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BBVA prevé que la economía crezca este año al 3,3%, por encima del año pasado

Las exportaciones y las inversiones aceleran el crecimiento del PIB español

Desde la izquierda: Rafael Doménech, Jorge Sicilia y Miguel Cardos, responsables de BBVA Research, durante la presentación de su informe
Desde la izquierda: Rafael Doménech, Jorge Sicilia y Miguel Cardos, responsables de BBVA Research, durante la presentación de su informe EFE

Las previsiones de crecimiento económico de España se siguen corrigiendo al alza. El servicio de estudios de BBVA considera que la recuperación se acelera y que el PIB crecerá este año un 3,3%, una décima por encima del crecimiento registrado el año pasado y tres décimas más que en su última estimación para el conjunto de 2017. También supera la previsión para este año del Gobierno, situada en el 3%.

Entre este año y el que viene, BBVA cree que se crearán un millón de empleos, si bien a finales de 2018 el número de ocupados permanecerá un 6% por debajo de comienzos de 2008 y la tasa de desempleo seguirá unos siete puntos más alta, esto es, el 15,3%.

Si el Banco de España ya había elevado su pronóstico para el segundo trimestre hasta el 0,9%, BBVA Research va un paso más allá y lo coloca en el 1% entre abril y junio, un incremento muy elevado y que proyectado en tasas anuales supondría un crecimiento del 4%. De ahí que BBVA haya mejorado sus estimaciones sobre la economía española.

¿Y qué explica esto? El consumo sigue creciendo a tasas robustas empujado por la mejora de la riqueza de las familias, la caída del ahorro, el repunte del crédito y las buenas perspectivas de los hogares. Pero se ha ralentizado ligeramente durante el último año debido al agotamiento de algunos de los vientos de cola que lo propulsaban, como la rebaja fiscal, la caída de la inflación o la evolución del ahorro, que desciende a niveles cercanos a mínimos históricos y, por lo tanto, no tirará mucho más del consumo.

Ahora mismo el consumo está acompañando el crecimiento apoyado por la creación de empleo. Incluso está resistiendo en ritmos altos del entorno del 2,6% contra todo pronóstico. Pero ya no está ni sorprendiendo al alza, ni creciendo por encima de otros capítulos. Al principio de la recuperación, la demanda se disparó gracias a que se tiró de todo el ahorro acumulado por precaución durante la crisis. Pero ahora este ahorro ya no impulsa las compras como al inicio de la recuperación. Lo que está registrando crecimientos mayores que explican el nuevo repunte del crecimiento son las exportaciones, que se dispara a tasas anuales del 7%, y la inversión en maquinaria y bienes de equipo, que avanza a tasas del 5% tras la ralentización vivida durante 2016 en medio de la incertidumbre política.

Aunque todavía desde niveles bajos, la construcción crecerá este año a ritmos cercanos al 4%. Y todo este contexto más optimista ha hecho que BBVA revise al alza sus vaticinios para 2018 hasta un incremento del PIB del 2,8%.

Por otra parte, el entorno exterior también está siendo favorable. El petróleo ha comenzado a moderar su trayectoria ascendente debido al aumento de la oferta. La recuperación europea favorecerá las exportaciones españolas. Y las condiciones monetarias expansivas continuarán dando impulso a la economía española. Si bien la política monetaria se irá poco a poco normalizando. Según las expectativas de BBVA, el BCE no comenzará a subir tipos hasta finales de 2018. A partir de ahí, "el alza de los tipos puede conllevar en el futuro un incremento de los costes de financiación que podrían lastrar la economía. Por eso, hay que seguir reduciendo la deuda y aumentando el empleo", comenta Miguel Cardoso, economista para España de BBVA.

Entre las posibles amenazas que divisa, BBVA apunta al turismo. Este sigue batiendo récords, pero BBVA ve el riesgo de que estas tasas de crecimiento no se puedan mantener en el futuro. También indica que la incertidumbre política no desaparece, pese a que haya disminuido. Y señala que "aunque el elevado nivel de paro podría estar impidiendo repuntes en precios y salarios, este elemento de contención se está agotando". "De producirse incrementos en los salarios que no estén acompañados de mejoras en la productividad, entonces la competitividad de las empresas, el crecimiento de las exportaciones y la creación de empleo podrían verse afectados", concluye el informe del servicio de estudios.

Respecto al objetivo de déficit público, BBVA Research lo considera factible gracias al crecimiento económico observado. No obstante, afirma que "el control del gasto será clave" y que todavía hay "cierta incertidumbre sobre los ingresos" porque la recaudación del IRPF no está alcanzando las previsiones recogidas en los Presupuestos del Estado.

En definitiva, la actividad suma ya tres años de avances a ritmos superiores al 3%. Y el responsable de análisis macroeconómico de BBVA, Rafael Doménech, destaca que este crecimiento está siendo "más sostenible" porque por primera vez España crece varios años consecutivos sin déficit con el exterior. Es decir: sin recurrir a la deuda de fuera.