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COLUMNA

El poderío de la familia empresarial

Los grupos familiares, que suponen el 57% del PIB español, presionan para la formación de Gobierno y consolidar la recuperación

La junta directiva del Instituto de la Empresa Familiar posa con el Rey.
La junta directiva del Instituto de la Empresa Familiar posa con el Rey.

Esta semana se ha celebrado en A Coruña el XIX Congreso de la Empresa Familiar, un foro que anualmente reúne a lo más granado de las familias empresarias, como habría que llamarlas. Las empresas familiares son aquellas que son propiedad o están controladas por la familia (o familias) que fundaron la compañía y, al menos, un miembro de ella participa en la gestión, ya sea en primera, segunda o sucesivas generaciones. En el caso de haber salido a Bolsa, sigue siendo familiar si el grupo fundador controla, al menos, el 25% de los derechos de voto.

Los datos muestran la importancia de estas empresas: representan el 88,8% de las empresas (sin contar autónomos), el 57,1% del PIB y el 67,6% del empleo. El porcentaje de empresas familiares se reduce a medida que aumenta el tamaño, por lo que este es uno de los principales retos junto a la internacionalización. Aun así, las empresas familiares superan el 50% en las más grandes. Además, estas compañías tienden a dominar en sectores más tradicionales.

La radiografía demuestra el peso de las familias empresarias y explica el cuidado que suelen dar los dirigentes políticos con su presencia (aunque este año el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, habitual desde que estaba en la oposición, no haya comparecido, sí estaba el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo) y la también habitual del Rey en sus congresos. Este año no fue invitado nadie de la oposición.

Suspenso a la política

Las empresas exigen reformas y proponen unir fuerzas con los políticos

Ese poderío legitima sus reivindicaciones ante los poderes establecidos, a los que no dudan en sacar los colores y presionar con deberes. Desde hace 10 años realizan una encuesta interactiva a pie de obra en la que califican la situación política y la económica. Y año tras año, desde 2007, una y otra han recibido sonoros suspensos, sobre todo la política (1,79 sobre nueve este año). Solo el año pasado y este la economía ha merecido un aprobado (5,31).

Las exigencias de las familias las destacó su presidente (cambia cada dos años), el bodeguero Ignacio Osborne, que pidió ir juntos a empresarios, políticos y agentes sociales para avanzar en la estabilidad y crecimiento. También reclamó un gran pacto que tenga en cuenta la educación, la reforma de las Administraciones, la del sistema de financiación autonómica, la mejora del sistema fiscal, la flexibilidad del mercado del trabajo y la inversión en I+D+i. En resumen, lo que los 431 empresarios que asistieron al evento votaron en la encuesta como prioridades para el próximo Gobierno.

Pero la prioridad no citada en los discursos, la que preocupa a los empresarios, es la formación de gobierno. Así lo refirieron en los corrillos que se formaron en los descansos, siempre bajo la promesa del anonimato. Con esa premisa, los consultados confían en que la deriva que ha tomado la situación política permita al PP formar gobierno, o dicho de otra manera, que el PSOE facilite al PP la formación de gobierno. La ausencia de un Ejecutivo durante tanto tiempo ha ralentizado, a su juicio, la recuperación y unas terceras elecciones serían nefastas para continuar la mejora. Desde su punto de vista, todo se puede ir al traste si no se forma gobierno y, sobre todo, si este no aborda las reformas enumeradas por Osborne.

A mayor tamaño, más dinamismo y más capacidad para salir al exterior

Un 82% cree que habrá un crecimiento moderado con una limitada creación neta de empleo, mientras que un 8% estima que el aumento será rápido y con una intensa creación de empleo. También mejoran las expectativas de inversión y ventas para 2017 (un 69% prevé que aumenten) y para los próximos tres años (87%). Es decir, más confianza que el año pasado, cuando el país se preparaba para las elecciones del 20-D con mucha incertidumbre y con muchas críticas a la corrupción, que este año ha tenido menor intensidad.

Hubo tiempo para hablar del tamaño y la internacionalización. A mayor tamaño, más dinamismo y capacidad para innovar y planificar, además de ganar más implicación familiar. Ahora, solo una de cada tres vende fuera y hay mayor presencia de directivos no familiares en las más internacionalizadas, lo que refleja la necesidad de que haya más familiares profesionales para ganar tamaño y salir fuera. Ocurre parecido con los ciclos generacionales. Las empresas se hacen más internacionales cuando se suceden las generaciones. Esto redunda en que las empresas que cuidan la formación de sus familiares implicados en la gestión más probabilidad tienen de perdurar, ganar tamaño e internacionalizarse.

En la foto de arriba llama la atención las pocas mujeres. Sin embargo, el Instituto de la Empresa Familiar asegura que el 36,9% de las empresas familiares tienen mujeres como consejeras delegadas y que el 27,8% de directivos son mujeres. En los consejos de administración, el 26,8% son mujeres, el 71,8% cuenta con alguna mujer y el 28,9% tiene mayoría de mujeres.

Foto de familia con pedigrí fabril

La junta directiva del Instituto de la Empresa Familiar (IEF) se hizo la foto de familia (nunca mejor dicho) con Felipe VI, al que flanquean el presidente del organismo, Ignacio Osborne, y el de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. En la foto aparecen representantes de familias con mucho pedigrí empresarial. En la fila de atrás: Beatriz Molins (Molins), Francisco Riberas (Gestamp), Ignacio Ferrero (Idilia Foods), Jorge Sendagorta (Sener), Clemente González Soler (Alibérico), Joaquín Uriach (Grupo Uriach) y Elena Pérez Maura (TCB). En la segunda fila: Carmen Riu (Riu Hotels), Alfonso Soláns (Pikolín), Javier Moll (Prensa Ibérica), José Manuel Entrecanales (Acciona), Marc Puig (Antonio Puig), Simón Pedro Barceló (Grupo Barceló), Pablo Isla (Inditex), Juan Roig (Mercadona), José María Serra (Catalana de Occidente) y Artur Carulla (Agrolimen). En la primera, además de los citados: Emilio Pérez Nieto (Pérez Rumbao), Hilario Albarracín (KPMG), Íñigo Fernández de Mesa (secretario de Estado de Economía), Santiago Villanueva (delegado del Gobierno), Xulio Ferreiro (alcalde de A Coruña), Francisco Conde (conselleiro de Economía de Galicia), Rami Aboukhair (Santander) y Juan Corona (director general del IEF).