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El Bundesbank calcula que Alemania ahorró 240.000 millones por los bajos tipos de interés

El BCE ha permitido que los 19 países del euro gasten desde 2008 un billón de euros menos

Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas, y Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, en el G20 celebrado en Baden-Baden (Alemania) el pasado marzo.
Wolfgang Schäuble, ministro alemán de Finanzas, y Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, en el G20 celebrado en Baden-Baden (Alemania) el pasado marzo. REUTERS

El establishment económico y político alemán lleva años lanzando cargas de profundidad contra la política de dinero barato del Banco Central Europeo (BCE). A su presidente, Mario Draghi, se le ha caricaturizado en la prensa como un pirómano que se enciende los puros con billetes de los ahorradores alemanes. Incluso el ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, llegó a responsabilizar a Draghi y a sus bajos tipos de interés del ascenso del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). El Bundesbank echa ahora un capote al italiano al que en el pasado ha criticado. El banco central de la primera economía del euro estima que gracias a la actuación del BCE, el Erario público alemán se ha ahorrado en los últimos diez años 240.000 millones de euros.

“El nivel muy bajo de intereses ha aliviado de forma considerable la carga de los presupuestos de los países de la zona euro”, comienza el informe mensual recién publicado por el Bundesbank. Más allá de esta evidencia, el organismo que encabeza Jens Weidmann hace números sobre el dinero que se han ahorrado los europeos en los últimos años.

Así, el cóctel de tipos en mínimos históricos y compra masiva de deuda ha permitido que desde el inicio de la crisis en 2008 los 19 países de la eurozona hayan dispuesto de un billón de euros suplementarios, lo que equivale al 9% de su PIB. Este dinero extra les ha permitido reducir el déficit público, “ahora en sus niveles mínimos desde el inicio de la unión monetaria”, dicen los economistas del Bundesbank.

Todos los países se han beneficiado de las decisiones de Draghi. Destacan sobre todo los más endeudados, principalmente Grecia. Pero también otros como Italia, Portugal y España. “En estos países el tipo medio que pagan las Administraciones Públicas ronda el 3%, mientras que en la franja más baja, del 2%, están Alemania, Finlandia, Francia y Holanda”, aseguran en el Bundesbank. Mientras que Alemania ha logrado en estos años el 7,7% de su PIB, en España ese porcentaje es algo menor, del 5,48%. En Grecia, sin embargo, es del 21% y en Francia supera el 10%.

Pese a las aceradas críticas contra Draghi procedentes de Fráncfort y Berlín, Alemania ha sido de las grandes beneficiadas en cifras absolutas. Así, el Bundesbank estima que en comparación con el año anterior al inicio de la crisis, la primera economía del euro ha logrado reducir a la mitad el gasto en intereses: que ha pasado del 4% al 2% del PIB. Tan solo en 2016, el ahorro para la administración pública alemana –tanto para el Gobierno federal como para los Estados y los municipios- fue de 47.000 millones, según el organismo que encabeza Weidmann, del que se especula que aspira a suceder a Draghi a partir de 2019.

Pese a estas ventajas, los expertos del Bundesbank alertan de los riesgos que conllevaría mantener esta política de dinero ultrabarato por un periodo prolongado de tiempo. Este aviso llega justo después de que el BCE haya dado tímidas señales de que se prepara para una salida muy gradual de las medidas extraordinarias con las que ha hecho frente a la crisis financiera. El Bundesbank ha hecho patente en los últimos años su temor a que las facilidades de liquidez impulsadas por Draghi quitaran presión a los Estados del sur de Europa a la hora de impulsar unas reformas económicas que, a ojos alemanes, eran necesarias para impulsar la productividad y el crecimiento.

“Aumenta el peligro de que un cambio en la política de tipos de interés se evapore la confianza en la estabilidad de las finanzas de algunos países”, advierten ahora los economistas del Bundesbank.