Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno no descarta recurrir a la Guardia Civil y a la policía para solucionar la crisis de El Prat

Fomento avisa de que adoptará todas las “medidas necesarias” para evitar el caos en El Prat. Un comité de crisis se reúne este viernes para buscar soluciones al conflicto

Colas en los controles de seguridad de El Prat, esta mañana.

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, anunció este jueves que el Gobierno adoptará “todas las medidas necesarias” para garantizar la “seguridad y el orden público” en el aeropuerto de El Prat para paliar los efectos de los paros que han anunciado este jueves los trabajadores de la empresa Eulen.

El titular de Fomento adelantó que se ha convocado un comité de crisis para este viernes, día 11, al que asistirán los máximos responsables de los ministerios de Interior y Fomento, así como el presidente de Aena, José Manuel Vargas, y la dirección del aeropuerto de la capital catalana y el delegado del Gobierno en Cataluña. En esa reunión, que se celebra en Barcelona, se concretarán las medidas a adoptar y no se descarta estudiar la participación de las fuerzas de seguridad del Estado —en este caso, la Guardia Civil— en las tareas de control de seguridad. De la Serna precisó este viernes, en declaraciones a la cadena SER, que también se podría recurrir a la Policía Nacional para esos controles de embarque.

La responsabilidad última de los filtros de seguridad de los aeropuertos es de la Guardia Civil, pero ante la falta de efectivos Aena firmó un convenio con Fomento e Interior para contratar personal de seguridad privada para reforzarlos.

Los empleados de Eulen, empresa que gestiona los controles de seguridad del aeropuerto de la capital catalana, decidieron este jueves en asamblea rechazar el acuerdo propuesto por la Generalitat, que hace de mediadora en el conflicto. La plantilla votó por mayoría mantener la huelga prevista para este vienes y el domingo, con cuatro parones de una hora, y a partir del lunes, 14 de agosto, un paro indefinido de 24 horas todos los días.

De la Serna aseguró este jueves que la decisión adoptada por los trabajadores ha sido una “sorpresa” negativa porque la propuesta del mediador de 200 euros en 12 pagas suponía un aumento salarial del 18% para los trabajadores de Eulen, frente al 27% de incremento que piden los huelguistas, de 250 euros en 15 pagas, una propuesta que el titular de Fomento considera “inasumible”.

El ministro reconoció que los paros convocados por los trabajadores de Eulen y, en particular, la huelga indefinida a partir de este lunes tendrá unas “consecuencias difíciles de valorar”, y provocará importantes molestias a los ciudadanos además de los problemas que pueda generar “de seguridad y orden público”. La huelga indefinida a partir del 14 de agosto coincide con el puente de agosto en el que se esperan 4.000 vuelos en el aeródromo de El Prat.

Por eso, y pesar de que se trata de “un conflicto laboral de una empresa privada con sus trabajadores”, el Gobierno va a garantizar esa seguridad sin descartar ninguna medida, incluyendo la intervención de la Guardia Civil para suplir las carencias en los controles de seguridad que provoquen los paros de los empleados de Eulen, según admitió a preguntas de los periodistas.

Actitud "inexplicable" del comité de empresa

De la Serna consideró “inexplicable” la actitud de los empleados de Eulen y de su comité de empresa llamando a provocar colas y causar las mayores molestias posibles a los viajeros, incluso fuera de los horarios de los paros.

El titular de Fomento defendió la posición que ha adoptado durante este conflicto Aena, y valoró que se haya comprometido para las próximas licitaciones del servicio de seguridad a incluir en los pliegos las partidas económicas que garanticen los incrementos salariales pactados y la contratación de cinco trabajadores por cada puesto en momentos de máxima afluencia.

Asimismo, aseguró que la licitación del contrato adjudicado a Eulen se hizo a la mejor oferta pero sin que existiera una baja temeraria, ya que la otra empresa que acudió al concurso (Prosegur) solo pujó un 2% más caro que la ganadora.