fortaleza del euro puede afectar al crecimiento europeo. Sin embargo, la subida del tipo de interés americano y el diferencial de tipos pueden reequilibrar la situación a un rango de mayor confort para la zona euro.

De hecho, la eurozona está creciendo bien y el Brexit parece un bache superado; en Francia y Alemania no ha irrumpido ningún populismo extremo, aunque el resultado de las elecciones alemanas pueda tener sus efectos sobre la construcción europea en una fase crítica del Brexit. En cuanto a Cataluña, la Unión Europea (UE) no permitiría la permanencia en la UE tras un eventual secesionismo y es un problema cuyos efectos económicos ya están descontados, como lo prueba el hecho de que el Ibex 35 que estaba correlacionado con el resto de mercados que han mantenido tendencia positiva ha perdido el 9% desde agosto.

Petra Mateos es catedrática de Economía Financiera.