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José Couret / Director general de Lombard Odier en España

“La clave en una cartera es reducir el riesgo de pérdidas”

José Couret, en la sede de Lombard Odier en Madrid
José Couret, en la sede de Lombard Odier en Madrid

Lombard Odier celebra su décimo aniversario en España. El máximo responsable del banco privado suizo es José Couret (Hove, Reino Unido, 1956), un veterano con más de 30 años de experiencia en la tarea de asesorar a las grandes fortunas sobre dónde invertir su dinero.

Pregunta. ¿En qué momento se encuentra el mercado?

Respuesta. Los resultados empresariales están batiendo las expectativas, tanto en los países occidentales como en las economías emergentes. Este factor, junto con que los tipos de interés en muchos activos de renta fija siguen siendo negativos, hace que confiemos en la renta variable como un factor para la creación de dinero. Eso sí, apostamos por las acciones, pero controlando la volatilidad, que es elevada. Para nosotros, a la hora de construir una cartera, más que maximizar el beneficio, lo más importante es minimizar la posible pérdida si ocurre algo en el mercado.

P. Tradicionalmente, los inmuebles han ocupado una parte de las carteras de inversión de las grandes fortunas. ¿Qué les aconseja a sus clientes en este tipo de activos?

R. En el mercado inmobiliario español empieza a haber un sobrecalentamiento. Estamos viendo mucho dinero de Latinoamérica que compra cosas muy caras y muy únicas, lo que genera una falsa imagen de subida generalizada de los precios. Empiezo a ver niveles de precios que invitan a la precaución.

P. La oficina de Lombard está en Madrid. Sin embargo, también tienen clientes catalanes. ¿Están inquietos con lo que está sucediendo en su comunidad?

“Si fuera una gran fortuna no me quedaría tranquilo si me limitase a hablar con un robot”

R. De momento nosotros no estamos viendo movimientos entre nuestros clientes. No obstante, el empresariado tiene una enorme preocupación por lo que está ocurriendo y los altos patrimonios tomarán medidas cuando sea oportuno.

P. ¿Qué impacto tendrá la nueva regulación financiera europea (Mifid II) en la industria del asesoramiento?

R. Aunque es una regulación compleja, lo que busca básicamente es mayor transparencia y seguridad para los inversores. Va a cambiar sustancialmente la industria. Es bueno que haya más transparencia, pero la normativa supone poner en marcha una serie de procedimientos de control de riesgos muy costosos.

P. ¿Y cree que esos mayores costes los terminará asumiendo el cliente?

R. No tiene que ser así. La nueva regulación sí ayudará a los inversores a saber de forma detallada por qué servicios están pagando y podrá discriminar entre entidades. Aquellas que no sean competitivas en el binomio precio y servicio se irán quedando fuera.

P. La crisis afloró algunas malas prácticas por parte de la banca privada. ¿Se ha aprendido de los errores del pasado?

R. Evidentemente, en el pasado hubo errores. Con la llegada de Mifid II, sin embargo, van a ocurrir dos cosas que ayudarán a evitar esas malas prácticas. Por un lado, habrá que hacer un test de idoneidad a los clientes para establecer cuál es su perímetro financiero, sus objetivos y los productos en los que quiere invertir. Establecer el perfil de riesgo de los clientes es tan importante como difícil en estos momentos porque, con tipos de interés tan bajos, tienen aún los depósitos primados en mente y aspiran a rentabilidades que les pueden llevar a asumir más riesgo del que realmente quieren. Por otro lado, se refuerzan los requisitos de formación para asegurar que los que tengan contacto con los clientes tengan las capacidades adecuadas.

"Empiezo a ver niveles en los precios inmobiliarios que invitan a la precaución"

P. ¿Con qué patrimonio mínimo se puede trabajar con Lombard Odier?

R. Un millón de euros.

P. En los últimos años ha aumentado de forma considerable la competencia en el sector de banca privada en España. ¿Hay negocio para todos?

R. El mercado está dominado por los grandes jugadores españoles. Nosotros solo damos el servicio de asesoramiento, no prestamos dinero ni damos tarjetas de crédito. Creo que en un mundo tan complejo como el actual, tan interconectado y donde la volatilidad se ha disparado, el servicio de gestión patrimonial es mucho más complejo y siempre habrá hueco para especialistas como nosotros.

P. Tras 10 años en el mercado español. ¿Qué planes de futuro tienen?

R. El objetivo es seguir creciendo y lo vamos a hacer, bien incorporando más banqueros, bien haciendo alguna adquisición de boutiques con un negocio parecido al nuestro con una especialización o un nicho de clientes específico. Mifid II va a abrir la puerta en este sentido porque muchos gestores independientes o muchas Eafi se van a plantear su futuro.

P. ¿Siguen recomendando a sus clientes la creación de Sicav?

R. Se creó una falsa polémica porque la fiscalidad de las Sicav es la misma que la de los fondos. Por lo tanto, o revisas toda la fiscalidad del ahorro o atacar solo a una parte lo único que hace es acabar con una industria donde hay un gran patrimonio gestionado y detrás de la cual hay numerosos profesionales. Hay menos demanda de constitución de Sicav, pero el fenómeno de deshacer sociedades que hubo durante el periodo electoral se ha parado.

P. ¿Son las fintech una amenaza también para la banca privada?

R. Su efecto en la banca privada no es tan importante como en la banca personal, aunque tenemos que tenerlo en cuenta. Cuando alguien tiene un patrimonio importante se va a sentir más cómodo tratando con un asesor. Si yo fuera uno de esos grandes patrimonios, no me quedaría tranquilo si me limitase a hablar con un robot para que con total frialdad me haga una distribución de activos.