Pikolin busca dormir tranquilo

El fabricante estrena la mayor fábrica europea en Zaragoza y se asocia con el gigante del mueble Steinhoff

La nueva planta productiva de Pikolin en Zaragoza ha supuesto una inversión de 50 millones. 
La nueva planta productiva de Pikolin en Zaragoza ha supuesto una inversión de 50 millones. 

Mientras el mercado español del colchón se reducía a la mitad en la crisis, la facturación de Grupo Pikolin apenas cayó un 3% en 2008, y se mantuvo por encima de los niveles precrisis desde 2009. El primer grupo de la industria española de colchones se salvó de la quema gracias a su internacionalización. La empresa familiar es una multinacional que facturó 430 millones de euros en 2016, casi un 9% más que en el año anterior, y un 22% más que en 2007. El crecimiento de Pikolin procede de fuera, ya que España supone el 32% de sus ventas (en 2007 eran el 70%). Aun así, ha levantado la mayor fábrica europea de colchones en Zaragoza. Pikolin ha terminado la mudanza a las nuevas instalaciones: 84.000 metros cuadrados de zona de producción, 32.000 metros más de almacén logístico y otros 10.000 metros de oficinas. La empresa compró una parcela de 210.000 metros cuadrados para ubicar este complejo industrial, en el que ha invertido 50 millones de euros procedentes de recursos propios y ajenos en forma de deuda.

¿Demasiado esfuerzo para un mercado hundido? “Hemos sustituido la antigua fábrica [que tenía más de 40 años] por otra robotizada que absorberá el crecimiento del mercado español. Vendíamos un millón de colchones en España antes de la crisis, ahora rondamos los 700.000, pero recuperaremos las ventas porque la demanda está retraída. Con ello crearemos empleo porque la fabricación de colchones es muy intensiva en mano de obra. La robotización ha sido, sobre todo, para mejorar los puestos de trabajo y el área logística”, afirma José Antonio González, consejero delegado del grupo.

Durante la crisis, en 2013, la empresa redujo plantilla con 45 despidos y 80 prejubilaciones. Ahora, dicen, están tranquilos respecto al empleo. La fábrica de Zaragoza suministra a España y Portugal y es una de las 10 que el grupo tiene en todo el mundo. Las otras nueve son fruto de la diversificación realizada por el fabricante a base de adquisiciones. “Hemos crecido comprando empresas para tener fábricas y marcas nacionales en cada mercado. El colchón viaja mal, es grande y delicado de transportar; además, los clientes son muy de marcas. Ahora tenemos tres fábricas en España, cinco en Francia, una en China y otra en Vietnam, y 13 marcas comerciales”, desgrana González.

Los colchones se venden bajo pedido, “son de distintas medidas. Tenemos 500 tipos diferentes solo en España. Exportamos para las cadenas de hoteles porque compran en volumen, pero si lo hiciéramos de forma minorista no podríamos competir con los fabricantes de cada país. Fabricamos en los países destino que venden en su área de influencia”, explica Ana Robledo, directora de marketing de Grupo Pikolin.

Tiempo de expansión

La implantación exterior empezó en 2001 con la compra del 50% del fabricante líder francés Cofel, que terminaron de adquirir en 2009. “Éramos líderes en Francia en 2008, sin ello habríamos caído como lo hizo el mercado español. Compramos Dunlopillo en 2011 para entrar en Asia, y el fabricante español Pardo en 2012 para diversificarnos en el mercado hospitalario. Son nuestras líneas estratégicas”, indica González. Pardo vende conjuntos de camas y mobiliario de hospital en Europa, Oriente Próximo, África y Latinoamérica.

La marca Dunlopillo es premium en Asia: desde sus fábricas de China y Vietnam exporta a Malasia, Singapur y Hong Kong, y tiene licencias para vender en otros 32 países. “Puede crecer mucho por la mejora de la capacidad adquisitiva de los consumidores de la región donde está implantada”, puntualiza González. Asia solo representa el 6% de los ingresos de Pikolin, otro 7% procede de Brasil y otros mercados, y un 55% está concentrado en Francia, donde es el líder con el 30% del mercado, similar a la posición que ocupa en España. Este desequilibrio es un handicap para Axesor Rating. “La exposición de Pikolin en Francia y España es elevada, son mercados muy maduros. El grupo apuesta ahora por Asia, es de donde debe venir el crecimiento”, asegura Julián Villalba, director de analistas de rating de Axesor.

Emisión de bonos

El crecimiento internacional es prioritario, y Pikolin ha acudido a la financiación del mercado de renta fija para abordarlo, lanzando tres series de bonos (45 millones de euros) en los dos últimos años, y 50 millones de euros en pagarés (solo han dispuesto de la mitad). Axesor calificó con BB con tendencia estable el riesgo de los bonos emitidos por Pikolin en 2016: “BB equivale a una empresa solvente”, puntualiza Adolfo Estévez, director de Axesor Rating.

Pikolin está llegando a acuerdos con cadenas de distribución líderes en el exterior para crecer, y vigila oportunidades de compra de empresas. En 2016, adquirió el 51% de SleepHouse, la cadena especialista líder en Brasil, con más de 50 tiendas, para distribuir sus productos, fabricados por empresas locales con licencia. El mercado brasileño está estimado en unos 35 millones de colchones anuales, y tiene gran crecimiento. Otro pacto calificado por González como “estratégico” es el firmado en 2016 con Steinhoff, uno de los líderes de productos del hogar (desde muebles a electrodomésticos) en varios continentes, que ha comprado la mitad de Cofel, la filial francesa de Pikolin: “Eso abre oportunidades de negocio para crecer juntos en Europa”. Steinhoff es el segundo distribuidor de muebles en Europa, tras IKEA, con casi 2.400 tiendas, y es dueño de cadenas como Conforama.

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