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Telefónica gana un 22% menos y recorta el dividendo de 2016 y 2017 por la deuda

La operadora obtiene un beneficio de 2.225 millones hasta septiembre y mejora su resultado un 38,5% en el tercer trimestre

Telefónica anunció este jueves un recorte de su dividendo desde los 0,75 euros por acción previstos a 0,55 euros por título este año y a 0,40 euros en 2017. El objetivo es reducir su nivel de deuda, cercano a los 50.000 millones de euros, tras las operaciones frustradas de venta de la británica O2 y la salida a Bolsa de Telxius. El grupo registró un beneficio neto de 2.225 millones en los primeros nueve meses de 2016, una caída del 22% sobre la cifra reformulada para el mismo periodo de 2015 y del 51% sobre la publicada hace un año.

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.
El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

José María Álvarez-Pallete ha decidido tomar su primera decisión importante desde que accediera a la presidencia de Telefónica el pasado mes de abril al anunciar un recorte de dividendo del 26% para 2016 y del 46,6% para 2017. Las agencias de calificación habían amenazado con rebajar la calificación crediticia de la compañía —Fitch ya lo hizo en septiembre— si no disminuía el nivel de apalancamiento. Y Pallete contaba con la salida a Bolsa de Telxius y con una venta parcial de O2 para reducir el endeudamiento pero ambas operaciones se han frustrado.

Así que ha decidido dar un golpe encima de la mesa y apostar por “el desapalancamiento orgánico”, generando caja y sin la necesidad de malvender activos en el objetivo de reducir deuda. Para ello, ajusta el dividendo a una cifra más razonable. Con este recorte, se ajusta la rentabilidad por dividendo al 4,6% (frente al 8,6% anterior), en línea con el sector aunque aún superior a la media del Ibex (4,4%), según los cálculos de la operadora.

El pay out (dividendo por acción respecto a flujo libre de caja) se reduce a niveles similares a otras grandes empresas, al bajar desde el 90% actual al 50%, con un ahorro de hasta 1.900 millones de euros anuales a partir de 2017, según el director financiero de Telefónica, Angel Vilá.

A cierre de septiembre, la deuda neta financiera del grupo se situó en 49.984 millones de euros, con una reducción de 2.584 millones de euros respecto a junio. El ratio de endeudamiento (deuda neta sobre Oibda) se sitúa en 3,05 veces, muy alejado del objetivo de 2,35 veces que se ha marcado Telefónica para finales de 2017, aunque la compañía dijo ayer que flexibilizaba el cumplimiento de ese compromiso.

Carlos Winzer, vicepresidente de Moody’s, ha señalado que la decisión de Telefónica de reducir el dividendo es ciertamente un paso más en la dirección correcta hacia la preservación de la liquidez y la reducción de deuda. 

España vuelve a ser la primera filial

La buena evolución del negocio y la devaluación del real brasileño ha propiciado que Telefónica España vuelva a ser la principal filial del grupo, con el 24,8% de los ingresos, mientras que Brasil cae al tercer puesto (21%).


Los ingresos en España crecieron un 3,4% hasta septiembre y alcanzan los 9.497 millones de euros, mientras que el Oibda se mantuvo estable (-0,3%) totalizando 3.955 millones de euros.

Los accesos totales se sitúan en 41,4 millones (-1,7%). Los paquetes Movistar Fusión totalizan 4,3 millones de clientes (+7% interanual). Los abonados de banda ancha crecen el 2,4% interanual, mientras que los clientes de fibra se sitúan en 2,8 millones. Los usuarios de televisión de pago crecen el 4% interanual y se sitúan en 3,7 millones, y los móviles se mantienen prácticamente estables (-0,4%) interanualmente en los 17,2 millones.

Resultados óptimos

Las ganancias netas hasta septiembre caen un 22%, al seguir arrastrando el lastre de los extraordinarios computados en las cuentas del primer semestre, en especial por la reversión del impacto positivo fiscal que se apuntó en 2015 por la venta de O2 a Hutchison que finalmente no se llevó a cabo por el veto de la Comisión Europea. Esa caída del 22% es sobre la cifra de beneficios reformulada a la baja para el mismo periodo del año pasado. Si la comparación se hace con el beneficio que se publicó hace un año para los primeros nueve meses de 2015, la caída es del 51%. Los tipos de cambio restan 9,6 puntos a los ingresos y un 8,66% al beneficio bruto operativo (Oibda).

No obstante, la operadora consiguió una significativa mejora del 38,5% del resultado neto en el tercer trimestre del año, hasta alcanzar los 983 millones.

Los ingresos consolidados de Telefónica suman 38.315 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un 6,7% menos que en el mismo periodo del año anterior (un 2,2% más en términos orgánicos). Hispanoamérica y Brasil suponen el 45% del negocio del grupo y se consolidan como palancas de crecimiento, según la operadora, aunque la devaluación de las divisas le pasan factura en los resultados reportados.

El Oibda del grupo alcanzó entre enero y septiembre los 11.931 millones de euros, con un descenso del 4,6%. La rentabilidad de los nueve primeros meses del año se expande 0,7 puntos porcentuales hasta el 31,1% de margen de Oibda y el flujo de caja operativo acelera su crecimiento orgánico hasta el 5,7% acumulado –con un crecimiento trimestral del 10,8%– y supera los 5.900 millones de euros.

Por regiones, Reino Unido acusa el Brexit y la devaluación de la libra esterlina, que le pasan factura con una caída de los ingresos de O2 del 11,8% y del 8,5% del Oibda. En el resto, los ingresos crecen en España (+3,4%) y caen en Alemania (-4,5%), Brasil (-5,1%) e Hispanoamérica (-15,1%). El resultado bruto (Oibda) retrocede en Hispanoamérica (-17,3%) y España (-0,3%), y crece en Alemania (+3,3%) y Brasil (+1,5%).

En cuanto a la evolución de la base de clientes, los accesos totales alcanzan 349,4 millones (-0,9%), con fuerte crecimiento de los clientes 4G, 1,9 veces más que en septiembre de 2015, y una penetración del 22%. Los clientes de televisión de pago, crecen el 3% interanual y suponen el 49% sobre el total de accesos de banda ancha fija en aquellos países en los que se ofrece este servicio. Los accesos de fibra y ADSL (+26% interanual), aumentan su peso en ocho puntos porcentuales hasta el 41% del total de banda ancha fija.

Telefónica ha invertido más de 6.000 millones de euros, incluyendo adquisición de espectro, hasta septiembre, disponiendo de una infraestructura que incluye 33,7 millones de unidades inmobiliarias pasadas con fibra y una cobertura 4G que supera el 58% de media (86% en Europa).