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Emprendedores

La esponja jabonosa de toda España

Jalsosa fabrica un producto de higiene personal que se utiliza en el 70% de los hospitales y residencias para mayores

El producto ideado por el enfermero José Antonio López se ha convertido en el principal activo de la empresa andaluza
El producto ideado por el enfermero José Antonio López se ha convertido en el principal activo de la empresa andaluza

En su trabajo diario como enfermero, José Antonio López detectó la falta de un producto adecuado para realizar la higiene de los pacientes encamados. Corría mediados de los años ochenta. “En aquella época se usaban esponjas reutilizables así como paños o gasas que posteriormente se lavaban para sucesivos usos, algo que para nada era higiénico. Por otro lado, en los hospitales privados o de mayor renta, se usaba una esponja por cada paciente, lo que suponía un gasto importante”, expone el director general de la empresa granadina Jalsosa, José Cassinello. Ante esta carencia, López se puso manos a la obra e ideó una esponja jabonosa de un solo uso que, más de 30 años después, está presente en el 70% de los hospitales y residencias para mayores de España. Fabricante también de otros productos de higiene personal, la compañía facturó el año pasado 8,1 millones de euros, un 6,6% más que el anterior.

De una manera artesanal, el fundador comenzó a diseñar las primeras esponjas en un pequeño local de apenas 60 metros cuadrados. Utilizaba unas planchas de fibra, que impregnaba con el gel que él mismo fabricaba. Tras dejarlas secar, las cortaba y envasaba cada unidad. Las bautizó con el nombre de Begobaño. “No existía ninguna maquinaria específica para fabricar este producto”, apunta Cassinello antes de recordar que López se definía como “un amante de la física recreativa”. Tras esos primeros pasos, el enfermero no puso el freno y se aventuró a diseñar una serie de máquinas que hicieran el proceso de producción menos complejo y más rápido. “Los primeros lotes eran pequeños debido a la capacidad que tenía la empresa. Principalmente, se vendieron a hospitales y residencias de la provincia de Granada. El Hospital Materno Infantil de Granada fue uno de esos primeros clientes”, recuerda el director general, que define esta esponja como el método más económico, práctico e higiénico. “Ahora, producimos unos 240 millones de unidades al año”.

Se producen unos 240 millones de unidades de Begobaño anuales y se ensayan otros artículos

Tras entrar en los hospitales, el producto comenzó a venderse en farmacias. “A lo largo de estos años no solo hemos ido progresando en el proceso de producción, sino que también hemos mejorado el producto y lo hemos adaptado a los diferentes canales. Hemos incorporado nuevos materiales, como el uso de una base de espuma, así como diferentes geles, aromas… Hoy contamos con 25 referencias y seguimos trabajando en nuevos diseños”, explica el responsable antes de apuntar que el 90% de la facturación de la empresa corresponde a la venta de este utensilio. “En España, por ejemplo, preferimos las esponjas con base de fibra, mientras que en Portugal se decantan por la de espuma”, aclara. Y, en 2009, Jalsosa dio el salto a la gran distribución de la mano de Mercadona. “A través de ellos, vendemos el 8%”, cuantifica.

Mercado creciente

Como muestra, el gasto en productos para la higiene del paciente superó el año pasado los 145.000 euros en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla, según datos de la Consejería de Salud. La esponja jabonosa de un solo uso es el método de higiene utilizado, prácticamente, en todos los hospitales y residencias españoles. Jalsosa acapara el 70% del mercado, mientras que el 30% restante se lo reparten diferentes empresas. “Hablamos de un negocio que mueve unos 13 millones de euros al año”, señala el responsable. Cassinello reconoce que la crisis se ha notado “como en todos los sectores”, pero que esta no les ha impedido seguir creciendo. “En lo que más lo hemos podido notar ha sido en el retraso en los pagos de las Administraciones. Eso, en algunas ocasiones, sí ha causado momentos de tensiones de tesorería”, apunta el responsable, quien señala que, “actualmente, las Administraciones pagan razonablemente en plazo”.

Con filiales en Colombia y Rumania desde 2014, uno de los grandes retos de Jalsosa es crecer en el exterior. “Fuera de España, este sistema de aseo es poco común, pero cuando lo conocen les parece mucho más económico, higiénico y práctico que el que utilizaban habitualmente. Lo único que tenemos que conseguir es que cambien el hábito, y eso cuesta un poquito”, expone Cassinello, quien señala que las exportaciones representan el 6% de la facturación. “Es una cifra que queremos aumentar a corto plazo”, añade. Presente en países como Francia, Italia, Rumania, Ucrania, Irlanda, Irán, Arabia Saudí, Colombia o Brasil, la empresa quiere seguir el mismo proceso de crecimiento que en España. “Primero, empezar en los hospitales, que la gente conozca el producto; después saltar a las farmacias y, ya una vez asentados, lanzarnos a la gran distribución. Con este tipo de productos, es importante que los consumidores lo conozcan previamente, si no, no funciona”, explica.

Aún centrados en su internacionalización, Jalsosa no abandona su apuesta por la innovación y el seguir creciendo. “Llevamos trabajando más de cuatro años en un producto para la higiene personal que creemos que va a ser muy revolucionario. Esperamos lanzarlo este año o el próximo”, señala el director general sin querer dar más detalles. Además de la esponja jabonosa, la firma elabora geles, champús, cremas hidratantes… “Asimismo, acabamos de hacer una inversión de 3,5 millones para ampliar nuestras instalaciones y aumentar la capacidad de producción”, añade. Ubicada en la localidad granadina de Pinos Puentes, la compañía ha pasado de tener una fábrica de 2.000 a una de 8.000 metros cuadrados, con la posibilidad de ampliar a 20.000.