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Lavanderías a un clic

Las aplicaciones móviles de limpieza textil revolucionan uno de los negocios más tradicionales

Lavanapp ha limpiado 25 toneladas de ropa es un año, unas 35.000 prendas.
Lavanapp ha limpiado 25 toneladas de ropa es un año, unas 35.000 prendas.

El móvil ha sumado la función de lavado. Las aplicaciones de tintorería y de lavandería pueden hacer olvidar la tediosa tarea de poner una lavadora y planchar la ropa, o buscar tiempo para llevar el traje al tinte. Washrocks, Lavanapp y Mr Jeff son tres plataformas tecnológicas españolas de limpieza textil que llegan al cliente por aplicaciones de móvil o por la web, sirven a domicilio, y responden al trabajo en 24 o 48 horas. Estas nuevas empresas emulan el modelo de Uber subcontratando el trabajo a las tiendas de calle y compitiendo con ellas en precio por un mercado que mueve unos 500 millones de euros solo en tintorería y que se disparará con el servicio a domicilio de lavandería.

Los nuevos modelos de limpieza a un click quieren sustituir “la tarea doméstica de la colada a quien prefiere usar su tiempo libre en otras actividades y ampliar el horario de acceso a la tintorería. La facilidad de contratar con el móvil empuja este cambio de comportamiento en las grandes ciudades. Yo tengo, por ejemplo, clientes fijos para lavar y planchar cinco camisas a la semana”, explica Xavier Martí, socio y presidente de Washrocks, una firma nacida en 2014 en Barcelona que se ha extendido a Madrid.

El cambio de modelo es indudable. Lavanapp ha limpiado 25 toneladas de ropa en su escaso año de vida, unas 35.000 prendas, y cada mes suman otras dos toneladas de ropa. “Los clientes valoran la comodidad, el precio y la rapidez”, apunta Ángel Barquilla, socio fundador y consejero delegado de Lavanapp. “El cliente de tintorería es un single ejecutivo, y hay más hombres que mujeres. Nos ha sorprendido el crecimiento de la lavandería, que ya supera la cuarta parte de los pedidos. Lo solicitan, sobre todo, jóvenes de 25 a 35 años y familias con hijos. Los apartamentos turísticos son otros clientes importantes de la lavandería”, cuenta Barquilla.

Un emprendedor osado

Eloi Gómez, uno de los tres socios que pusieron en marcha Mr Jeff, ha apostado desde el principio por la lavandería porque “es el futuro de este negocio, en un mundo dominado por una moda casual de prendas lavables. Limpiamos en seco, pero la lavandería es el 70% de Mr Jeff e irá a más. Poner una lavadora en casa cuesta cuatro euros y, a partir de septiembre, vamos a llevar la ropa limpia y doblada al domicilio por ocho euros. Trabajamos por abaratar el servicio y darlo en un día, con un modelo escalable a otros países”.

Mr Jeff nació en 2015 y en 2016 obtuvo 2,3 millones de euros de inversores profesionales internacionales, como Jeroen Merchiers (directivo de Air B&B), Albert Armengol (fundador de Doctoralia) o la familia Serratosa. “Invertimos en Mr. Jeff por los fundadores, tres emprendedores de 24 años con experiencia en otros negocios de éxito, que querían revolucionar el lavado en España y Latinoamérica. Eliminan tareas repetitivas domésticas con un proceso tecnológico innovador en un sector tradicional”, razona Eliseo García, director de Inversiones de Grupo Zriser, brazo financiero de Pablo y Ana Serratosa Luján (nietos de la saga de empresarios Serratosa, que elevó su patrimonio al vender Valenciana de Cementos a Cemex).

Tras probar el éxito de las aplicaciones de limpieza, Lavanapp y Mr Jeff acometen un cambio de modelo para crecer, haciendo nuevas instalaciones con cadenas de producción. Están dotadas con máquinas de tecnología limpia, libres del percloroetileno utilizado en limpieza en seco, que ha sido prohibido en los países del norte de Europa y en Francia.

¿Quién lava más blanco?

Estados Unidos es la cuna de las ‘apps’ de limpieza textil, con gigantes como Cleanly o FlyCleanners. Incluso Unilever y Procter & Gamble se han subido al carro. El modelo ha llegado a Europa, Latinoamérica, China, India y Australia. Laundrapp es el líder británico, levantó más de 10 millones de euros de financiación en 2014 para implantarse en 100 ciudades británicas, Nueva Zelanda y Australia, y lo hará en 13 países más.

Lavanapp facturó 50.000 euros en los seis meses de 2016 que operó y prevé ingresar medio millón de euros en 2017. Responde 7.200 pedidos al mes a 11.000 clientes, y un tercio de ellos repite cada 10 días. “Invertimos 450.000 euros en una moderna instalación de 1.300 metros cuadrados con capacidad para tratar 450 kilos de ropa por turno de trabajo que abastecerá Madrid. Controlaremos todo el proceso porque subcontratando el trabajo ibamos a un callejón sin salida, dado que nuestras exigencias de tiempo son más radicales que las de las empresas convencionales”, cuenta Barquilla, que ha convocado una ronda de inversión para ampliar el negocio a ciudades con más de 300.000 habitantes.

Tras implantarse en Valencia, Madrid y Barcelona, Mr Jeff ha aterrizado en México DF para probar un sistema descentralizado de minifábricas de barrio para optimizar la entrega en ciudades con problemas de tráfico. “Buscamos trabajadores que inviertan en su mininave, les formamos, y les suministramos clientes desde la plataforma tecnológica de cada región. Queremos cubrir la ciudad de México con 450 mininaves”, explica Eloi Gómez, que empieza a repicar el modelo en São Paulo, y en las ciudades españolas para dejar las subcontratas.

A pesar de ser la aplicación de limpieza española más criticada por los usuarios, Mr Jeff espera cerrar 2017 con unos ingresos de dos millones de euros. “Soy consciente de las quejas recibidas, sucedieron por nuestro rápido crecimiento. Las hemos respondido, y no se repetirán con el nuevo modelo de trabajo”, asegura Gómez.

La pérdida de ropa o una limpieza mal hecha son problemas de estas aplicaciones al llegar a un alto volumen de trabajo, tanto en España como en Estados Unidos, que han superado rediseñando la recogida. “Las tintorerías de calle comprueban el estado de cada prenda, y lo reflejan en un albarán firmado por el cliente; es una exigencia normativa. Debe hacerlo quien distinga el tipo de manchas y de tejidos”, asegura Jose Carlos Mas Espinosa, presidente de la Federación Española de Tintorerías y Lavanderías.

WashRock se ha estancado en unos ingresos anuales de 150.000 euros debido a unas ofertas demasiado agresivas. Ahora rediseña su estrategia para ir a clientes de más poder adquisitivo y se planteará tener instalaciones propias si vuelve al crecimiento.